Desde hace varias semanas llevamos oyendo dos palabras que algunos vemos como la luz al final de un túnel oscuro, incierto y desasosegado en el que una pandemia nos ha metido, que nos devolverá a nuestra vida anterior, a lo cotidiano, a lo mundano.

«Nueva normalidad», estas palabras pondrán fin a una etapa negra en la que toda la sociedad se ha visto involucrada. Pero… ¿Qué es la nueva normalidad? Después de casi sesenta días en casa confinados, distanciados de todo y de todos y todas viendo cómo personas mueren solitarias y muere también parte de la economía, el mundo empieza a desperezarse y a querer retomar sus hábitos.

Sin embargo, la nueva normalidad pone trabas a los hábitos de antes: No podemos abrazar de forma espontánea al amigo o la amiga que te encuentras por casualidad en la calle, hay que visitar con cautela a tus abuelos y abuelas, todos debemos mantener distancias, hay que procurar elegir bien con quien queremos salir de cañas procurando así reducir contactos y contagios, en los comercios y restaurantes el aforo seguirá siendo limitado mermando así la economía… Además, debemos seguir manteniendo aún las distancias, llevando mascarillas y dejando a la imaginación pensar si tras ellas hay una sonrisa.

Aunque un virus ha sido el causante de todo esto, me pregunto en qué parte fallamos nosotros y nosotras. Qué hemos hecho mal para llegar a esto. Espero que la nueva normalidad nos haga reflexionar y así un día poder volver a nuestra vida normal.

Sonia Bote