La banda Gilgamesh, que lidera Andrés Andretta, junto a los ribereños Juan Pedro Monzú y Fernando León, protagonizó una destacada actuación en el histórico Círculo Pacense, en una velada que combinó música en directo y creación artística en vivo, consolidando un formato cultural cada vez más presente en la escena local.

“El Círculo Pacense es de esos sitios que molan mucho, donde se respira historia, música, cultura”, señalaba el propio Monzú tras el concierto, subrayando el valor simbólico y patrimonial del espacio que acogió el evento. Fundado en el siglo XIX, este enclave cultural de Badajoz continúa siendo un referente para la programación artística de la capital pacense.

La actuación se desarrolló en un ambiente singular, donde la música convivió con la pintura en directo de artistas locales, generando un diálogo creativo entre disciplinas. “Tocar mientras dos artistas pintan cuadros es una sensación súper chula”, apuntaba el músico, destacando la riqueza de una propuesta escénica poco habitual.

Gilgamesh se define como un power trío que apuesta por la distorsión, ofreciendo su concierto cuya presencia elevó el nivel interpretativo de una noche que Monzú calificó como “increíble”. El cartel se completó con otras propuestas como Circo de Pulgas y Sacamanteka, configurando una programación variada dentro de la escena alternativa.

Este tipo de iniciativas refuerzan el dinamismo cultural de la provincia y evidencian la conexión entre creadores de distintos puntos de Extremadura. En este sentido, la participación de músicos vinculados a Ribera del Fresno en escenarios como el Círculo Pacense confirma la proyección de los artistas locales más allá de su ámbito inmediato.

La velada se cerró con buenas sensaciones tanto para el público como para los participantes, en una cita donde la música, la pintura y la convivencia cultural volvieron a encontrarse para ofrecer una experiencia compartida.

Juan Francisco Llano