Hoy, vamos a tocar dos temas y dos personas. Una, de la Alta Elite que le desahucian por no pagar el alquiler del chalet. Otra, Fernando, porque no permite en su bar pagar con tarjeta.

– No me alegro que a las personas no les vaya bien en la vida, ni que pasen una crisis, sea una crisis del tipo que sea. Debo confesar y repetir, no me alegro. Por eso, no me gusta hacer sangre, ni heridas, ni siquiera con palabras dulces y bellas o broncas o duras. Pero claro está soy un articulista modesto que aunque no me paguen dineritos, tengo el deber, ante la sociedad y algún lector/a que tenga, que si le hago perder cinco minutos de su vida, en leer algunas de mis letras.

Tengo el deber de tocar diversidad de temas. No pondré nombres. Pero hay que citar digamos el caso. Alguien perteneciente, no sé si a la alta clase política, o al menos, relacionado con la Altísima Clase Política, no puede pagar su chalet. O, alguien que se relacionó con la Alta Clase Política. No puede pagar el chalet y tendrá que ser desahuciado y desalojado legalmente. Aquellos de los ricos también lloran, o aquellos que no fueron ricos pero se acercaron a los ricos. Ricos no son sólo los de gran poder económico, pueden ser gran poder político o cultural o social o religioso o…

Toda la prensa cita estos días el caso. Bueno, alguna de la prensa –papel, digital, audiovisual-. Un día leí y oí y escuché y pensé y analicé porque lo oí de otro o de otros, no recuerdo de quien, ni en qué contexto. Que el progreso de estos dos últimos siglos, se había producido, uno de las docenas de factores o vectores o variables, porque hay Seguridad Social y Seguridad Sanitaria, o ha habido poco a poco. Alguien tiene una enfermedad social, desempleo, o una enfermedad sanitaria, patología biológica. Y, no necesariamente tiene que caer en la ruina económica y su familia también. Este ha sido una gran invención y descubrimiento y aplicación que los humanos han descubierto en estos dos últimos siglos. Y, en esto han contribuido, hay que decirlo las izquierdas y las derechas…  levanto una lanza o la rompo, no sé lo que hay que decir, para que vean unos y otros, que los dos lados de la moneda, los dos han contribuido al bien social y al bien humano. Los dos. No sólo uno, sino los dos…

Creo que la sociedad debe buscar el método, entre la izquierda y la derecha y el centro, que nadie caiga en la bancarrota, que nadie se arruine económicamente. Dicen que un problema matemática lo esencial es plantearlo, aunque después su solución se tarde siglos o décadas. Creo que aquí planteo un problema sociopolítico y socioeconómico. Buscar la manera y forma, que nadie caiga en la ruina y en la bancarrota. Si hemos resuelto la viruela y la varicela, creo que esto también la humanidad será capaz de resolverlo, si se lo plantea y cuestiona y proyecta…

No me alegro que nadie caiga en el desahucio de su casa sea del estrato social bajo o medio o del alto o del Altísimo. Los ricos también lloran, los pobres también lloran, los de las clases medias también…

– Toquemos otro tema de la vida rutinaria, Fernando dueño de un bar en Pontevedra ha prohibido en su recinto pagar con tarjeta, sólo con dinero en moneda o en papel o en calderilla… como aquella tienda o bar, ya no recuerdo, los recuerdos se van alejando de la memoria, igual que las carnes se van encorvando y van doliendo los huesos al levantarse del sillón. Aquel bar o tienda que permitió seguir cobrando en pesetas, incluso cuándo ya estaban los euros…

He llegado a la conclusión que España es un país y paisanaje un poco singular. Estamos siempre, es un tópico, entre Sancho y Quijote. Creo que el pueblo español, que es el que creo conocer un poco, nunca se puede saber la reacción que van a tomar y tocar y tamborilear. No sabemos que sinfonía nos va a bailar. Esta frase podría servir de mucho, que reflexionen la alta clase dirigente, sea política o sea económica. Creo que el pueblo español, no se sabe como va a responder nunca. Puede parecer que duerme la siesta eterna, pero se levanta de improviso y crea una revuelta/revolución/asonadas/motín. ¡Cosa, debo decir, que no deseo que se produzcan, ya hemos tenido suficientes…!

Pueden levantarse las mesnadas de los ciudadanos de Madrid contra los mamelucos, posiblemente, porque algún soldado u oficial se metió de más, con alguna joven mujer. Y, todo se juntó. Y, dos alcaldes de Móstoles, hacen y crean y escriben un panfleto del ayuntamiento, invitando a las armas y a la guerra contra los franceses. Nunca lo he leído, fue un bando escrito por Juan Pérez Villamil, y firmado por los dos alcaldes de Móstoles, Andrés Torrejón y Simón Hernández –nunca he entendido la evolución histórica y política, de porque algunas ciudades de España tenían dos alcaldes en el Antiguo Régimen, uno de la nobleza y otro para el pueblo, algo semejante como los dos Cónsules de la República romana, o los dos reyes de Esparta-. Qué cosas como coinciden. Hecho que demuestra que la España del Antiguo Régimen, contrariamente a lo que se decía era más progresista en política que la Europa de su tiempo –buen, es una conjetura, los historiadores deberían demostrarlo-.

Supongo que habrá en Móstoles un monumento o varios a este acontecimiento, pero creo que no hay a estas tres personas. Si no los hay aquí invito a que se realice. Ya de pasada decir que tiene entre noventa y ciento diez palabras –no entro en estas diferencias de este bando…-. Esto sí que fue un microartículo que tuvo enorme trascendencia, entre otras por consecuencia de esta guerra se perdió toda América hispana…

Se llama artículo inductivo, de cosas pequeñas se llegan a deducciones grandes, y, se llama artículo deductivo cuándo de ideas generales se termina en precisiones o concreciones pequeñas. Aquí, quisiera recordar a las Altas Clases que dirigen y gestionan y pastorean este país. Que sean muy prudentes. Que lo sean por favor, que el pueblo español, de dos alcaldes perdidos en la Castilla profunda, aunque fuese cerca de Madrid, crean un alboroto, como la teoría del caos o la teoría del azar o la teoría del aleteo de la mariposa. Y, se crea una revolución.

Necesitamos paz y sosiego y consuelo y armonía. Lo necesitamos mucho en estos tiempos, hice et nunc, aquí y ahora. Por favor.

JMM Caminero