No mencionaré su nombre. Búsquelo usted. Diré que nació en Ahigal, y falleció en San Rafael, Segovia, en medio pues la vida, en medio poemas y poeta. En medio una voz.

Por las calles de Cáceres monumental, Cáceres ciudad casi eterna, pasaron sus pies y sus brazos y sus manos y sus ojos. Regalaba cartas a bocas que esperaban ansiosas, quién sabe por sus hijos o nietos que estaban lejos de ellos, a cien mil o cientos de miles de metros. Mientras observaba y mientras sentía y mientras haría versos, en su corazón. Quién sabe si alguna vez se detuvo un momento y redactó cinco palabras o diez, que después sería un verso.

Escribió en castellano-español y también en el Español de Extremadura (o castúo), debo reconocer que no sabía que existía este dialecto. Que ya saben lo que sucede, un dialecto se puede pasar a lengua regional y después a una de las lenguas nacionales y si pueden a otra lengua de Europa. En fin, no digo nada… Pero mirando y remirando esta singularidad, me he encontrado que en Extremadura existen otros dialectos: el castúo, el extreméñu o extremeño, el Fala del Valle de Jálama, y, el portugués rayano… debo confesar, que no deseo que desaparezca ninguno.

Pero a estas alturas de la historia del mundo, no caigan en la tentación de convertirlo en lengua de su provincia o de su región. Si no es mucho pedir. Que no mueran, que no fallezcan, pero que no caigan en esa tentación… Porque juntaríamos en esta Iberia de milenios, varias decenas de dialectos o de lenguas o cómo ustedes quieran denominarlo…

Hay que recordar las figuras y personas y personajes que han ido pasando por nuestras calles. Que han dejado algo. Aunque sea un silencio con y en palabras. Hayan sido más importantes o menos a nivel nacional o menos. Hay que no olvidar la historia. Este poeta no debe olvidarse, por ejemplo. Tiene una placa en la ciudad de Cáceres, quién sabe si deberían estudiar hacerle una escultura y situarla en alguna plaza. Así, podrían recitar poemas y versos los del lugar, en el Día de la Poesía o en el Día de su fallecimiento o de su nacimiento, o cuándo quieran…

Pero la historia como un enorme carro va pasando… y, va olvidando, entre lo que va a venir y el pensar de lo que va a venir, y, lo que está sucediendo, los humanos van olvidando el pasado. No sé si la Universidad de Extremadura, tiene un elenco o directorio de poetas o escritores de la tierra. Si no es así, invito a que vayan realizando en forma de libros, en forma de trabajos de investigación, en forma de artículos o en una forma simple y económica, de un Archivo o Directorio o Diccionario Virtual… Cada entrada o nombre cincuenta líneas como máximo. Pero de esta forma sencilla, se va haciendo un escaparate, ante la misma Extremadura y ante la misma España y ante la misma Europa… Siempre sugiero y aconsejo esta cosa tan sencilla. Porque esta es la forma más fácil de saber lo que existe.

También, la Junta de Extremadura puede encargar con su Conserjería correspondiente un estudio a una empresa que analice y entresaque basándose en los medios que existan e información virtuales. Puede entresacar cuántos poetas han existido o existen, o han dejado un reflejo en la prensa y virtualmente en los medios de Extremadura. O, cuántos artistas plásticos, o cuántos humanos que han trabajado alguna faceta de la cultura. Dicen que en varias semanas harían un elenco de todo ello. Después se completarían por especialistas.

Dicen que no tendría un coste económico elevado… ¡Esto lo puede hacer una empresa informática hoy, con un coste poco elevado…! ¡También cuántos escritores o literatos han escrito artículos o viñetas o noticias sobre Extremadura o sobre Cáceres ciudad…! ¡Dicen que existen varias empresas informáticas que harían este trabajo en unas semanas o meses, con un precio módico…! ¡Acaso no sería importante, saber y recordar cuándo Cela o cuánto los poetas del 27 o cuánto José Hierro estuvieron un día en Extremadura…! ¡Por poner un caso…!

Me pregunto si alguna entidad o institución ha invitado a los herederos del poeta cartero o del cartero poeta que si quieren guardar y conservar todos sus documentos y archivos en algún fondo de alguna biblioteca de Extremadura o de Cáceres… Porque para escribir la historia del presente, aunque sea en el futuro hay que conservar materiales y documentos y papeles en el presente. Invito a que lo piensen. Lo sugieran a los familiares de este poeta o quien tenga todavía sus fondos o archivos o papeles o cartas o fotografías o….

Hacerlo también con todos los poetas, con todos y todas las voces que han querido aportar algo en el terreno de la cultura, quizás también en otros campos… Es la base para que en el futuro se pueda hacer historia del presente. No dejemos que los vientos de cada invierno, de cada generación vayan olvidando a la anterior, y, así vamos siglo tras siglo…

Hoy, en estos meses, que a nivel nacional se está preparando el Centenario de la Generación del 27. Realidad que hay que recordar y que hay que honrar y que hay que alabar. No será esta modesta pluma con tintero electrónica la que ponga una nota de crítica a esta realidad. Ni a la quincena de grandes poetas de esa generación…

Pero alguien decía, uno no sabe donde oye las palabras y las voces, o dónde las lee, o no quiere recordarlo o citarlo. Alguien decía… Ya que vamos a celebrar la Generación del Veintisiete, recordemos a los otros de la generación del 27, por ejemplo, en el cine, o en el pensamiento o en el teatro. También recordemos a los de la Generación del 27, esa generación pero que estaban y murieron en el silencio de las provincias…

Y, una grave y gran pregunta, cuándo desde el Ateneo de Sevilla, se invitó a los nueve o diez poetas que forman el núcleo duro de esta Generación del 27, ¿quién seleccionó esos nombres y porqué…? ¿No había otros poetas en otras ciudades, en otras regiones…?

¡Este es el tema, Cáceres debe aprender la lección, Extremadura debe aprender la lección, debe recordar los nombres, sean altos o medianos o menos que medianos… son seres vivientes que intentaron dejar con sus palabras o sus colores o sus sonidos, intentaron interpretar algo de la realidad, algo de sus corazones…! ¡Hoy, deseo recordar a este poeta cartero o a este cartero poeta…! ¡No pongo su nombre, para obligarle estimado lector a que lo busque…!

¡Cuántos poetas carteros o poetas panaderos o poetas maestros o poetas pastores habrá habido, y, se han olvidado sus nombres…! ¡Recuerdo que un poeta pastor le pidió una máquina de escribir al señor Felipe González y éste la envío… me pregunto dónde estarán esos versos, posiblemente a miles, si todavía siguen existiendo esos versos…!

JMM Caminero

Foto portada: Fundación Jorge Guillén