El portavoz del Grupo Parlamentario Socialista-SIEX, Valentín García, ha pedido a la empresa que gestiona la Mina de Aguablanca que dé marcha atrás en su anuncio de cierre y mantenga su actividad, y ha defendido la unión de trabajadores, sindicatos, ayuntamientos de la zona, partidos políticos, Junta de Extremadura y Gobierno de España para evitar el fin de la explotación.

Los socialistas extremeños han apoyado este sábado en Monesterio, durante la concentración convocada por los sindicatos CCOO y UGT, a los más de 400 trabajadores afectados y a sus familias por el anuncio de cierra.

Al acto reivindicativo, celebrado a las puertas del Ayuntamiento de Monesterio, han asistido representantes del PSOE tanto de los órganos del partido nivel regional y provincial, como en las instituciones, que representantes de la Junta, de la Asamblea, así como del Congreso de los Diputados, el Senado o de diferentes ayuntamientos.

En declaraciones a los medios de comunicación, el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista-SIEX, Valentín García, ha asegurado que "la empresa debe dar marcha atrás, la Mina Aguablanca no se puede cerrar". "Los socialistas venimos defendiendo que no hay razones objetivas que motiven ese cierre y, por lo tanto, no puede llevarse a cabo", ha isistido.

Según García, es muy importante para el futuro de la comarca que "ayuntamientos, sindicatos, trabajadores, grupos parlamentarios, Junta de Extremadura y Ministerio de Industria trabajen juntos para evitar este cierre injusto".

Asimismo, según informa el PSOE en una nota de prensa, el portavoz socialista ha recordado que "el papel fundamental lo tiene el ministerio, propietario del 50 por ciento de la explotación, y que debe acelerar la declaración de impacto ambiental solicitada por la empresa para iniciar la explotación en galerías de esta mina".

Finalmente, García ha señalado que "el objetivo de evitar el cierre es complicado, es una tarea difícil, por ello la unión de todos los sectores implicados es fundamental para luchar por él y alcanzarlo".