El cantante y compositor más prolífico de la música española, José Luis Perales, acompañado por una banda de siete músicos, ha vuelto a recalar en el marco de Stone & Music Festival con su gira «Baladas para una despedida» con la que el cantautor se despide de los escenarios, tras más de 50 años, aunque no de la composición a otros artistas, como ya ha anunciado.

Tras una larga ovación por parte del público que llenaba, dentro del aforo permitido, el Teatro Romano, Perales abrió el recital de anoche con Balada para una bienvenida dando un giro de tuerca al título de la gira ofreciendo un tema exclusivo y de nueva creación con el que hace toda una declaración de intenciones, iniciando un viaje en el tiempo que provocó emociones y nostalgia a un público entregado desde que el conquense salió al emblemático escenario.

«Una noche de música y de encuentros», afirmó. Y no defraudó ante un público emocionado, de todas las edades, que pudo disfrutar de sus más recientes discos como ‘Calma’ pero también temas de su extensa discografía a lo largo de cinco décadas

En la primera parte sonaron temas como Me llamas, , para llevar a su público a su primer álbum, «Mis canciones» (1973) con himnos tan recordados como ese cuadro costumbrista que es Cosas de Doña Asunción, o Celos de  mi guitarra, que «en un sitio como éste merece la pena cantar», así como esa particular definición que el compositor realizó con El Amor o Y tú te vas donde arrancó una gran ovación con todo el público en pie.

«Yo no quería ser cantante, soñaba en los 70 que otros grandes cantantes las cantaran, alguien se empeñó en que tenía que cantar yo y, hoy, me alegro» Así, dio paso a otras canciones que Perales compuso para otros artistas como Le llamaban loca -para Mocedades, «el grupo con las mejores voces de la época», Por qué te vas, que escribió para la «pequeña gran voz» de Jeanette y la que compuso para Isabel Pantoja en Marinero de Luces Pensando en ti.

Pasado el ecuador del concierto, Perales interpretó, en solitario a la guitarra Qué no daría yo, compuesta para Rocío Jurado y aquel Frente al espejo que en su día interpretó Raphael, y ya nuevamente con la banda temas como Canción de otoño, Ella y él y una rítmica Gente maravillosa.

Hacia el final del concierto, de casi dos horas de duración y una veintena de canciones, se vivió uno de los momentos más emocionantes al llegarle el turno a Que canten los niños, un tema que el compositor escribió cuando conoció Aldeas Infantiles y que aprovechó Perales para reivindicar una mayor atención a la infancia.

Para finalizar, como no podía ser de otra manera, Perales interpretó Balada para una despedida con la que, emocionado, se despidió del público emeritense con una sonora ovación que lo hizo volver al escenario con temas míticos de su discografía como Un velero llamado libertad y una fusión de ¿Y cómo es él? -tema que el cantante compuso en un principio para Julio Iglesias, aunque finalmente se lo quedó para él y que se ha convertido en una de sus piezas más conocidas- y Te quiero.

Perales tiene una nueva cita hoy con el escenario del Teatro Romano para volver a deleitar a su público con su viaje nostálgico por la que es, sin duda, historia y huella de la música española.