La Confederación Independiente de Empresarios y Autónomos (CIEM) considera un gran éxito colectivo la decisión del Gobierno de España de prorrogar hasta junio de 2030 la autorización de explotación de la Central Nuclear de Almaraz. La entidad considera acertada la decisión adoptada por el Ejecutivo y ha felicitado por su trabajo a todas las entidades, organizaciones y a la sociedad civil que durante los últimos años han defendido la continuidad de la planta.
CIEM ha valorado asimismo el consenso político alcanzado en torno a la continuidad de Almaraz, una infraestructura que considera esencial para Extremadura por su peso en el empleo, la actividad económica y el tejido empresarial de su entorno. Para la patronal, la capacidad de alcanzar acuerdos ante una cuestión estratégica para la región debe servir también como referencia para afrontar las decisiones que todavía quedan pendientes sobre el futuro de la central.
Para CIEM, la decisión supone un logro colectivo para Extremadura y demuestra la capacidad de la sociedad extremeña para defender de manera conjunta sus intereses económicos, sociales y territoriales. La patronal considera que la movilización mantenida en torno a Almaraz ha permitido trasladar a las administraciones la importancia de la central para el empleo y la actividad económica de Campo Arañuelo, la provincia de Cáceres y el conjunto de la comunidad autónoma.
CIEM quiere reconocer especialmente el esfuerzo de todas las personas, entidades e instituciones que han contribuido a mantener abierto el debate sobre el futuro de la planta y a defender su continuidad. La organización empresarial entiende que el resultado alcanzado debe interpretarse como un triunfo compartido, fruto de una posición ampliamente respaldada en Extremadura.
La patronal advierte, no obstante, de que la autorización hasta 2030 no debe suponer el final de este trabajo. A juicio de CIEM, el nuevo horizonte ofrece un margen adicional que debe aprovecharse desde este momento para abordar las condiciones regulatorias, fiscales, económicas y técnicas necesarias para que la central pueda continuar operando más allá de esa fecha, siempre que se mantengan las garantías de seguridad y resulte viable su explotación.
En este sentido, CIEM considera necesario que administraciones públicas, empresas propietarias y agentes económicos y sociales comiencen a trabajar con suficiente antelación para evitar que la situación vuelva a quedar condicionada por plazos próximos al cierre. El objetivo debe ser dotar de certidumbre a los trabajadores, las empresas auxiliares, los municipios del entorno y al conjunto de la economía vinculada a la central.
La organización empresarial sostiene que la continuidad de Almaraz debe abordarse de manera paralela a una estrategia de diversificación económica para Campo Arañuelo y su entorno. La ampliación hasta 2030 proporciona más tiempo para impulsar inversiones y proyectos empresariales capaces de generar actividad y empleo estable en la comarca y reducir progresivamente su dependencia económica de la instalación.
CIEM defiende, por tanto, que ambos objetivos son compatibles: trabajar para hacer posible la continuidad de la central más allá de 2030 en condiciones de viabilidad y, al mismo tiempo, acelerar la búsqueda y captación de alternativas industriales y empresariales que garanticen oportunidades laborales en el territorio a largo plazo.
La patronal provincial considera que Extremadura ha demostrado que la defensa conjunta de sus intereses puede obtener resultados y reclama mantener esa unidad durante los próximos años. Para CIEM, la prórroga conocida este viernes constituye un avance relevante, pero abre una nueva etapa en la que será necesario mantener el trabajo institucional, empresarial y social para asegurar el futuro económico y laboral de la comarca de Campo Arañuelo.


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