Ribera del Fresno ha inaugurado este fin de semana la III Feria del Queso Artesano, una cita que, en apenas tres ediciones, ha logrado afianzarse como uno de los eventos gastronómicos emergentes de la comarca de Tierra de Barros. El acto inaugural ha contado con la presencia de Óscar Mateos, el alcalde Miguel Ángel Araya, la concejala de Turismo y Comercio Teresa Rodríguez Rosa, además de representantes institucionales y provinciales.
El Paseo del Cristo se convierte así durante todo el fin de semana en un escaparate de la tradición quesera, donde productores de Extremadura y de distintos puntos del país ofrecen una amplia muestra de quesos artesanos, acompañados de otros productos agroalimentarios locales. La feria incluye además el stand “Sabores con acento ribereño”, concebido como un espacio de promoción del potencial turístico y gastronómico del municipio.
Durante la apertura, la concejala Teresa Rodríguez destacó la evolución del evento, subrayando que “poco a poco se va consolidando” gracias al respaldo institucional y a la implicación del sector. En esta edición participan queserías de la comarca y de la región, junto a otras procedentes de territorios como País Vasco, Málaga o Zamora, ampliando así la proyección de la feria.
Por su parte, el alcalde Miguel Ángel Araya puso en valor el carácter identitario del queso en la economía y la cultura local. “Estamos ante una feria única en nuestra comarca, que demuestra que lo local debe tener la importancia que merece”, afirmó, destacando además la colaboración entre administración y empresa privada como clave del éxito. Asimismo, recordó que este evento contribuye a dinamizar la economía y a situar a Ribera del Fresno en el mapa de las ferias gastronómicas.
En la misma línea, Óscar Mateos elogió el nivel alcanzado por la feria en tan corto recorrido, señalando que “no es nada sencillo llegar en el tercer año a este grado de consolidación”. El director general incidió en el creciente peso de la gastronomía como motor turístico en Extremadura, donde iniciativas como la ruta del queso refuerzan la conexión entre el sector primario y la oferta turística.
Uno de los momentos más destacados de la jornada inaugural fue la demostración de esquila tradicional, a cargo de la Asociación de Ganaderos y Pastores “El Canchal”, que acercó al público una práctica vinculada a los orígenes del producto. A ello se suman actividades como catas comentadas, tanto infantiles como para adultos, cuyos beneficios se destinan a fines solidarios.
En este contexto, propuestas como las dirigidas por Cati Bustillo aportan un valor añadido a la experiencia, combinando la degustación de quesos con vinos locales elaborados mediante técnicas tradicionales, reforzando así la dimensión sensorial y cultural del evento.
La feria se celebra en paralelo a la XXIV Feria del Libro, generando una oferta cultural y gastronómica conjunta que amplía el atractivo del municipio durante estos días. Como apuntó el propio alcalde, “no hay mayor placer que un buen queso, una copa de vino y un buen libro”.
Juan Francisco Llano

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