El Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida ha presentado hoy Spartacus, el espectáculo que inaugurará este viernes la 72.ª edición del certamen con un estreno absoluto que podrá verse en el Teatro Romano hasta el domingo. El espectáculo del Düsseldorf Ballet Theater, dirigido por María Graciani y coproducido por el Festival de Mérida y Lulalulica Events, propone una relectura contemporánea del mito del esclavo tracio combinando danza, interpretación y narración en una puesta en escena concebida expresamente para el escenario emeritense.
En la presentación han participado el director del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, Jesús Cimarro; el delegado de Cultura del Ayuntamiento de Mérida, Antonio Vélez; el secretario general de Cultura de la Junta de Extremadura, José Luis Gil Soto; la directora del espectáculo, María Graciani; la dramaturga y actriz Ana Graciani; el actor Miguel Ángel Muñoz, protagonista de la producción, acompañados por el coreógrafo Peter Agardi, el director musical Tuti Fernández y los bailarines Igor Person y Hermione Kiley Cyra.
Jesús Cimarro destacó que Spartacus es “fruto de la colaboración entre el Düsseldorf Ballet Theater y el Festival de Mérida” y subrayó que se trata de “una mirada contemporánea sobre uno de los grandes mitos de la Antigüedad concebida expresamente para el Teatro Romano”, además de expresar su deseo de que esta nueva edición “emocione al público” con una programación variada y de gran calidad.
Por su parte, Antonio Vélez señaló que el Festival vuelve a convertir a Mérida en “la gran capital de la escena de España”, reivindicando el privilegio de que la ciudad pueda disfrutar cada verano de un acontecimiento cultural único en un espacio patrimonial incomparable como el Teatro Romano.
El secretario general de Cultura, José Luis Gil Soto, afirmó que cada edición del Festival supone “levantar el telón también de manera simbólica”, poniendo en valor el legado de más de siete décadas del certamen y la vigencia de los clásicos, que “siguen interpelándonos con una actualidad sorprendente”.
Con Spartacus, el Festival inaugura una edición que volverá a convertir el Teatro Romano de Mérida en punto de encuentro de los grandes textos y personajes del mundo clásico, apostando en esta ocasión por una producción internacional que acerca al público la historia del legendario gladiador desde una mirada profundamente humana y emocional.
El espectáculo sitúa al espectador en los últimos instantes de la vida de Espartaco. Mientras espera la muerte, el protagonista emprende un viaje por sus recuerdos, reviviendo los episodios que marcaron su existencia y la rebelión que desafió el poder de Roma. A través del movimiento, la música y la palabra, la obra reflexiona sobre la libertad, la dignidad, el sacrificio y la capacidad del ser humano para enfrentarse a la opresión.
Uno de los grandes atractivos de esta producción es la presencia de Miguel Ángel Muñoz, que debuta por primera vez en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida interpretando al mítico esclavo tracio. El actor, con una sólida trayectoria en teatro, cine y televisión, asume uno de los personajes más emblemáticos del imaginario clásico en una propuesta escénica donde comparte protagonismo con el cuerpo de baile del Düsseldorf Ballet Theater.
Miguel Ángel Muñoz confesó afrontar este estreno con “emoción, responsabilidad y también nervios”, ya que su debut en el Teatro Romano de Mérida era “un momento que sabía que iba a llegar algún día”. El actor explicó que llevaba años esperando encontrar el proyecto adecuado para estrenarse en el Festival y aseguró que Spartacus es “lo más especial que me podía imaginar”. Además, destacó el carácter especialmente simbólico de este debut, ya que coincidirá con su cumpleaños, un hecho que, reconoció, hará de esta experiencia “algo mágico”.
La dramaturgia, firmada por Ana Graciani, construye un relato que trasciende la recreación histórica para profundizar en el conflicto interior de un hombre convertido en símbolo universal de la lucha por la libertad.
Ana Graciani explicó que el texto busca mostrar “las distintas caras del héroe, también sus contradicciones, inseguridades y miedos”, alejándose de la imagen épica tradicional para construir un viaje profundamente humano.
Por su parte, la directora María Graciani plantea una puesta en escena en la que la danza neoclásica dialoga con el teatro y la narración para ofrecer una lectura contemporánea de uno de los grandes mitos de la Antigüedad, concebida para potenciar la monumentalidad y la fuerza simbólica del Teatro Romano. María Graciani explicó que el espectáculo “nace de la emoción” y propone recorrer los últimos recuerdos de Espartaco en el instante previo a su muerte, combinando danza, palabra y música en una propuesta que definió como “fundamentalmente emocional” y diferente a lo habitual tanto en la danza como en el teatro.
Aunque la figura de Espartaco ha inspirado algunas de las películas más célebres de la historia del cine, numerosas novelas, ballets y montajes teatrales en todo el mundo, esta es la primera vez que el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida inaugura su programación con una producción escénica dedicada íntegramente al legendario gladiador, incorporando por primera vez este personaje al repertorio de sus estrenos.
Spartacus abrirá así una edición que, hasta el próximo 30 de agosto, ofrecerá nueve espectáculos en el Teatro Romano —todos ellos estrenos absolutos— junto a la programación del Teatro María Luisa y las extensiones de Madrid, Medellín, Regina y Cáparra, consolidando al Festival de Mérida como el gran referente internacional de las artes escénicas inspiradas en el mundo clásico.

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