Jerez de los Caballeros puso de manifiesto ayer su gran identidad cofrade con la entrega y compromiso de sus cofradías y hermandades a la hora de hacer posible una Procesión Extraordinaria Magna Mariana vivida con emoción desde todos sus templos y barrios y con la imagen de su patrona, la Virgen de Aguasantas, como referente y motivo por el centenario de su patronazgo.
Fue la primera en salir a sus calles, desde la Iglesia de Santa Catalina, a plena luz del día, en una jornada calurosa que elevó el esfuerzo para la organización y desarrollo de este acontecimiento histórico, con la implicación de: la Junta de Cofradías, la Hermandad de Nuestra Señora de Aguasantas, la Parroquia y el Ayuntamiento.
El compromiso fue máximo por parte de los costaleros y costaleras, pilar esencial de la Semana Santa jerezana que aspira a su declaración como Fiesta de Interés Turístico Internacional. También por parte de las bandas participantes: la Asociación Musical de Jerez de los Caballeros, la Banda de Música ‘Abel Moreno’ de Encinasola, la Banda ‘Guzmán Ricis’ de Barcarrota, la Asociación Músico-Cultural ‘In crescendo’ de Villafranca de los Barros y la Banda de Música de Talavera la Real. Sus sones realzaron los momentos más especiales como la salida de cada una de las imágenes de la Semana Santa jerezana que acompañaron a la patrona en este gran día: Nuestra Señora del Rosario, Nuestra Señora de la Encarnación, María Santísima de la Amargura, Nuestra Señora de la Paz, Nuestra Señora del Silencio, María Santísima de la Esperanza Macarena y Nuestra Señora de los Desamparados.
También en su recorrido hasta llegar al centro de la ciudad y su reverencia ante Nuestra Señora de Aguasantas que ocupó un lugar principal en la Plaza de España, junto al cuerpo de autoridades encabezado por: el alcalde, Raúl Gordillo; el consejero de Infraestructuras, Transporte y Vivienda de la Junta de Extremadura, Francisco José Ramírez; la concejala de Semana Santa, Estela Guzmán, el presidente de la Junta de Cofradías, Francisco Martínez; la presidenta de la Hermandad de Nuestra Señora de Aguasantas, Isabel Valle y el párroco, Antonio María Rejano, quien leyó una oración ante cada una de las imágenes protagonistas del acto central.
Una comitiva integrada por miembros de cada cofradía acompañó a su imagen junto a un grupo de acólitos, capataces y costaleros. Hermandades de otras localidades también quisieron estar presente.
El centro histórico de Jerez se llenó de vecinos y visitantes, rememorando el latido potente de su Semana grande y realzando su extraordinario patrimonio religioso, artístico y humano.


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