UPA-UCE Extremadura reclama que los contratos de tomate puedan incorporar una cláusula de revisión del precio por tonelada cuando, durante el desarrollo del cultivo, se produzcan incrementos extraordinarios e imprevisibles de los costes de producción. Esta organización agraria destaca que esta práctica ya se está llevando a cabo en el cultivo del tabaco.

UPA-UCE lamenta que el agricultor tenga que ser siempre el único eslabón de la cadena que asuma todos los riesgos. “Si los costes aumentan de manera excepcional después de la firma del contrato, el precio también debe poder revisarse. Es una cuestión de justicia, de equilibrio y, sobre todo, de supervivencia para miles de familias agricultoras”, destaca el secretario de agricultura de esta organización agraria, Fernando Miranda.

Por ello, esta organización agraria hace un llamamiento al conjunto de las industrias para que tengan en cuenta este reclamo, especialmente en campañas tan complicadas como la de este año, porque de esa revisión al alza de los contratos puede depender el mantenimiento del sector.

Análisis de campaña y precios

Este año se han plantado 22.300 hectáreas de tomate en Extremadura. Hasta mayo el desarrollo del cultivo era el adecuado y las expectativas de los productores eran positivas. Sin embargo, la situación cambió de forma drástica con la llegada de las altas temperaturas.

Los episodios de calor extremo, con temperaturas nocturnas cercanas a los 30 grados, impiden que la planta pueda recuperarse durante la noche. Esa falta de descanso está provocando importantes daños fisiológicos que son consecuencia directa del cambio climático y que cada año afectan con mayor intensidad a nuestras explotaciones. Como consecuencia de ello, UPA-UCE señala que la campaña se va a adelantar y las industrias empezarán a recibir tomate entre los días 24 y 25 de julio.

Este adelanto responde a que el calor está acelerando la maduración del fruto y provocando pérdidas de peso y un incremento muy importante de la podredumbre apical. “En el tomate temprano estamos registrando pérdidas de producción que pueden situarse en torno al 30% debido, principalmente, a este problema. En las plantaciones más tardías, el exceso de calor ha afectado a la floración y al cuajado del fruto, por lo que también esperamos una reducción importante de los rendimientos”, detalla Miranda.

Esta organización agraria mantiene que con el precio contratado para esta campaña de 107 euros por tonelada, un agricultor necesita obtener producciones superiores a los 90.000 kilos por hectárea para cubrir los costes de producción. “Si a esas cuentas les añadimos las pérdidas ocasionadas por las altas temperaturas, la mayoría de las explotaciones producirán a pérdidas en esta campaña”, ha matizado Miranda.

Desde UPA-UCE Extremadura también reclaman a la Junta que actúe de forma inmediata y habilite una línea extraordinaria de ayudas con fondos propios para compensar el incremento del coste de los fertilizantes.

La voz de los productores de tomate

Amador Fernández, que produce tomate en Vivares, augura un futuro complicado para este sector si los costes siguen tan elevados y el precio que percibe el agricultor se mantiene a la baja. “Tenemos que conseguir una producción demasiado elevada para poder cubrir costes de producción y eso es más complicado cada año”, apunta Fernández.

Este agricultor también defiende la incorporación de dicha cláusula en los contratos que permita revisar los precios del tomate y pide a la Junta de Extremadura que escuche de verdad las reivindicaciones de los productores. Por ello, Fernández reclama tanto a la administración regional como nacional más apoyo a este sector porque, destaca, de él depende la supervivencia de la agricultura en muchos pequeños pueblos de la región.