La SP Ribereña firmó este fin de semana una de sus actuaciones más completas de la temporada tras imponerse con contundencia (0-5) al Jerez CF B en el encuentro disputado en Jerez de los Caballeros.

El conjunto ribereño, que llegaba al choque con la necesidad de resarcirse tras su último tropiezo, no dio opción a su rival y resolvió el partido con solvencia gracias a un juego eficaz y una clara superioridad en ambas áreas. Los goles de Juan, Cristian, Guille y Diego —con una aportación coral en ataque— certificaron una victoria que refuerza las aspiraciones del equipo en este tramo decisivo de la temporada.

Desde el inicio, los de Ribera del Fresno mostraron una actitud competitiva y una intensidad acorde a lo que había en juego. La convocatoria presentada para el encuentro reflejaba el compromiso del grupo, con jugadores como Jorge Mateo Zamora, Borja Pizarro, Marcos Gordillo, José Jiménez, Mario Báez, Juan Pizarro o Guillermo Sánchez, entre otros, configurando un bloque sólido y equilibrado.

Tras el encuentro, uno de los protagonistas, Abraham Sánchez Záché, valoraba así el triunfo del equipo:

“Victoria fuera de casa en una salida muy difícil!! 0-5 y hoy jugamos como en casa!!
Con nuestra afición.
Orgulloso de nuestra gente, Gracias por acompañarnos en cada partido.
Somos equipo, somos familia!
Un pasito más cerca del objetivo.
Se viene partidazo! Y necesitamos el estadio Manuel Chavero hasta la bandera.”

Las palabras del jugador reflejan el sentir de un vestuario que no solo celebró el resultado, sino también el respaldo de una afición que volvió a ser determinante en el desplazamiento.

En esa misma línea se expresó el propio club tras el pitido final, destacando la imagen de unidad entre plantilla y seguidores desplazados: “Es la representación de lo que significa este escudo: unidad y familia”, subrayaban desde la entidad, agradeciendo el apoyo recibido en un desplazamiento clave.

Más allá del resultado, el partido dejó una imagen que el propio club destacó tras el pitido final: la unión entre plantilla y afición. Numerosos seguidores acompañaron al equipo en el desplazamiento, convirtiendo el encuentro en una demostración de respaldo colectivo.

El triunfo no solo supone tres puntos, sino también un impulso anímico para la SP Ribereña, que responde así con contundencia en un momento determinante del calendario. Con esta goleada, el equipo reafirma su competitividad y envía un mensaje claro en la lucha por sus objetivos.

El próximo compromiso marcará si esta victoria supone un punto de inflexión definitivo en la temporada, pero lo cierto es que, en Jerez, la Ribereña dejó algo más que un resultado: dejó una declaración de intenciones.

Juan Francisco Llano