La Asociación de Apartamentos Turísticos de Extremadura (APTUEX) condena rotundamente los nuevos actos vandálicos registrados en Cáceres contra establecimientos de alojamiento turístico y expresa su preocupación por el clima de señalamiento que estas acciones generan hacia los propietarios y gestores que desarrollan legalmente su actividad.

En los últimos días se han detectado daños en sistemas de acceso a distintos alojamientos, con cerraduras y teclados bloqueados intencionadamente mediante palillos y pegamento, dificultando o impidiendo el acceso de propietarios, gestores y huéspedes. Asimismo, se han colocado pegatinas con el mensaje «Atentado turístico» sobre carteles identificativos de apartamentos turísticos.

Desde APTUEX consideran que estos comportamientos traspasan cualquier límite del legítimo debate sobre el modelo turístico de ciudad. La discrepancia, la crítica y la defensa de diferentes posiciones son perfectamente respetables, pero nunca pueden justificar el vandalismo, la intimidación ni los daños sobre propiedades ajenas. «El debate sobre el turismo no puede convertirse en una excusa para señalar, acosar o
perjudicar a quienes trabajan legalmente», explican.

APTUEX vuelve a reclamar una ordenanza municipal para regular la actividad y garantizar la convivencia

Ante esta situación, APTUEX vuelve a poner sobre la mesa una reivindicación que lleva tiempo trasladando al Ayuntamiento de Cáceres: la necesidad de impulsar y aprobar una ordenanza municipal específica que regule la actividad de los apartamentos turísticos y establezca unas reglas claras de funcionamiento y convivencia.

La asociación considera que la proliferación de alojamientos sin una planificación y ordenación municipal suficiente, junto con la falta de un marco local claro que permita abordar determinadas situaciones, ha contribuido a generar tensiones y problemas que deben afrontarse desde la regulación y el control, nunca desde el enfrentamiento.

APTUEX insiste en que los propietarios y gestores de apartamentos turísticos legalmente establecidos son los primeros interesados en que exista una regulación clara, que permita diferenciar a quienes cumplen la normativa de quienes desarrollan actividades al margen de ella.

«Llevamos tiempo reclamando una ordenanza municipal. No tenemos ningún problema con la regulación; al contrario, creemos que hace falta. Queremos reglas claras, controles y normas de convivencia que todos debamos cumplir. La actividad turística debe desarrollarse con responsabilidad, pero también debe respetarse a quienes trabajan legalmente», señala el presidente de APTUEX, Javier Gutiérrez Rubio.

Los propietarios y gestores también forman parte de Cáceres

APTUEX recuerda que los apartamentos turísticos constituyen una actividad económica legal que genera inversión, empleo y movimiento económico en la ciudad, contribuyendo también a su oferta de alojamiento y a su atractivo turístico.

Detrás de cada establecimiento hay propietarios, gestores y profesionales que han invertido, generan actividad económica y trabajan diariamente para ofrecer un servicio de calidad.

«Hay que analizar la realidad con datos, regular donde sea necesario y actuar frente a los incumplimientos. Lo que no podemos aceptar es que se señale a todo un colectivo ni que se justifiquen ataques contra sus propiedades por el simple hecho de desarrollar una actividad legal», añade Gutiérrez Rubio.

Llamamiento al respeto y a la responsabilidad

APTUEX solicita que se investiguen estos hechos, se identifique a sus responsables y se adopten las medidas necesarias para evitar que vuelvan a repetirse. Asimismo, anima a los propietarios afectados a documentar los daños y presentar las correspondientes denuncias.

La asociación hace un llamamiento al Ayuntamiento y a las administraciones públicas para que se avance en una regulación municipal que aporte seguridad jurídica, establezca mecanismos de control y favorezca una convivencia basada en el respeto y el cumplimiento de las normas.

APTUEX reitera su compromiso con un modelo turístico responsable, regulado y compatible con la actividad económica y la vida de la ciudad.

Regular para convivir, controlar para mejorar y respetar para avanzar. Cáceres es de todos y nadie debe sentirse legitimado para atacar a quien desarrolla legalmente su actividad.