Actualmente la falta de vocación en el mundo de las ciencias es un problema que no solo afecta a nuestro país, sino que se ha convertido en algo generalizado. Sin embargo el mercado laboral, especialmente el de las ingenierías, cada vez sigue absorbiendo y demandando a más profesionales a pesar de la actual situación de desempleo en todo el mundo. En este contexto nace la Escuela Municipal de Jóvenes Científicos como una herramienta para contribuir a paliar esa falta de vocación desde edades tempranas. Con menos de un año de funcionamiento ya han conseguido llevar su escuela a tres localidades: Fuente del Maestre, La Zarza y Aceuchal. Intuición y diversión son las principales premisas de una metodología que une la ciencia con otras ramas del conocimiento como las humanidades. A través de sus talleres semanales intentan mostrar que la ciencia y la tecnología, en sus distintos ámbitos, puede ser algo divertido permitiéndoles aprender y desarrollar su creatividad. Algunas de las temáticas que aprenden a través de materiales de uso cotidiano como pueden ser naipes, folios o pegamento son la computación, aeronáutica o ingeniería naval.

Actualmente la escuela cuenta con un total de 60 niños gracias al apoyo de los ayuntamientos que han decidido incorporar este proyecto como un complemento en la educación de los más jóvenes de su región. «Es una iniciativa estratégica porque puede cambiar el horizonte de la gente joven de estas pequeñas localidades, más en el mundo en el que vivimos donde todo está interconectado y uno puede trabajar donde quiera» señala Francisco Fernández, director de la escuela. Varios municipios ya se han puesto en contacto con la organización del proyecto al ver los resultados que están obteniendo y esperan estar presentes en un total de 10 localidades al finalizar el periodo de vacaciones de verano. La Fundación Universidad-Sociedad de la Universidad de Extremadura colabora en este proyecto con el que se puede poner en contacto todo el que lo desee mediante su página web o su página de facebook.

Antecedentes

Se trata de una iniciativa que tiene sus antecedentes en el proyecto School of Computing puesto en marcha hace cuatro años por el Grupo de Investigación de la Universidad de Extremadura Grupo de Evolución Artificial, GEA. Esta experiencia previa le demostró a este grupo de científicos que la metodología que empleaban estaba funcionando. «Ver las experiencias en otros países es lo que nos ha servido hasta llegar aquí porque el problema al que nos enfrentamos de falta de vocaciones, no es algo que suceda sólo en España, es algo generalizado» destaca Fernández de Vega. Esta iniciativa contribuye por tanto a reforzar el papel de la divulgación en el mundo de la investigación, tan necesario y en ocasiones tan olvidado.

School of computing ha sido el trampolín para poner en marcha la Escuela Municipal de Jóvenes Científicos con la que quieren implicar a todos los pueblos y localidades pequeñas de nuestra región en un proyecto que consideran estratégico para el desarrollo.