El telón del Festival de Teatro Memorial Ana María Báez cayó el pasado 28 de marzo en Ribera del Fresno con una jornada cargada de emoción, reconocimiento y compromiso cultural, en la que la escena volvió a convertirse en espacio de encuentro colectivo. La clausura estuvo marcada por la representación de “Ya es la hora”, a cargo del grupo Salón Abierto de Puebla del Prior, una obra que ya había cosechado el aplauso en su localidad de origen, como subrayó su alcalde, Genaro Macías, quien destacó la “magia escénica” y la intensidad interpretativa de sus protagonistas bajo la dirección de Carmen Franco.

Tras la función, el escenario se convirtió en un espacio de homenaje colectivo. El director de Batilo Teatro, José Miguel Suárez Alba, impulsor del memorial, tomó la palabra para agradecer la implicación de compañías, instituciones y público, visiblemente emocionado ante la respuesta obtenida durante las semanas de programación. En su intervención, puso en valor el compromiso del teatro amateur, subrayando su dimensión vocacional y el esfuerzo que implica sostener proyectos culturales desde lo local.

Uno a uno, fueron subiendo al escenario representantes de los grupos participantes —Batilo Teatro, Palique Teatro, Lucerna Teatro, Apeihron Theatron y Salón Abierto, a falta de la compañía profesional invitada, Teatro del Agua, que por motivos laborales no pudo asistir a la citada clausuara— junto a actores, directores y colaboradores que han dado forma a esta primera edición del memorial. También estuvieron presentes autoridades locales como el alcalde Miguel Ángel Araya, la concejala de Cultura Tamara Ledesma y la edil de Patrimonio Cultural Teresa Rodríguez, quienes acompañaron a la familia de Ana María Báez en un acto cargado de simbolismo.
Las compañías recibieron una placa conmemorativa elaborada por la artista hornachega Patricia Galán Lemus, junto a un bolillo perteneciente a Ana María Báez, en un gesto que unió el arte escénico con la memoria personal de quien da nombre al festival. La familia, representada por Rafael, Rafa, José Luis y Ro, participó activamente en el homenaje, incluyendo una interpretación musical cargada de significado, la famosa sevillana “Algo se muere en el alma”, conocida como Las Sevillanas del Adiós, del grupo Amigos de Gines.

En sus intervenciones, tanto Tamara Ledesma como Miguel Ángel Araya coincidieron en destacar la capacidad del teatro para vertebrar la comarca y fortalecer los lazos sociales. “La comarca unida por el teatro”, señaló el alcalde, reivindicando el papel del Ayuntamiento como facilitador de iniciativas culturales. Por su parte, Teresa Rodríguez evocó la figura cercana y generosa de Ana María Báez, recordando su implicación desinteresada en la vida cultural local.

El cierre también dejó espacio para el agradecimiento interno del tejido teatral. Maribel, en representación de Batilo Teatro, reconoció el trabajo organizativo y la implicación colectiva, recordando la vinculación de Ana María Báez con obras como Yerma de Federico García Lorca, autor especialmente querido por la homenajeada.

El memorial, desarrollado desde finales de febrero, ha reunido a diversas compañías y propuestas escénicas, consolidándose como una cita cultural de referencia en la localidad. Tal y como se recoge en informaciones previas publicadas, el festival nació con la vocación de rendir homenaje a la trayectoria y legado de Ana María Báez, así como de dinamizar la actividad cultural en el municipio.

Más allá de los aplausos finales, el cierre dejó una sensación compartida: la de un proyecto que trasciende lo escénico para convertirse en memoria viva de un pueblo. El compromiso expresado por organizadores y participantes apunta ya a una posible continuidad, con el objetivo de mantener vivo un espacio donde el teatro siga siendo vehículo de emoción, identidad y comarca.
Juan Francisco Llano