Francisco Torres y Elisa Vázquez pusieron voz a una hermandad que quiso convertir el pregón de 2026 en un homenaje a sus hermanos fallecidos, a sus anteriores juntas de gobierno y a las generaciones que mantienen viva la devoción al patrón
Ribera del Fresno dio este viernes el pistoletazo de salida a las fiestas patronales en honor al Santísimo Cristo de las Misericordias con un pregón de marcado carácter colectivo y memorial. Por primera vez, según recordó el alcalde, Miguel Ángel Araya Salguero, una asociación o grupo de personas asumía conjuntamente la responsabilidad de pregonar las fiestas. La elegida para esta edición de 2026 fue la Hermandad del Santísimo Cristo de las Misericordias, que confió la lectura del pregón a dos generaciones de hermanos: Francisco Torres Rodríguez, vocal de la junta directiva y uno de sus miembros más jóvenes, y Elisa Vázquez Alba, presidenta de la hermandad.
El acto, celebrado en el marco de la programación patronal, contó también con la intervención del alcalde y de la concejala de Turismo y Patrimonio, Teresa Rodríguez Rosa, y sirvió para poner en primer plano la historia de la hermandad, el trabajo silencioso de sus miembros y la transmisión de una devoción que, según se destacó durante el pregón, forma parte de la identidad colectiva de Ribera del Fresno.
La programación de las fiestas se extiende del 5 al 14 de septiembre, con la Novena como eje religioso previo y un amplio programa de actividades culturales, musicales, deportivas y de ocio, cuya parte central se concentra entre los días 11 y 14.
171 años de una fiesta vinculada al patrón
Miguel Ángel Araya abrió el acto reivindicando la antigüedad de la celebración. Según señaló durante su intervención, la edición de 2026 constituye la 171.ª celebración de las fiestas del Cristo, de acuerdo con los registros manejados por el Ayuntamiento.
El alcalde presentó la festividad como una tradición transmitida «de padre a hijo» y vinculada durante generaciones a la fe y a la identidad de Ribera del Fresno. La ermita del Cristo, situada a espaldas del escenario desde el que se pronunció el pregón, fue presentada como uno de los principales espacios de esa memoria colectiva.
«Si esta fiesta sigue viva y con tanta fuerza», afirmó Araya, «es gracias al trabajo incansable de personas que dedican su tiempo de forma altruista».
En ese sentido, el alcalde dedicó parte de su intervención a reconocer a la actual junta directiva de la Hermandad, que asumió su responsabilidad en 2020, y citó a su presidenta, Elisa Vázquez, al presidente, Francisco José Rodríguez Díaz, al tesorero, Mario Cadenas Casco, a la secretaria, Maura Sánchez, y a los vocales Carmen Rodríguez, Mica Suárez, Julián Lozano Rodríguez y Francisco Torres Rodríguez.
Araya extendió el reconocimiento a los cerca de 300 hermanos y hermanas que, según indicó, colaboran durante todo el año en el mantenimiento de la ermita y en la preparación de los actos religiosos.
Dos generaciones para contar una misma historia
Uno de los elementos más significativos de la elección de los pregoneros fue precisamente la intención de representar en el escenario el pasado y el futuro de la hermandad.
Francisco Torres, como uno de los miembros más jóvenes de la junta, asumió inicialmente la palabra, mientras Elisa Vázquez aportó la perspectiva de quien lleva años vinculada a la institución.
El propio alcalde explicó que la elección pretendía unir «la sabiduría y la historia viva» de los hermanos más veteranos con «la fuerza y la continuidad» de quienes toman ahora el relevo.
La idea recorrió después todo el pregón. Francisco Torres comenzó recordando a los hermanos y hermanas fallecidos, reivindicando que una hermandad no está formada únicamente por quienes permanecen hoy al frente de ella, sino también por quienes anteriormente dedicaron su tiempo y esfuerzo al Cristo.
Durante su intervención fueron recuperados nombres de personas que ocuparon responsabilidades en distintas etapas de la hermandad, entre ellos Juan Tena, Andrés Carmona, Quico Cadenas, Teresita, Juan Castrejón y Manolo Toro.
También hubo un recuerdo especial para Dionisa Monzú, a quien los pregoneros atribuyeron un papel fundamental en determinados años en los que la ermita permaneció cerrada por falta de personas que pudieran hacerse cargo de ella. Junto a ella fueron mencionados José Mari, Faustina y María por su contribución a mantener viva la presencia del Cristo.
La memoria escrita en los libros de la Hermandad
El pregón puso también el acento en la documentación histórica conservada por la propia Hermandad. Elisa Vázquez recordó que el primer libro de actas del que tienen constancia corresponde a 1973, y que en sus páginas aparecen las firmas de numerosos hermanos cuya identidad, en algunos casos, ya no ha podido ser determinada.
El valor de esas firmas fue utilizado como metáfora de la continuidad de la institución: aunque algunos de aquellos nombres se hayan perdido con el paso del tiempo, su compromiso permanece registrado en los libros y forma parte de la historia de la hermandad.
En ese recorrido por la memoria se recordó igualmente a personas como Clara Díaz, Manolo Toro, Esperanza Cruz, Rafi Ledesma, Frasco, Teresita y Quico Cadenas, además de los hijos del médico Juan Romero Gragera, a quienes la Hermandad agradeció la donación del estandarte realizada en 2012 en memoria de su padre.
El pregón se convirtió así en una reivindicación de la aportación de varias generaciones y de una idea que los propios pregoneros sintetizaron durante su intervención: una hermandad no se construye en un día, sino generación tras generación.
El bastón de mando, símbolo de reconocimiento al patrón
Uno de los momentos destacados del pregón llegó al abordar la decisión del Ayuntamiento de entregar al Santísimo Cristo de las Misericordias el bastón de mando municipal y proponer su nombramiento como Alcalde Perpetuo de Ribera del Fresno.
Elisa Vázquez agradeció públicamente la iniciativa y señaló que, para la Hermandad, el gesto representa «sacrificio, guía, apoyo y protección».
La propuesta municipal, anunciada previamente por el alcalde en su saluda de las fiestas, tiene carácter honorífico y simbólico, sin atribuir al Cristo funciones políticas o administrativas. El acto formal está previsto para el lunes 14 de septiembre, a las 12:00 horas, durante la solemne función religiosa en honor al patrón.
La jornada central incluirá posteriormente el tradicional besapié al Cristo, dentro de un programa que concluirá por la noche con los fuegos artificiales.
Una ermita como espacio de memoria colectiva
El pregón reivindicó también el valor patrimonial de la ermita y de la propia imagen del Cristo. Según explicó la Hermandad, la talla data del siglo XVII y ha sido objeto de restauraciones, al menos, en 1993 y 2014.
Los pregoneros evocaron especialmente la restauración de 2014 y el momento en que la imagen regresó a Ribera del Fresno, recordando la procesión y la respuesta de los vecinos que acompañaron al Cristo por las calles de la localidad.
El mensaje fue, en este punto, explícito: conservar la imagen y la ermita no debe entenderse únicamente como una obligación de la junta directiva, sino como una responsabilidad colectiva.
«No dejemos que la tradición se pierda», fue una de las ideas centrales del discurso, acompañado de una invitación a visitar la ermita durante todo el año y no únicamente durante las fiestas patronales.
El trabajo invisible de las mujeres
Otro de los aspectos destacados fue el reconocimiento al trabajo cotidiano que permite mantener abierta y cuidada la ermita.
Elisa Vázquez puso el foco especialmente en las mujeres que acuden regularmente a limpiar y cuidar el templo, una labor que definió como silenciosa y poco visible, pero imprescindible para el funcionamiento de la Hermandad.
El mensaje amplió así el concepto de patrimonio más allá de la conservación física de una talla o un edificio: la memoria también se mantiene mediante las personas que, semana tras semana, dedican su tiempo a preservar los espacios y rituales de la comunidad.
«Antes que ser extremeño, hay que ser ribereño»
Francisco Torres introdujo en el tramo final del pregón una reflexión dirigida especialmente a los jóvenes. Con un tono más desenfadado, reivindicó la necesidad de que las nuevas generaciones conozcan y participen en las costumbres de su localidad.
Su intervención cuestionó la progresiva pérdida de vinculación de parte de la juventud con determinadas tradiciones y animó a los jóvenes de Ribera a integrarse en las hermandades, cofradías y asociaciones culturales y sociales.
«Antes que ser extremeño, hay que ser ribereños», afirmó Torres, en una intervención que pretendía reivindicar la identidad local como punto de partida para mantener vivas las tradiciones.
El mensaje coincidió con uno de los ejes fundamentales del pregón: la tradición solo puede permanecer si existe relevo generacional.
Una fiesta que mira al futuro sin olvidar sus raíces
El pregón concluyó con una petición de protección para las familias, los enfermos, los mayores, los jóvenes y quienes no pudieron estar presentes, antes de llamar a los vecinos a disfrutar de las fiestas «con alegría, con respeto y con fraternidad».
Con el «Viva Ribera» y el «Viva el Santísimo Cristo de las Misericordias», la Hermandad puso fin a un pregón que se alejó del discurso convencional para convertirse en un ejercicio de memoria colectiva.
La noche continuó con la actuación de la Orquesta Chasis, dentro de la programación festiva. El programa de 2026 incluye además actividades para diferentes públicos, desde las propuestas deportivas y musicales hasta la Zona Joven y las sesiones de Hora sin Ruido, destinadas a facilitar el disfrute de las atracciones a personas con especial sensibilidad al ruido.
La jornada del pregón dejó así una idea de fondo: en Ribera del Fresno, hablar del Cristo no significa únicamente hablar de una celebración religiosa. Significa hablar de familias, memoria, patrimonio, voluntariado, identidad local y transmisión entre generaciones. Y precisamente esa continuidad —entre quienes estuvieron, quienes están y quienes tendrán que tomar el relevo— fue la verdadera protagonista del pregón de las fiestas de 2026.
La Banda Municipal de Ribera lleva al Paseo del Cristo los grandes éxitos de la música en la noche inaugural de las fiestas
El concierto, celebrado este viernes 11 de septiembre tras el pasacalles y el pregón de la Hermandad del Santísimo Cristo de las Misericordias, abrió las principales jornadas de la programación festiva de 2026
Ribera del Fresno dio este viernes 11 de septiembre un nuevo paso en sus Fiestas Patronales en honor al Santísimo Cristo de las Misericordias con una jornada que combinó tradición, participación ciudadana y música. El pasacalles de Gigantes y Cabezudos, el pregón de la Hermandad del Santísimo Cristo y las primeras grandes actuaciones nocturnas marcaron el inicio de los días centrales de una celebración que se prolongará hasta el lunes 14.
La jornada comenzó a las 19:00 horas con el tradicional pasacalles de Gigantes y Cabezudos, acompañado por la Banda Municipal de Música de Ribera del Fresno, con salida desde el Cine de Verano Pepe Masa. La formación volvió a convertirse así en uno de los elementos vertebradores de la tarde festiva, acompañando el recorrido por las calles de la localidad.
Tras el pasacalles y la primera sesión de la Hora sin Ruido, iniciativa incorporada al programa para facilitar el disfrute de las atracciones de feria a personas con especial sensibilidad al ruido, llegó uno de los momentos musicales de la jornada.
A las 21:30 horas, en el inicio del Paseo del Cristo, la Banda Municipal ofreció un concierto especialmente planteado para las fiestas patronales. El repertorio recorrió diferentes épocas y estilos de la música popular, con canciones asociadas a artistas y formaciones como Michael Jackson, Los Bravos, Mecano y Gloria Gaynor, además de una selección de pasodobles.
La propuesta permitió a la formación municipal trasladar al escenario festivo un repertorio reconocible y abierto a distintas generaciones, alternando grandes éxitos de la música nacional e internacional con uno de los géneros más estrechamente vinculados a las celebraciones populares españolas.
La Hermandad, pregonera de unas fiestas con casi dos siglos de tradición
La música llegó después de otro de los actos destacados de la jornada: el pregón de las Fiestas del Cristo, que este año corrió a cargo de la Hermandad del Santísimo Cristo de las Misericordias.
El nombramiento tuvo un carácter especialmente simbólico, ya que la Hermandad se convirtió en la primera agrupación o asociación que asume colectivamente el papel de pregonera de estas fiestas. El acto sirvió para reivindicar la memoria de quienes han mantenido viva la devoción al Cristo y para poner el acento en la transmisión de la tradición entre generaciones.
Las fiestas patronales de Ribera del Fresno se desarrollan este año del 5 al 14 de septiembre, con una programación que combina los actos religiosos de la Novena con conciertos, orquestas, actividades deportivas, propuestas infantiles y espacios específicos para jóvenes.
La jornada del viernes abrió, en este sentido, el tramo más intenso del programa. Después del concierto de la Banda Municipal, la noche continuó con la Orquesta Chasis, a partir de las 23:30 horas en la carpa principal, mientras que la Zona Joven, instalada en el Cine de Verano Pepe Masa, prolongó la actividad hasta la madrugada con las sesiones de DJ Iker Rodríguez y DJ Cantín.
El programa continuará este sábado 12 con la Gran Tirada al Plato, el tardeo de Al Aire Flamenco, la Orquesta Azahara y las actividades de la Zona Joven. El domingo 13 llegará otra de las grandes citas musicales, con La Década Prodigiosa, antes de que el lunes 14, festividad del Santísimo Cristo de las Misericordias, concentre los principales actos religiosos, entre ellos la solemne función y el tradicional besapié.
La programación concluirá esa noche con una gran quema de fuegos artificiales con música, poniendo el cierre a unas fiestas en las que la devoción al Cristo vuelve a compartir protagonismo con la música, la convivencia y las tradiciones populares de Ribera del Fresno.
Juan Francisco Llano

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