CCOO de Extremadura subraya la importancia de fortalecer el Diálogo Social y mantener este cauce como la mejor forma de ofrecer soluciones a retos del mercado de trabajo regional. Problemas estructurales como la estacionalidad en el empleo o la brecha de género, vuelven a ser reflejados hoy en los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre de este año.

La secretaria de Formación y Empleo de CCOO de Extremadura, Mari Cruz Lara, apunta que el hecho de que caiga la población activa en la región en 7.100 personas durante este trimestre muestra que se repiten patrones negativos para la región.

Entre estos patrones, destacan especialmente el descenso de la ocupación tras el periodo festivo y la situación de muchas personas trabajadoras que, en este momento del año, se encuentran en transición hacia las próximas campañas agrícolas y de servicios. Se trata de una espera condicionada por la propia estructura del mercado laboral regional, marcada por la estacionalidad, y no por una falta de disposición a trabajar.

Para CCOO, se necesitan políticas activas de empleo concertadas con los agentes sociales que impulsen la contratación estable y la reducción de la brecha de género, para que los resultados en la región no se repitan continuamente y Extremadura deje de ser la comunidad con mayor tasa de desempleo.

Datos del primer trimestre de 2026

El empleo ha bajado en Extremadura en 5.300 personas en la región en el primer trimestre del año. En términos porcentuales, supone un descenso del 1,21 por ciento, superando la bajada en la media nacional (-0,76%).

Con esta nueva reducción del empleo, actualmente, hay un total de 430.800 personas ocupadas en toda Extremadura. De esta manera, volvemos a los niveles que teníamos en el segundo trimestre de 2025 y supone una pérdida de todo el incremento de la ocupación que se había creado en el periodo estival.

Si desagregamos los datos por sexo, el descenso se ha producido en ambos sexos, pero con mayor intensidad entre las mujeres: un 65 por ciento de la bajada de la ocupación en el trimestre han sido mujeres.  A pesar de estos malos resultados para el empleo femenino se mantiene el número de mujeres ocupadas por encima de las ciento noventa mil en nuestra región.

Por sectores, la mayor pérdida de empleo se produce en el sector servicios, una vez finalizada la dinamización de las actividades comerciales y turísticas del final del año. Hay que destacar que la mayor bajada del empleo (en términos porcentuales) se produce entre la población de 20 a 24 años, con una reducción que supera el seis por ciento y que sube hasta un -15 por ciento en el caso de las mujeres jóvenes.

Otra de las características del empleo que se ha perdido en este trimestre es la temporalidad (-7,8% respecto al trimestre anterior) y la parcialidad. El volumen de personas con una jornada parcial baja un 2,64 por ciento frente al uno por ciento en el caso de la población ocupada con contrato a jornada completa.

El total de personas desempleadas en la región se sitúa en las 65.800 personas, lo que supone una reducción de 1.800 respecto al trimestre anterior, un -1,21 por ciento. Esta reducción del paro se explica por la gran pérdida de población activa (-7.100) que significa que estas personas dejan de estar ocupadas o buscando activamente un empleo y pasan a situación de inactividad (sumando los que estaban empleados y los que estaban en paro). Si desagregamos los datos por sexo, observamos que son mujeres las que pierden la condición de estar activas. Esta pérdida de población activa nos vuelve a situar en un volumen de personas por debajo de las quinientas mil y supone rebajar y perder masa laboral en la región.

El impacto de la bajada en número de activas se deja notar en el dato de paro: con 3.700 mujeres menos en desempleo pero que no ha sido por encontrar un trabajo sino por salir de la búsqueda activa de empleo. En el caso de los hombres esto no ocurre: hay 1.800 desempleados más y se refleja en una bajada de la ocupación.

La tasa de paro total está situada en el 13,25 por ciento, una de las más elevada de todas las CCAA, solo por detrás de Andalucía (14,66 por ciento). Por sexo, las tasas son de un 11,07 por ciento para los hombres y el 15,83 por ciento en las mujeres.

Datos interanuales

A pesar de la destrucción de empleo estacional del primer trimestre del año, el nivel de ocupación fue superior al del mismo periodo del año anterior. Un total de 21.400 personas más respecto al primer trimestre de 2025. Se trata de una subida del 5,23 por ciento, que está por encima de la registrada en la media nacional (+2,42%). Hay un efecto “base” pues estamos la pérdida registrada en el último trimestre de 2024 y primero de 2025 fue muy superior a las de un año después.

Por sexo, la ocupación entre las mujeres creció en 5.000 respecto al mismo trimestre del año anterior, un 2,7 por ciento frente al 7,4 en el caso de los hombres.  Si atendemos a los grupos de edad en el empleo femenino solo se creó empleo en el último año para las mayores de 45 años, fenómeno que no se observa en los hombres. Como aspecto positivo de los datos de empleo, en el último año solo aumentó la ocupación a tiempo completo.

La población activa, en el medio plazo, mantiene un crecimiento de un 1,16 por ciento alimentada por un ligero crecimiento de la población en edad de trabajar (+0,24%).

La desaceleración económica que pronostican las distintas previsiones, con contracción en la inversión y el consumo, se irán reflejando en el mercado de trabajo por lo que hay que anticiparse y actuar en políticas sociales que lo fortalezcan.