El Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida vuelve a abrir sus puertas a veinte jóvenes procedentes de ocho países a través del Campo Internacional de Voluntariado, una iniciativa que permite conocer desde dentro el funcionamiento del certamen y vivir una experiencia inmersiva en torno al teatro, el patrimonio y la creación escénica.
Organizado en colaboración con el Instituto de la Juventud de Extremadura (IJEX), el programa ofrece a sus participantes la oportunidad de descubrir cómo se gesta uno de los festivales de teatro clásico más importantes del mundo, al tiempo que fomenta el intercambio cultural, la convivencia y la participación activa en la programación del certamen.
En esta edición, el Campo Internacional de Voluntariado reúne a 20 jóvenes, once procedentes de distintos países y nueve de diferentes comunidades autónomas españolas. El grupo internacional está integrado por participantes de Italia, México, Armenia, Alemania, la República Checa, Serbia y Francia, mientras que la representación nacional llega desde Extremadura, Galicia, Euskadi, Navarra, la Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha y Andalucía. El inglés es la lengua de trabajo del programa, favoreciendo así el intercambio cultural y la convivencia entre participantes de diferentes procedencias.
Durante su estancia en Mérida, las personas participantes han profundizado en la cultura clásica a partir del mito de Alcestis, asisten a representaciones del Festival en distintos espacios escénicos, conocen el funcionamiento interno de un evento cultural de estas dimensiones y desarrollan una creación colectiva contemporánea que culmina con la representación de Alceste. Lo hago por amor 1.0, dentro de la programación de Agusto en Mérida.
Dentro de las actividades previstas, este jueves las personas participantes han visitado la sede del Festival para conocer el trabajo que desarrollan los distintos departamentos que hacen posible cada edición. Durante el recorrido han conocido el funcionamiento de áreas como dirección, producción, comunicación, protocolo o gerencia, además de conocer el espacio donde se celebran las ruedas de prensa de presentación de los espectáculos y han visitado la exposición de Pedro Cano instalada en la sede del Festival.
En la visita han participado el director del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, Jesús CimarroMaría José Tovar, la directora general del Instituto de la Juventud de Extremadura; la delegada de Patrimonio y Museos del Ayuntamiento de Mérida, Pilar Amor; la directora del Campo Internacional de Voluntariado, Raquel Bazo, y el director de Agusto en Mérida, Javier Llanos.
Durante el encuentro con las personas participantes, el director del Festival, Jesús Cimarro, destacó que el Campo Internacional de Voluntariado representa “uno de los proyectos que mejor reflejan el compromiso del Festival con la formación y la creación”, al tiempo que puso en valor la diversidad cultural que reúne cada edición esta iniciativa y la experiencia de convivencia, aprendizaje y creación compartida que ofrece a la juventud participante.
Asimismo, agradeció el trabajo desarrollado por Raquel Bazo al frente del proyecto y subrayó que el teatro “no solo se disfruta desde el escenario o desde el patio de butacas, sino que también se vive compartiendo, creando y aprendiendo juntos”, animando a las y los jóvenes a aprovechar estos últimos días y llevarse consigo no solo los conocimientos adquiridos, sino también las amistades y vivencias construidas durante su estancia en Mérida.
Por su parte, la directora general del Instituto de la Juventud de Extremadura, María José Tovar, y la delegada de Patrimonio Arqueológico y Museos del Ayuntamiento de Mérida, Pilar Amor, coincidieron en destacar el valor de un proyecto que brinda a jóvenes de diferentes países y comunidades autónomas la oportunidad de convivir, compartir experiencias y acercarse al teatro clásico desde una perspectiva participativa, convirtiéndose en una experiencia vital y cultural difícil de olvidar.
La directora del Campo Internacional de Voluntariado, Raquel Bazo, quiso poner rostro al impacto que tiene esta iniciativa recordando el testimonio de una participante turca de la edición de 2024, quien, tras interpretar el personaje de Clitemnestra, le había escrito este año para contarle que aquella experiencia le había cambiado la vida, ayudándole a encontrar respuestas personales y marcando un punto de inflexión en su trayectoria artística. En la actualidad, explicó Bazo, aquella joven dirige su propia obra en Finlandia, un ejemplo que demuestra la huella que deja este proyecto mucho más allá de los días de convivencia en Mérida.
Una inmersión en el Festival
La visita ha permitido a los jóvenes descubrir el trabajo que desarrollan los distintos equipos que hacen posible el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, desde la dirección y la producción hasta las áreas de comunicación, protocolo y gerencia. Además, han conocido el espacio donde cada semana se presentan los espectáculos de la programación y han recorrido la exposición de Pedro Cano, una de las propuestas culturales que acoge la sede del certamen durante esta edición.
Del aprendizaje al escenario
La experiencia culmina con la participación de las personas voluntarias en Alceste. Lo hago por amor 1.0, una propuesta de creación escénica dirigida por Raquel Bazo que se estrenó ayer y que tiene hoy su segunda función, a las 21:30 horas, en el Pórtico del Foro, dentro de la programación de Agusto en Mérida. El montaje es el resultado del proceso creativo desarrollado durante el campo y permite que sus participantes formen parte activa de la programación del Festival, llevando a escena una dramaturgia contemporánea inspirada en el mito de Alcestis.
Más información en: www.festivaldemerida.es