Con el vallado de la antigua Biblioteca ha comenzado a materializarse la decisión política más controvertida de la actual legislatura. Lo que durante meses fue objeto de debate entra ahora en su fase de ejecución. Pero el inicio de las obras no cierra la discusión. Al contrario, el PSOE local se pregunta si esta era una de las prioridades que necesitaba Zafra.

El Museo del Turismo ha sido la gran apuesta personal del alcalde y el proyecto con el que el Gobierno municipal ha querido identificar su mandato. Sin embargo, el PSOE señala que nunca consiguió el consenso político y social que una inversión de esta magnitud debería haber buscado. Desde el principio generó un amplio debate ciudadano, importantes reservas en el sector turístico y el rechazo de todas las fuerzas políticas.

El PSOE de Zafra explica que el debate, en realidad, nunca ha sido el museo. “Nadie discute la importancia de conservar el patrimonio municipal o de impulsar el turismo. La cuestión es otra: si es razonable destinar alrededor de seiscientos mil euros, recurriendo además al endeudamiento municipal, a un proyecto cuya prioridad ha sido discutida por una parte importante de la ciudad y sobre el que sigue existiendo preguntas sin responder acerca de su gestión, su mantenimiento y su utilidad futura.

Asimismo, añaden que “las prioridades de un gobierno no se miden por los discursos que pronuncia, sino por las decisiones que adopta. Mientras la Residencia de Mayores continúa esperando inversiones, la climatización de los colegios sigue pendiente, numerosas instalaciones municipales necesitan mejoras y el conflicto laboral del Ayuntamiento permanece sin resolver, el museo avanza.
Esa comparación es la que muchos vecinos harán de forma natural. Porque gobernar consiste, precisamente en elegir prioridades. Y toda elección implica dejar otras necesidades esperando”.

Para el PSOE local resulta paradójico que el inicio de las obras no fortalezca políticamente al alcalde. “Más bien pone de manifiesto el aislamiento con el que ha proyectado el proyecto más representativo de su mandato. Las obras seguirán adelante, pero eso no elimina el debate sobre la oportunidad de la inversión ni borra la falta de consenso que ha acompañado al museo desde el primer día. En los próximos meses la ciudadanía no solo valorará las obras que se ejecutan. También juzgará las prioridades que han guiado al acción del Gobierno Municipal”.

Por último, indican que “un gobierno no se juzga únicamente por los proyectos que inaugura. Se juzga, sobre todo por las prioridades que elije y por los problemas que deciden resolver”.