Camilo cerró anoche su segundo pase en este Stone&Music Festival con un éxito rotundo durante ambos días consiguiendo llenar – sobre el aforo permitido – el Teatro Romano de Mérida. De nuevo, fueron los más pequeños de la casa acompañados de sus padres, los que en su mayoría coparon los asientos bajo los que se vislumbran las Siete Sillas.

Y es que el fin de semana ha estado protagonizado por las familias. Si ya en el concierto del viernes de Vanesa Martín se pudo ver a una gran cantidad de adolescentes, muchos de ellos junto a sus progenitores, en los dos conciertos de Camilo la edad media del público disminuyó de manera considerable con niños que asistieron al primer concierto de su vida. Entre ellos estaba Sergio, un niño que portaba una guitarra pequeña y en el que el artista colombiano se fijó y acabó invitando a subir con él al escenario, en el que fue uno de los momentos más emocionantes del concierto.

También destacó el ambiente familiar por los acompañantes que estuvieron arropando durante el fin de semana a los dos artistas sobre el escenario: tanto los padres y familiares más cercanos de Vanesa Martín como del propio Camilo siguieron los respectivos shows desde la orchestra. En el caso del colombiano, tuvo muy cerca a sus padres con los que se bajó a bailar la canción KESI, una de las más conocidas de su último disco, algo que ya hizo en la noche del sábado cuando aseguró que “no sabía que mi madre conociera estos pasos”. Y también anoche volvió a destacar la presencia de Evaluna, la pareja del artista de quien reconoce “pienso en ella cada vez que escribo” y con la que interpretó varios temas, entre ellos el conocido Machupichu.

Camilo representó cada una de las canciones de su repertorio con una energía y felicidad que superaba a la anterior. Comenzando con fuerza y destacando un olor a incienso que inundaba el Teatro Romano, el concierto empezó con Favorito, Tutu y No te vayas, temas de su primer disco con los que los asistentes entraron en calor para encarar un sinfín de canciones coreadas junto al artista. El colombiano, que está llevando a cabo la primera gira de su vida, fue muy versátil en un concierto en el que cantó, saltó, bailó, tocó la guitarra e incluso se sentó delante del teclado para interpretar el tema Manos de Tijera.

Al igual que el sábado le dedicó unas palabras a Vanesa Martin, que estuvo presente en el público, durante ambos conciertos el artista colombiano se acordó de otro de los cantantes que han pasado por el Stone&Music en esta edición, Pablo Alborán, a quien agradeció haber sido «el puente para que yo llegase a España» en los instantes posteriores a cantar El mismo aire, tema que interpretaron los dos en 2020.

Durante el concierto se pudo escuchar prácticamente su repertorio al completo, aunque las canciones que más se cantaron fueron las del último disco como Bebé o Ropa Cara, canciones que hoy en día triunfan, aparte de en la música internacional, en las redes sociales de los más jóvenes. La última canción fue Vida de Rico, pero el concierto se cerró con Camilo sacando una bandera de la ‘Tribu’ junto a todo su equipo, mientras bailaban la canción KESI que estaba sonando por los altavoces del recinto.

Con el cierre de este fin de semana hemos pasado el ecuador de la sexta edición del Stone&Music en la que de momento se han llevado a cabo todos los conciertos con sold out sobre el aforo permitido. Ahora llega la parte más internacional del festival con los conciertos de Andrea Bocelli, God Save The Queen y Plácido Domingo, entre los que también estarán los dos conciertos de José Luis Perales y la actuación de Robe Iniesta.