José Luis Guerrero Quiñones es filósofo y docente. Actualmente, se encuentra desarrollando a distancia un Doctorado sobre Bioética y Eutanasia en la Oxford Brookes University (Inglaterra). Además , es autor de un libro de relatos, “Instantes”, autopublicado en el 2016 en la plataforma Nubeteca ( de la Diputación pacense y la Fundación Germán Sánchez Ruipérez ), y continúa escribiendo artículos para La Gaceta Independiente.

Ahora ha recopilado una selección de esos artículos, desde el 2012 hasta la actualidad, y los ha agrupado en un libro cuyo título es toda una declaración de intenciones. “¿ Para qué Pensar?” (Ed. Cuatro Hojas, 2020) , así, con sus signos de interrogación, nace o se vertebra “desde la necesidad que tenemos los seres humanos de dejar las prisas a un lado y pararnos  pensar en nuestras vidas, a ser críticos con nosotros mismos, a reflexionar si realmente estamos viviendo la vida que queremos.”

Concha Llamazares: En la sinopsis del libro, hay una reflexión que llama poderosamente mi atención: La de que no debemos creer que todos nuestros interrogantes deben tener necesariamente una respuesta, que quizás avancemos a base de preguntas y preguntas … Esta idea me ha hecho pensar que si, como todos vamos sabiendo acierta edad, la vida es pura incertidumbre y misterio … Quizás es cierto esto que planteas de abandonar las falsas certezas desde las que nos movemos, y debamos abrirnos a esa incertidumbre, “a la niebla”, como dice hoy en El País la cineasta Isabel Coixet…

J. Luis Guerrero: Así es. Por eso, uno de los principales temas que aparece en el libro es el de la identidad, la construcción de quiénes somos. Me parece muy importante pararnos a pensar críticamente quiénes somos, y por qué somos como somos. Y si vamos a lo más profundo de nuestro yo, fácilmente nos veremos interpretando una serie de papeles como si esto, la vida, fuese un teatro que se nos ha impuesto. Un escenario en el que se han repartido los papeles, y resulta fácil dejarse llevar, no pensar, interpretar lo que se nos ha dado según nuestras circunstancias o el contexto cultural en el que estamos. Tenemos que pararnos a reflexionar sobre si ese papel que tenemos es el que queremos o no, si necesitamos escribir nuestro propio guión. Creo que nunca es tarde para ser quienes somos realmente, tenemos que crearlo si no estamos conformes con nuestras vidas.

 

C: ¿ Se necesita valor, hacer un gran ejercicio de honestidad para dar un giro a nuestras vidas?

J.L.: Hay que reconocer que hay un conjunto de condicionantes socioculturales que nos marcan, y que hay que hacer un gran ejercicio de autocrítica. También hay que ser conscientes de que no todo el mundo tiene esos recursos, esa capacidad de pensamiento autocrítico; bien porque no lo ha desarrollado , porque es más fácil vivir en la zona de confort delimitada o, en el caso de zonas desfavorecidas, porque las personas sólo pueden pensar en clave de supervivencia. Pero sí, claro que es necesario tener valor y osadía para atrevernos a cambiar lo establecido, a ser.

 

C.: Vivir una cuarentena como la que hemos vivido, vivir en tiempos de pandemia … Creo que nos ha dejado más desnudos ante nosotros mismos que nunca. Creo que los tiempos que estamos viviendo no hacen sentir más frágiles  y vulnerables que nunca, nos han dejado la certeza de que no somos tan libres como pensábamos, y nos ha hecho sentir la evidencia de la muerte de una forma cruda, sin aditivos …

J.L.: Totalmente cierto, Concha. Por ello, pienso que estamos en el contexto adecuado para pararnos a pensar . Una de las claves de la pandemia es que nos ha puesto delante de un espejo donde vemos claramente nuestra finitud , y la de los demás. La gran verdad , aunque nuestra sociedad haya querido apartarla, de que un día no podremos vernos delante del espejo.

 

C.: De hecho, la muerte es otro de tus temas recurrentes.

J.L.: Y va unido indisolublemente al tema de la identidad. Lo comentaba en la anterior entrevista que me hiciste. Pienso que en occidente, hemos sacado a la muerte de nuestras vidas, la hemos medicalizado en exceso, primando lo biológico, el seguir vivos como sea. Como si estar vivos fuese sólo respirar, estar enchufados a una máquina, cuando es algo más profundo.

Y tenemos que volver a humanizarla, tener la muerte que deseemos, en casa por ejemplo, como se ha hecho siempre, rodeados de nuestros seres queridos. Tenemos que hacer , que crear nuestra la muerte.

Personalmente, la muerte debe plantearse como si no hubiera nada más allá de la misma, y esto no le quita valor a nuestra vida, ni tampoco hace más trágica la muerte. Pero esto es una opinión personal, respeto todas las creencias que hay sobre ese más allá”.

 

C.: La Identidad y la Muerte . ¿ Qué otros temas aparecen en el libro?

J.L.: Otro tema, de fondo, que subyace es el de la contradicción. Somos seres contradictorios, y nos llevamos muy mal con nuestras contradicciones. De hecho, me parece apasionante que el lector compruebe cómo yo no soy el mismo que cuando comencé a escribir en La Gaceta Independiente, que mi punto de vista sobre ciertos temas ha cambiado. Vamos evolucionando, y pensamos de una u otra forma según la etapa de nuestra vida en la que nos encontramos.

El amor es otro tema que me interesa. En el libro, lo enfoco desde la libertad de amar a quienes queramos, independientemente de su sexo, raza, creencias ,…

 

C.: En la conversación que mantuvimos en junio, afirmaste lo siguiente: » Esta pandemia nos ha enseñado que sólo juntos, de forma solidaria, podemos construir una sociedad mejor». A día de hoy, ¿ crees que hemos aprendido la lección, que hemos aprendido algo?

J.L.: La irresponsabilidad es muy llamativa, de ella se hacen eco los medios , es lo que más suena … Hay conductas injustificables.  Pero prefiero enfocarme en toda esa gente que sí está haciendo bien las cosas, en la solidaridad que sigue existiendo. Prefiero, desde luego, poner el foco ahí.

 

C.: También hablamos de cómo la Cultura (la música, el cine, la literatura, …) nos había “salvado” durante el confinamiento, cómo se había puesto de manifiesto la necesidad de la cultura para sobrellevar una situación difícil. Ahora, los artistas andan en pie de guerra, haciendo esa campaña en la que denuncian que el gobierno y las administraciones están dejando morir a un sector que considerar de primera necesidad …

J.L.: He visto esa campaña, y creo que la Cultura es un bien de primera necesidad. Lo  que ocurre es que vivimos en un capitalismo muy duro en el que todo tiene que tener necesariamente una utilidad, y si no, se devalúa. Y es que la Cultura, la filosofía por ejemplo, “no sirve para” ,  “ni sirve a nada ni a nadie”, es un bien per se que nos hace disfrutar, emocionarnos, ser mejores personas.  Por eso queda fuera de tanto mercantilismo.

 

C.: ¿ Qué te gustaría que el lector encontrara en tu libro?

J.L.: Que al final de su lectura, salga con más preguntas que con las que entró. Y que le sirva para crecer …

“¿ Para qué Pensar?” puede adquirirse on line, en la web www.editorialcuatrohojas.com, a través de su autor, o en la Librería Isabelina de Fuente del Maestre.

Concha Llamazares