La Junta de Extremadura ha apelado a renovar los consensos sobre los que se fundamenta la posición extremeña y a recabar el máximo apoyo de los grupos parlamentarios ante la necesaria y urgente reforma del Sistema de Financiación Autonómica.

Así se ha pronunciado la vicepresidenta primera y consejera de Hacienda y Administración Pública, Pilar Blanco-Morales, en su comparecencia a petición propia ante el Pleno de la Asamblea de Extremadura.

La vicepresidenta primera ha asegurado que Extremadura tiene una postura clara y definida sobre los fundamentos en los que debe basarse el nuevo sistema, definida conforme al dictamen de la Comisión de Expertos para el Estudio de la Financiación Autonómica, emitido en 2016.

Blanco-Morales ha asegurado que Extremadura aspira a construir consensos dentro y fuera de la región; en el contexto nacional, desde una estrategia de acuerdos entre regiones que comparten problemas y buscan soluciones parecidas, incompatible con actitudes cortoplacistas que sacrifican el bien común duradero por el rédito partidista.

La titular de Hacienda ha asegurado que la reforma del sistema de financiación no admite frentes porque se dirige a la mejora de la vida de ciudadanos iguales y con los mismos derechos y porque lo que se dirime son los servicios públicos que se prestan a los ciudadanos, la mejor forma de calcular su coste y la manera de allegar los recursos necesarios para pagarlos.

Una estrategia de consensos realista, ha proseguido, que no debe perder de vista el interés general de país, y que debe partir desde aspectos concretos de la financiación, como la población protegida, ajustada o de servicios esenciales, en los que es más factible un acuerdo a día de hoy.

En ese punto, la vicepresidenta primera ha defendido que las conversaciones se inicien por la sanidad, ya que la pandemia ha subrayado su valor y la aparición de nuevos medicamentos y pruebas diagnósticas supondrá un notable incremento del gasto.

Por ello, Blanco-Morales ha mantenido que el peso del gasto sanitario en el PIB tiene que aumentar hasta situarse en torno al 7%, de ahí que sea imprescindible vincular el debate sobre el sistema de financiación al de la reforma fiscal.

POSICIÓN DE EXTREMADURA

Extremadura aboga por que el nuevo sistema asegure el papel del Estado como garante de los principios de igualdad, equidad y suficiencia y valore adecuadamente y dote de recursos adicionales para prestar a los ciudadanos todos los servicios públicos de los que las comunidades autónomas son responsables.

En este sentido, ha recordado que son los ciudadanos, y no los territorios, los sujetos pasivos de los tributos y los beneficiarios de los servicios públicos, de ahí que el nuevo sistema considere factores tan relevantes como la despoblación, la dispersión, el empleo, la falta de infraestructuras o el riesgo de exclusión social.

En definitiva, un sistema de financiación que postule la equidad y la solidaridad frente a la ordinalidad y que asegure el equilibrio entre lo que necesitan y pueden aportar los ciudadanos de las distintas regiones de España, ha señalado Blanco-Morales.