Asaja Extremadura alerta sobre el «golpe» para la agricultura de regadío que supondrá la entrada en vigor, a partir del próximo 1 de junio, de las nuevas tarifas eléctricas, que elevarán hasta un 50 por ciento la factura de los regantes.

Los cambios eléctricos que el Ministerio de Transición Ecológica tiene previsto introducir incorporan nuevos tramos horarios incrementando los periodos más caros y reduciendo los más baratos justo en los momentos de la temporada agraria en que el riego es más necesario para los cultivos.

Hay que subrayar que los regantes tienen la necesidad de una elevada potencia para bombear agua durante los meses de riego pero además en cuanto terminan la campaña siguen en la obligación de utilizar la misma potencia contratada, pagando un coste muy alto incluso en esos meses en los que no se usa. Así viene ocurriendo desde 2008, cuando se aprobó en contra de esta organización agraria la desaparición de las tarifas especiales de riego.

Ahora, con la entrada en vigor de las nuevas tarifas a partir de junio, los tramos horarios menos caros serán más breves y provocarán que a los agricultores les sea prácticamente imposible agrupar sus riegos en los periodos establecidos para las tarifas eléctricas más baratas.

Según las estimaciones realizadas por Asaja Extremadura, la subida prevista por el Ministerio supondrá un sobrecoste del 40 al 50 por ciento. Por ejemplo, para los regantes de fincas particulares que ahora pagan entre 180 y 200 euros por hectárea de media, pasarán a tener que pagar recibidos que se aproximarán a los 270 € ha., independientemente de la potencia contratada, estableciéndose además hasta seis periodos tarifarios con una clara discriminación horaria. Por otro lado, los suministros domésticos, incluidas las naves agroganaderas, tendrán dos precios diferentes para la potencia y tres precios distintos para la energía.

Ángel García Blanco, presidente de Asaja Extremadura, alerta sobre esta gravísima situación provocada por el Gobierno de España, que todavía en plena pandemia y con una grave crisis de precios, va a subir una vez más los costes a los agricultores con esta subida indiscriminada y brutal de las tarifas en un claro afán recaudador que puede terminar de hundir a miles de agricultores. Además, y con las promesas de instalaciones de nuevos sistemas de regadío en Extremadura que incluye la modernización tan necesaria del sector, la subida de las tarifas supondrá un esfuerzo todavía superior para los regantes, que ya tienen que afrontar una inversión muy alta para rentabilizar su producción cuando en los últimos años ya vienen soportando en sus recibidos subidas acumuladas de hasta el 120%.

Asaja ha venido reclamando todos estos años que se establezcan dos potencias eléctricas distintas a lo largo del año, en función de las necesidades del agricultor y de sus cultivos, teniendo en cuenta el carácter estacional del regadío. Así, se abriría la posibilidad de que un regante contrate una mínima potencia para el suministro eléctrico básico de cara al mantenimiento de sus equipos de riego y otra superior en temporada de riego.