El presidente de la Diputación de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo, ha dado a conocer esta mañana en el Senado el Plan de Lucha contra la Exclusión Financiera puesto en marcha por la Institución Provincial pacense y que ha supuesto la instalación de 30 cajeros automáticos en pequeños municipios de la provincia.

Ha estado acompañado del presidente de la Diputación de Granada, José Entrena, que también ha desarrollado una iniciativa similar en la provincia granadina, así como por varios senadores extremeños.

Previamente a la comparecencia, todos se han reunido con Ander Gil, portavoz del PSOE en el Senado, ya que esta tarde en el pleno de la Cámara Alta el grupo parlamentario socialista presentará una moción para replicar esta iniciativa en todo el territorio nacional al objeto de que ninguna población carezca de servicios financieros y, al mismo tiempo, se luche contra la despoblación del mundo rural.

Gil ha apuntado que el Senado «debe dar visibilidad a asuntos de los pequeños municipios que no entran en los grandes temas de la agenda mediática». En este sentido, el portavoz socialista señala que para defender el mundo rural es necesario «liderazgo, vanguardia y audacia en el uso de los recursos públicos», tal y como han hecho las diputaciones pacense y granadina.

Miguel Ángel Gallardo ha recordado que desde la Diputación de Badajoz decidieron poner en marcha este plan con motivo del ‘decenio negro’, que fue el punto de partida. Y es que entre 2008 y 2018, en España se redujo en un 40% el número de sucursales bancarias.

En la provincia de Badajoz se puso el foco en una treintena de municipios y «todos tienen ya su cajero automático”. Son unos 13.000 vecinos de estas treinta localidades los que se benefician ya de esta medida de instalación de cajeros de última generación, que son auténticas oficinas bancarias al aire libre.

Unos servicios financieros que, como ha reconocido el presidente de la Institución Provincial, generan «igualdad y dignidad al mundo rural». Un mundo rural que, como ha indicado, «supone calidad de vida» y que en estos tiempos de pandemia ha servido de «dique de contención».

En este plan, la Diputación de Badajoz ha invertido 3,6 millones de euros, adjudicándose el contrato a Caja Rural de Extremadura. La diputación corre con el gasto de la instalación, alquiler del cajero y mantenimiento de estos puntos durante cinco años. Y los Ayuntamientos ponen el espacio necesario para su ubicación.

Gallardo ha agradecido que se inicie el nuevo curso político en el Senado debatiendo una iniciativa de este calado, al tiempo que ha exigido mayor inversión tecnológica sin dejar atrás al mundo rural: «Con inclusión tecnológica, el modelo de país que tendremos será mucho mejor», apunta.

Por su parte, el presidente de la Diputación de Granada, José Entrena, ha afirmado que los servicios financieros son «un derecho básico de la ciudadanía».