La Confederación Independiente de Empresarios y Autónomos (CIEM) resalta la necesidad de que las reformas laborales y económicas que se impulsen tengan en cuenta la realidad del tejido empresarial, marcado por el peso de las micropymes, las pequeñas empresas y las personas trabajadoras autónomas, especialmente en Extremadura.

La organización empresarial considera imprescindible “reforzar el diálogo social y avanzar hacia un marco normativo estable, proporcionado y adaptado a las capacidades reales de las empresas”, señala el presidente de CIEM, José Luis Iniesta.

La patronal más representativa de Extremadura recuerda que, según los últimos datos correspondientes al mes de abril publicados por la Tesorería General de la Seguridad Social, Extremadura cuenta con más de 32.000 empresas con asalariados y una enorme atomización, ya que más de la mitad de las empresas tienen únicamente uno o dos trabajadores y de media tienen 8,7 trabajadores.

Además, hay 81.000 autónomos afiliados al RETA, lo que refleja la especial vulnerabilidad de la estructura empresarial de la región ante cualquier incremento de costes o las nuevas obligaciones administrativas que se vienen sucediendo cada año.

Consenso y diálogo real

La Confederación considera que decisiones que afectan directamente al funcionamiento de las empresas “deben partir necesariamente del consenso y de un diálogo real, que tenga cuenta las particularidades del tejido productivo o las dificultades que afrontan las micropymes para asumir cada nuevo requerimiento regulatorio”.

En este contexto, la Confederación considera especialmente preocupante que algunas de las principales reformas laborales planteadas por el Ministerio de Trabajo se estén impulsando “sin consenso y sin atender suficientemente a la realidad de las empresas”, con ejemplos como la reducción de la jornada laboral, los sucesivos incrementos de costes laborales o la nueva propuesta de encarecer el despido, decisiones que afectan de forma directa a miles de pequeñas empresas y autónomos empleadores.

“Se trata de debatir mejoras laborales o sociales y de hacerlo teniendo en cuenta la realidad de miles de pequeñas empresas que tienen recursos muy limitados y que son las que sostienen buena parte del empleo en Extremadura y en España. Cada decisión que se adopta sin escuchar a las empresas aumenta la presión sobre un tejido productivo formado mayoritariamente por pequeños negocios y autónomos”, ha señalado, José Luis Iniesta.

CIEM insiste en que la simplificación administrativa, la seguridad jurídica y la participación efectiva de las organizaciones empresariales en las decisiones estratégicas son elementos esenciales para garantizar el desarrollo económico y social.