En muchos lugares , países del mundo, en los últimos tiempos se está utilizando a la justicia para derribar al que se considera oponente.
Es decir , se le buscan una serie de pruebas , que suelen ser en su mayoría falsas , fabricadas de forma artificiosa, con la complicidad de algunos, se pone una querella, se hace toda una investigación sobre el “caso” , paralelamente desde el minuto 0 los medios de “comunicación” amarillean todo el escenario, es decir , montan todo un circo en torno a ese supuesto caso de corrupción, por ejemplo,
de tal o cual persona o de tal o cual partido, empresa o club.
El cancionero de los medios puede durar semanas y finalmente el juez instructor del caso no encuentra validez en las pruebas presentadas y desestima el caso.
El daño ya está hecho, porque lo que se buscaba era desprestigiar al otro, hundirlo.
La imposibilidad muchas veces de la mayoría de las personas que anda ocupada en sus quehaceres diarios y por otro lado la falta de cultura con que hoy adolecen las mayorías hace de todo un cóctel excelente para el que monta todo el escenario.
Esto ocurre en todas las llamadas “democracias” .
Y casos también de mandos de la policía actuando como espías dentro de organizaciones totalmente legales.
También está el caso de jueces corruptos aunque en su mayoría hacen bien su trabajo.
Todo este jaleo se monta , y se suele llamar laware porque la memoria también de las mayorías es muy débil por no decir que no existe.
En estas circunstancias es mejor analizar las cosas desde una óptica sana antes de opinar lo que algunos tratan de imponernos.
Jesús Antonio Fernández Olmedo


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