Sudán a día de hoy es un laboratorio experimental del oro y reservas petrolíferas por parte de los Emiratos Árabes Unidos.

Todo esto sucede dentro de un panorama de silencio y complicidad de ONU y gobiernos occidentales.
El que padece todo esto al final es el pueblo sudanés con niños hambrientos y moribundos, enfermos sin cura, muertos y desplazados.
Se trafica con el oro de Sudán a la vez que éste financia el conflicto y por otro lado se le da una ayuda humanitaria al país del mismo dinero que se le roba a través del oro.
Una supuesta guerra civil entre facciones financiada por la potencia de EAU que es la encargada del robo del oro sudanés.
Esta es la situación de un metal que le llaman precioso pero del que no tiene nada de ello ya que , ven ustedes, genera muerte de niños,
miseria , hambre y desplazados.
Todo para que algunos se pongan unas joyas en su cuerpo, que es perecedero por supuesto, pero que parecen olvidar, que se van a morir y que aquí no queda nadie.
Buscar un nivel elevado en vida, la trascendencia, una energía que atraviese lo material, una conciencia tipo inmortal no es sencillo ni
fácil pero eso sí, depende del estilo de vida que se haya llevado.
No será lo mismo vivir como un depredador económico que como una persona que se pone en el lugar de los demás y está aquí con una orientación de vida clara.
Ayudar al otro de manera desinteresada es la opción más clara, por supuesto este artículo sirve para esclarecer los hechos y de que todos somos cómplices de situaciones así en el planeta debido a nuestros deseos, nuestras ganas de consumir sin fin y bueno , todo esto que ya sabemos pero que muy pocos de momento se atreven a poner fin.
Jesús Antonio Fernández Olmedo