El Programa SARA 2025 continúa reforzando la cualificación profesional de las mujeres participantes en el itinerario de Activación Profesional en Hostelería, impartido por Consultora Formación, que finalizará a finales del presente mes de julio incorporando experiencias formativas impartidas por profesionales en activo que acercan al alumnado a la realidad del sector de la restauración. La última de ellas tuvo lugar el pasado 10 de julio en la Casa del Mayor de Villafranca de los Barros, donde el barista villafranqués Francisco Carranza Moreno, Técnico Superior en Dirección de Servicios de Restauración y creador del canal divulgativo El Gran Barista Lab, ofreció una completa masterclass dedicada al universo del café.

La jornada se integró dentro de la fase práctica del certificado profesional que las alumnas vienen desarrollando desde hace semanas en las propias instalaciones de la Casa del Mayor, un espacio convertido en auténtico restaurante-escuela donde realizan las labores de mise en place, servicio y postservicio, atendiendo a usuarios y entidades que desarrollan su actividad habitual en el edificio.

Esta nueva sesión vino a reforzar una formación que el Programa SARA ha ido ampliando progresivamente durante los últimos meses mediante experiencias reales de servicio, formación complementaria para la obtención del Carné de Manipulador de Alimentos y encuentros con profesionales del sector hostelero y del emprendimiento, consolidando un itinerario pensado para mejorar la empleabilidad femenina en la comarca.

Una invitación nacida de las propias alumnas

La presencia de Francisco Carranza surgió de una forma tan espontánea como significativa. Según explica el propio ponente, fue una de las alumnas quien propuso su participación tras seguir habitualmente los contenidos de su canal de YouTube.

“Hace unos meses me embarqué en la aventura de crear un canal llamado El Gran Barista Lab. Eso me ha dado un poco a conocer y una de las alumnas, seguidora del canal, propuso mi participación. Yo acepté encantado”, relata.

Lejos de limitarse a una demostración práctica, Carranza diseñó una sesión dinámica dividida en cuatro bloques perfectamente estructurados para que las futuras profesionales comprendieran no solo cómo preparar un buen café, sino también todo aquello que rodea al servicio de cafetería.

Mucho más que preparar un café

Durante la primera parte de la jornada, el especialista incidió en aspectos esenciales para cualquier profesional de sala: la imagen personal, la puntualidad, la empatía con el cliente o la actitud en el puesto de trabajo.

Posteriormente centró la atención en uno de los aspectos más olvidados y, sin embargo, más determinantes para la calidad del producto: la limpieza y el mantenimiento de la maquinaria de café.

La tercera parte de la sesión permitió a las alumnas descubrir que el café comienza mucho antes de pulsar el botón de una cafetera.

“Algunas pensaban que los tipos de café eran un café solo o un café con leche. Yo les hablé de la materia prima, de los tipos de grano, llevé distintos cafés para que pudieran distinguirlos y les resultó muy interesante”, explica.

Así, las participantes conocieron las diferencias entre variedades como arábicarobusta o torrefacto, además de aprender la elaboración correcta de las consumiciones más habituales en cualquier establecimiento hostelero: café solo, cortado, café con leche, americano, manchado o capuchino.

El espectáculo del sifón japonés

Uno de los momentos que más sorprendió al grupo llegó con la demostración del sifón japonés, uno de los sistemas de extracción más espectaculares y desconocidos para el gran público.

Ante la mirada atenta de las alumnas, Carranza mostró el funcionamiento de esta singular cafetera, donde la ciencia, la presión, el vacío y la gravedad intervienen en un proceso tan visual como preciso.

“Intervienen la ciencia, la gravedad y el vacío. Con esta cafetera quiero demostrar que esto es un laboratorio de café”, afirmaba mientras elaboraba una degustación que todas pudieron probar.

El propio formador adelantó además que este método protagonizará próximamente uno de los episodios de su canal El Gran Barista Lab, desde el que pretende divulgar la cultura cafetera y demostrar que cualquier persona puede mejorar notablemente el café que prepara en casa.

De la comunicación audiovisual a la restauración

La trayectoria profesional de Francisco Carranza resulta tan singular como inspiradora.

Formado inicialmente en Comunicación Audiovisual en Madrid, dio sus primeros pasos como fotógrafo colaborando con medios como el diario Hoy o Extremadura Digital. Posteriormente regresó a Villafranca de los Barros para hacerse cargo de la administración familiar de loterías, actividad que compatibilizó con una nueva pasión: la restauración.

Su inquietud le llevó a cursar el ciclo de Técnico Superior en Dirección de Servicios de Restauración, especializándose especialmente en el mundo del café.

“Creo que el café es un gran desconocido. Tiene muchísimo potencial y no está tan explotado como el mundo del vino. Precisamente por eso decidí hablar de él y enseñar que en casa también se puede disfrutar de un café excelente si se sabe hacerlo bien.”

Esa vocación divulgadora terminó cristalizando hace apenas unos meses con la creación de El Gran Barista Lab, un proyecto en el que confluyen sus dos grandes pasiones: la comunicación audiovisual y la hostelería.

Formación aplicada al servicio real

Tras la masterclass, las alumnas continuaron con el desarrollo habitual de sus prácticas profesionales, preparando el servicio completo de cafetería y restauración para los numerosos usuarios que diariamente utilizan las instalaciones de la Casa del Mayor.

El edificio, situado en la calle Carvajales, alberga diversos servicios municipales y asociaciones como Voces y CuerdasFEAFES Salud Mental, el servicio municipal de fisioterapia dirigido por Arturo Díaz o la delegación local de la ONCE, lo que convierte cada jornada en un escenario real donde aplicar los conocimientos adquiridos en el aula.

Esta metodología práctica constituye uno de los pilares del Programa SARA, que apuesta por un aprendizaje basado en situaciones reales de trabajo y en el contacto permanente con profesionales del sector.

Una experiencia que va más allá del producto

Al término de la sesión, Francisco Carranza quiso resumir el verdadero significado del café, alejándolo de la simple bebida para convertirlo en un elemento de convivencia y hospitalidad.

“La gran mayoría empezamos el día tomando un café; después de una buena comida nos tomamos un café; quedamos con amigos para tomar un café y charlar. Es mucho más que un producto: es una experiencia.”

Con iniciativas como ésta, el Programa SARA continúa consolidando una formación integral donde la técnica, la atención al cliente, la excelencia en el servicio y el contacto directo con profesionales del sector se convierten en herramientas fundamentales para favorecer la inserción laboral de mujeres desempleadas, preparando a las futuras profesionales para responder a las exigencias reales de la hostelería actual.
Juan Francisco Llano