Con la llegada del tiempo pre – primaveral llegan también las prisas por quitarse los quilos que nos sobran de encima y llegar al verano con una figura más estilizada.
Con las mismas prisas que caracterizan a los tiempos que vivimos, se deja a última hora ese propósito de “caber en el traje” de una celebración, y se busca ahora una solución rápida y drástica incluso para conseguir ese objetivo: Esto lleva a mucha gente a privarse durante estos tres meses de alimentos que consideran nocivos, sin pensar en las consecuencias perjudiciales que esta decisión puede tener para la salud.
La “Operación Bikini” ya está en marcha, y está llena de mitos o falsas creencias que desmontamos con la nutricionista de Fuente del Maestre, Irene Muñoz Hormigo.
Lo primero que sentencia de manera rotunda es que la propia Operación Bikini es un mito: “ Claro que puedes adelgazar en poco tiempo si dejas de comer, obvio… Pero el efecto rebote lo tienes garantizado a la vuelta de la esquina. Y a la larga, y esto es más grave, pueden llegar los problemas de salud que esta práctica conlleva como la falta de nutrientes y vitaminas en tu cuerpo, sentir fatiga y falta de energía , la pérdida de masa muscular , desarreglos hormonales… Problemas de salud a nivel físico y psicológico, siempre. En los casos extremos estarían los trastornos de conducta alimentaria , fruto de una mala relación con la comida .
Con todas las personas que viene a mi consulta con esa idea de comenzar ya una dieta y lograr resultados rápidos, siempre actúo así: primero tenemos que tener una base de educación nutricional, después realizo un estudio personalizado en el que hay que tener en cuenta el metabolismo de cada uno, su estilo de vida y sus gustos, si hay problemas de salud … Por tanto, las normas generales no sirven porque cada persona es un mundo.
Y, en función de los resultados de este estudio, hay que establecer hábitos que puedan mantenerse a lo largo del tiempo, que es lo interesante, siempre junto con el ejercicio físico.
También hay que desechar la idea de que ponerse a dieta es pasar hambre: no, es aprender a comer, a alimentarse de forma consciente.”
Sobre el uso de los denominados “alimentos quemagrasas”, a los que recurre la gente que quiere adelgazar, Irene Muñoz informa de que estamos ante una falsa creencia: no existen como tal , no hay alimentos quemagrasas. Hay alimentos como los picantes o el té verde que aumentan ligeramente el gasto energético durante la digestión, pero de ahí a quemar grasas hay un abismo.
Otro mito o creencia extendida entre quienes buscan perder peso es dejar de comer hidratos de carbono: “ Otro error. Los hidratos de carbono son la principal fuente de energía física y mental, sin ellos no rendimos y por ello son necesarios. Lo que no debemos es comerlos en exceso, y consumir los que son de calidad. Las verduras, las legumbres, el pan integral o el de centeno… Hay carbohidratos de calidad que sí podemos y debemos seguir consumiendo.”
En cuanto a los productos “light”, I. Muñoz aclara: “ Que lleven esa etiqueta no significa que sean saludables, significa que tienen un 30% menos de azúcares y/o calorías que el normal. Suele darse en los ultraprocesados que son muy nocivos para la salud, como la mantequilla o la mayonesa.”
Lo cierto es que en una sociedad en la que se rinde culto a la imagen se da a la vez una abundancia de alimentos ultraprocesados, que hay que saber identificar:” la clave es no quedarnos sólo con lo que aparece en letras grandes, o con el cuadro nutricional, sino que hay que darle la vuelta al producto y leer la lista de ingredientes. Ahí sí que tenemos la información clara para saber si es un buen o mal producto.
Se nos puede anunciar un pan que es integral , pero si al leer los ingredientes, la harina integral resulta que sólo es un 50%, ya no es un pan integral, no es bueno. O, si vemos que entre los primeros ingredientes de un producto, aparecen azúcares, jarabe de glucosa, aceite de palma u otros ingredientes malos , debemos saber que no es un buen productos. Las grasas trans y saturadas son dañinas para la salud, y además el 90% de nuestra alimentación debe basarse en alimentos no procesados.
Las grasa buenas son las insaturadas, las que encontramos en los frutos secos, el pescado azul, los aguacates o el aceite de oliva virgen extra.”
Con respecto a las “dietas milagro” , Muñoz Hormigo sostiene que “no son sostenible a lo largo del tiempo, cuando no perjudiciales, y no ayudan a crear una relación saludable con la comida.”
Por último, conversamos con ella sobre esos fármacos para perder peso, cuya venta se está disparando de forma ilegal en internet: “ sólo pueden tomarse bajo prescripción medica, e incluso así , su ingesta debe ir acompañada de una alimentación equilibrada y de ejercicio físico. Es un peligro para la salud automedicarnos y más si adquirimos este tipo de productos en internet.”

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