El cantautor y compositor, José Luis Perales dejó huella en Mérida y en el Stone&Music Festival y no solo porque, desde por la mañana, su nombre figura entre las estrellas del Viam Musicorum, sino porque con su calidez y cercanía ha demostrado el por qué cuenta sus conciertos de esta gira por llenos absolutos, tal y como ha ocurrido estos dos días en Mérida.

Tras la ovación inicial en su segunda noche de concierto, la emoción se trasladó desde la escena hasta cada rincón de las caveas. Desde la primera declaración de intenciones con ‘Balada para una bienvenida” -el único tema inédito en esta gira- y como si de una montaña rusa se tratara, Perales fue alentando a un público entregado, cuyo nivel de emoción iba «in crescendo», según el cantautor desgranaba el repertorio y con reiteradas ovaciones y aplausos que, muchas veces, Perales agradecía con un gesto de abrazo e incluso con un guiño de complicidad para que se fueran con él a lo que resta de gira «porque cantáis bien y sois, además de muchos, maravillosos» destacando además que «cantar en un escenario como éste es una experiencia maravillosa», señaló en referencia al monumento emeritenses.

Y tuvo espacio para sus creaciones que, como soñó en los inicios de su carrera, fueron cantadas por grandes artistas como Mocedades, Jeanette y su archiconocido ‘Por qué te vas’ – y donde recordó la película de Carlos Saura, Cría Cuervos- o Raphael. Con cada una de ellas desgranó la historia, el por qué, la razón. Isabel Pantoja y Marinero de Luces, antes de cantar ‘Pensando en tí’; o su periplo estudiantil en Sevilla, antes de coger la guitarra para recordar a Rocío Jurado y el mítico ‘Qué no daría yo’ compuesto para la chipionera.

Y así, poco a poco, fue llegando al final, utilizando al público para que le ayudaran a cantar ‘Que canten los niños’ y para, entonar su “Balada para una despedida» con la que recordó que se marcha de los escenarios «pero voy a seguir componiendo, no sólo para otros, sino también para mí».

Para finalizar, con un público entregado a la emoción, tomó su velero al que llamó libertad y volvió a entonar su mítico ‘¿Y cómo es él?’ para con ‘Te quiero’, decir «os quiero» al público que, en pie, le dedicó mas de cinco minutos de intensos aplausos.

VIAM MUSICORUM

La segunda jornada de Stone&Music para José Luis Perales, comenzó a mediodía, cuando el artista conquense descubrió el disco de cerámica que lo une ya para siempre con la ciudad de Mérida en el Viam Musicorum de la calle José Ramón Mélida.

Allí, el conquense manifestó sentirse «enormemente querido» y recordó cómo- cuando de paso por Mérida hacia otras ciudades a hacer conciertos- «me acercaba a este Teatro Romano. Lo que no soñaba es que en un sitio tan sagrado, tan increíble, tan maravilloso, hubiera un espacio para mí».

Y no es extraño que se sintiera tan emocionado el músico y compositor, sabiendo su afición a la arqueología por lo que ha saboreado cada uno de los rincones del recinto arqueológico. Una mañana de emociones en la que el artista recibió, de la mano del presidente de Diputación MIguel Ángel Gallardo, también la Stone M, la escultura con la que el festival de música obsequia a los cantantes que pasan por él y a la que se refería diciendo: “Me han dicho que tiene dentro arena del Teatro, es maravillo y estará en el rincón más bello de mi casa”.

Tras Perales, Stone &Music Festival, que recibió anoche a sus asistentes con el color verde que conmemora el Día Mundial del Alzheimer, sumándose a la campaña nacional de visibilidad de la enfermedad, encara su recta final con Robe, God Save The Queen y Plácido Domingo con el que el evento musical más esperado del verano emeritense llegará a su fin.