La bodega ribereña obtiene los premios al Mejor Vino Blanco Seco y al Mejor Vino Tinto Crianza en una edición decidida por votación popular de más de 700 consumidores extremeños.

La calidad vitivinícola de Ribera del Fresno volvió a recibir un importante respaldo público en la III edición de los Premios a los Mejores Vinos de Extremadura, celebrada en el Museo de las Ciencias del Vino de Almendralejo, donde la bodega Agro Ribera Nature logró dos de los seis galardones otorgados en el certamen.

Entre las cinco bodegas premiadas en las distintas categorías, la firma ribereña fue la única que consiguió alzarse con dos reconocimientos, obteniendo los premios al Mejor Vino Blanco Seco y al Mejor Vino Tinto Crianza. Un doble éxito que refuerza la trayectoria de una empresa familiar que lleva años apostando por la elaboración de vinos singulares vinculados al territorio y a la identidad de Tierra de Barros.

La singularidad de estos premios radica en que no existe un jurado profesional encargado de la valoración. Son los propios consumidores quienes deciden los ganadores mediante votación popular. Más de 700 extremeños participaron en esta edición seleccionando los vinos que consideraban más representativos de la región.

Durante la gala, los asistentes pudieron degustar los vinos finalistas en una jornada concebida para acercar al público la riqueza vitivinícola extremeña y combatir uno de los principales desafíos del sector: el desconocimiento que todavía existe sobre la calidad de los vinos producidos en la comunidad autónoma. El acto contó además con la actuación musical del artista almendralejense Mandicasal.

El responsable de Agro Ribera Nature, Ricardo Cantera, recibió uno de los galardones de manos del alcalde de Almendralejo, José María Ramírez Morán. Tras recoger el premio, mostró su satisfacción y, sobre todo, su respeto por el valor de una votación popular.

«Lo que siento es respeto. Quien vota lo hace porque quiere, sin vínculo económico o interés; solo vota por lo que siente o valora. Ser los vinos con mayor cantidad de votos es agradable y más aún siendo una bodega muy pequeña y sin implantación en alimentación», señaló.

Cantera destacó además el carácter humano del proyecto: «Para mí se ha premiado el trabajo de mostrar un proyecto familiar, humano y sincero, que no tiene focos, pero luce desde la sencillez».

El bodeguero recordó igualmente que cada empresa únicamente puede presentar vinos en dos categorías, circunstancia que otorga aún más relevancia al resultado obtenido por la firma ribereña. «Todas las bodegas pueden presentar vinos en dos categorías y las dos categorías en las que hemos presentado vinos nos hemos llevado el premio», afirmó.

Por su parte, Javier Ramos, director comercial de Vinos de Extremadura, explicó la filosofía del certamen, basado en la participación directa de los consumidores.

«Se hace por votación popular. No hay un jurado ni expertos que decidan cuáles son los mejores o los peores. Todo el mundo que quiere puede votar durante el periodo que abrimos normalmente entre octubre o noviembre y mediados de diciembre», indicó.

La trayectoria de Agro Ribera Nature se ha caracterizado por una apuesta constante por la diferenciación y la excelencia. En diversas ocasiones, Ricardo Cantera ha defendido la necesidad de seguir elevando la calidad de los vinos extremeños y avanzar hacia modelos de producción exclusivos que permitan consolidar la identidad de sus elaboraciones. Hace tres años ya manifestaba la intención de la bodega de continuar evolucionando hasta alcanzar mayores niveles de reconocimiento dentro del sector vitivinícola nacional.

Este nuevo éxito supone un importante impulso para la proyección de Ribera del Fresno como municipio vinculado a la cultura del vino, en una comarca donde la tradición vitícola continúa siendo uno de los motores económicos y culturales más relevantes.

Los galardones obtenidos por Agro Ribera Nature llegan además en un momento de creciente visibilidad para los vinos extremeños, impulsados por iniciativas de promoción, certámenes especializados y proyectos empresariales que están contribuyendo a situar a Extremadura en el mapa de la enología española.

Con estos dos reconocimientos, la bodega ribereña confirma que la excelencia puede surgir también desde proyectos familiares de pequeña dimensión, demostrando que el prestigio no siempre depende del tamaño de una empresa, sino de la autenticidad, la calidad y la confianza que despierta entre quienes descorchan una botella y descubren en ella el carácter de una tierra.

Juan Francisco Llano