El secretario general de la Cámara de Comercio de España, Adolfo Díaz-Ambrona, ha intervenido en la inauguración del X Foro del Corredor del Sudoeste Ibérico, acto promovido por la plataforma empresarial luso-española Sudoeste Ibérico en Red y que ha reunido en Madrid a representantes empresariales, institucionales y sociales de España y Portugal para impulsar las infraestructuras de transporte y comunicaciones del eje Madrid–Lisboa/Sines.

Díaz-Ambrona ha felicitado a los organizadores por haber mantenido durante una década una reivindicación que trasciende territorios, sectores económicos y sensibilidades políticas. En este sentido, ha señalado que hablar del Corredor del Sudoeste Ibérico significa hablar de oportunidades, integración, desarrollo compartido y futuro.

Durante su intervención, el secretario general de la Cámara de Comercio de España ha destacado el papel que desempeñan las infraestructuras en la competitividad empresarial, ya que disponer de redes de transporte modernas, eficientes y sostenibles permite reducir costes logísticos, mejorar el acceso a nuevos mercados, facilitar la movilidad del talento y favorecer la atracción de inversiones.
Al mismo tiempo, ha subrayado su contribución a la cohesión territorial, a la reducción de los desequilibrios y a la generación de igualdad de oportunidades para ciudadanos y empresas con independencia de su ubicación.

Una nueva etapa para la conexión Madrid-Lisboa

El Corredor del Sudoeste constituye una de las áreas con mayor potencial de desarrollo de la Península Ibérica, aunque su insuficiente conectividad ha limitado durante años sus posibilidades de crecimiento y su integración plena en las grandes redes europeas de transporte. En la actualidad continúa sin existir una conexión ferroviaria directa entre Madrid y Lisboa.

La décima edición del Foro se ha celebrado en un momento especialmente relevante para el desarrollo del proyecto. La Decisión de Ejecución de la Comisión Europea de 30 de octubre de 2025 ha abierto una nueva etapa al fijar plazos, características y una metodología de trabajo para la conexión ferroviaria entre Madrid y Lisboa, con el objetivo de reducir el tiempo de viaje a cinco horas en 2030 y a tres horas en 2034.

Con estos compromisos ya definidos, el principal reto de esta plataforma empresarial es ahora asegurar que se cumplan en los plazos establecidos y que no vuelvan a producirse nuevos aplazamientos, por la importancia de esta conexión para la vertebración europea, la cohesión económica, social y territorial y el impulso de una movilidad más sostenible.

En este contexto, Díaz-Ambrona ha asegurado que se abre una oportunidad histórica que debe aprovecharse para transformar los compromisos asumidos por España y Portugal en realidades tangibles. Para ello, ha incidido en que la colaboración entre instituciones, empresas y sociedad civil será decisiva y ha reiterado la voluntad de las Cámaras de Comercio de participar activamente en este esfuerzo colectivo.

Un espacio económico ibérico más integrado

Díaz-Ambrona ha puesto también en valor la elevada integración económica entre España y Portugal. Las exportaciones españolas al mercado portugués superaron en 2025 los 37.000 millones de euros, mientras que las importaciones alcanzaron los 20.000 millones. España es, al mismo tiempo, el principal cliente y proveedor de Portugal, con cadenas de valor cada vez más integradas en sectores como la energía, la automoción, la industria química, la alimentación y los servicios.

De acuerdo con el secretario general de la Cámara de España, reforzar el Corredor del Sudoeste permitirá dar un nuevo impulso a este espacio económico ibérico, mejorar el acceso de las empresas españolas y portuguesas a los mercados europeos y aumentar la competitividad de ambos países: «Invertir en conectividad es invertir en competitividad».

Por último, Díaz-Ambrona ha reiterado el compromiso de las cámaras de comercio y, en concreto, de la Cámara de Comercio de España con el desarrollo del corredor, y ha concluido que este proyecto es «importante para Europa, España, Portugal, y en lo que afecta a España, para Castilla-La Mancha, Extremadura y Madrid».