La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Extremadura (UPA-UCE Extremadura) reclama a la Consejería de Agricultura de la Junta de Extremadura una actuación inmediata ante la situación crítica que atraviesa el sector de la aceituna de mesa, especialmente la variedad Manzanilla Cacereña.

La organización considera que los precios que se están ofreciendo actualmente a los productores son inasumibles y no permiten cubrir los costes de producción, lo que está generando una situación de enorme preocupación entre los agricultores en plena campaña de recolección.
El secretario general de UPA-UCE Extremadura, Óscar Llanos, solicitó en el día de ayer una reunión urgente con el consejero de Agricultura para exigir que la Administración ejerza sus competencias de control e inspección y ponga en marcha las actuaciones necesarias para garantizar el cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria.

La reclamación se produce después de que la Junta de Castilla y León haya presentado un estudio sobre los costes de producción de la uva en la D.O. Ribera del Duero. Para la campaña 2026, el estudio establece un coste de referencia en un escenario determinado. La Junta ha anunciado además que realizará controles de oficio y a petición de los productores y que abrirá expedientes cuando detecte operaciones por debajo de los costes establecidos.

“¿POR QUÉ NO PUEDE HACER EXTREMADURA LO MISMO CON LA MANZANILLA CACEREÑA?”

El secretario general de UPA-UCE Extremadura, Óscar Llanos, considera que la situación que está atravesando la aceituna de mesa exige que la Junta de Extremadura pase de las declaraciones a los hechos.

“Si una comunidad autónoma como Castilla y León está estudiando los costes de producción de sus cultivos y anunciando controles para evitar que se pague por debajo de esos costes, nosotros preguntamos a la Junta de Extremadura:

¿por qué no puede hacer lo mismo con la aceituna de mesa Manzanilla Cacereña?”, plantea Óscar Llanos.

UPA-UCE YA ADVIRTIÓ A LA CONSEJERÍA EL 16 DE SEPTIEMBRE

UPA-UCE recuerda que el pasado 16 de septiembre ya solicitó formalmente a la Consejería de Agricultura la realización de inspecciones y controles específicos en los puestos de compra y en las empresas privadas ante la detección de operaciones de aceituna de mesa por debajo de los costes de producción.

En aquella petición, la organización agraria reclamó actuaciones inmediatas desde el inicio de la campaña, tanto en el norte de Cáceres como en Tierra de Barros, al considerar que existían indicios de incumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria.

Sin embargo, la situación ha evolucionado de manera preocupante y esta semana los precios han alcanzado niveles que el sector considera
completamente inasumibles. “El 16 de septiembre ya advertimos a la Consejería y pedimos controles. Hoy tenemos que volver a exigirlos porque la situación ha empeorado. Estamos viendo unos precios que no cubren los costes de producción y que están poniendo al agricultor contra las cuerdas”, denuncia Óscar Llanos.

“ESTAMOS ANTE UNA SITUACIÓN DE MÁXIMA PREOCUPACIÓN”.

UPA-UCE denuncia la especial vulnerabilidad en la que se encuentran los productores durante estos días debido a la premura de la recolección y a las características de la aceituna de mesa, que condicionan las posibilidades del agricultor para retrasar la entrega de la producción.

“Hay una presión tremenda sobre el agricultor en un momento en el que necesita recoger la aceituna. No podemos aceptar que esa situación se utilice para imponer precios que no permiten cubrir los costes de producción”, señala Óscar Llanos.

Desde UPA-UCE Extremadura, advierte de que la situación está generando una creciente preocupación entre los productores de Manzanilla Cacereña y reclama que se garantice la transparencia y el cumplimiento de la normativa en las operaciones de compra.

EXIGEN CONTROLES INMEDIATOS

UPA-UCE Extremadura reclama a la Consejería de Agricultura que refuerce de manera inmediata las inspecciones y controles durante la campaña, prestando especial atención a los puestos de compra y a las empresas privadas.

El objetivo es comprobar que las operaciones realizadas cumplen con la normativa y que los productores no se ven obligados a vender su producción por debajo de sus costes de producción.

“La Consejería tiene competencias de control e inspección y tiene que ejercerlas. Esto no puede quedarse en una petición sobre el papel. Los
agricultores necesitan que se controle lo que está ocurriendo en plena campaña”, afirma el secretario general de UPA-UCE Extremadura.

EN JUEGO, LA CONTINUIDAD DE LOS OLIVARES.

Ambas organizaciones advierten de que las consecuencias de mantener unos precios insuficientes pueden ir mucho más allá de la campaña actual y comprometer la continuidad del cultivo.

“Si estos precios continúan, sería una ruina para el sector. Y tenemos que decirlo claramente: si el agricultor no puede cubrir los costes de producción, el próximo año habrá agricultores que se planteen abandonar sus olivos. No podemos permitir que una campaña como esta ponga en riesgo el futuro de la Manzanilla Cacereña”, subraya Óscar Llanos.

Por ello, UPA-UCE Extremadura considera imprescindible una respuesta inmediata de la Consejería de Agricultura y reclaman que se convoque con carácter urgente una reunión con el sector para abordar la situación y determinar las actuaciones de control que deben desarrollarse durante la campaña.