La Fundación Unidos por la Historia celebró el pasado jueves, 4 de junio, un encuentro cultural en el Hotel Palacio Godoy de Cáceres para poner en valor la importancia de la historia como herramienta para comprender el presente y construir el futuro.
El acto contó con la participación del historiador y divulgador mexicano Juan Miguel Zunzunegui, que presentó su obra Hernán Cortés. Encuentro y Conquista, y con el músico Nacho Cano, autor del musical Malinche y escritor del prólogo del libro.
Zunzunegui, considerado uno de los principales divulgadores de la historia hispana, ha dedicado buena parte de su trayectoria a rescatar episodios y personajes históricos desde una perspectiva divulgativa y crítica.
Su obra, editada por La Esfera de los Libros, ha alcanzado ya tres ediciones en menos de una semana, consolidando el interés generado en torno a esta nueva aproximación a la figura del conquistador extremeño. De este modo, ofrece una visión crítica y contextualizada de Hernán Cortés, alejándose de interpretaciones simplistas y de los relatos maniqueos que han marcado durante décadas el debate sobre la conquista de América.
Para Zunzunegui, Extremadura no conquistó México, sino que contribuyó a construirlo, puesto que existía un México antes de Hernán Cortés, durante su llegada y después. Según explicó, esta formación cultural no habría sido posible sin las dos grandes corrientes que partieron de España: los conquistadores que descubrieron el Nuevo Mundo y los franciscanos que ayudaron a crear una identidad religiosa capaz de agrupar a las nuevas civilizaciones.
Con especial interés se refirió a los doce monjes franciscanos descalzos que partieron con Hernán Cortés desde Belvis de Monroy. Según afirmó, ellos difundieron la religión en el nuevo territorio y eso fue lo que unió a los distintos pueblos.
Sobre la revisión política que sostiene la existencia de un genocidio, Zunzunegui destacó que, a su juicio, éste no existió, ya que la religión contribuyó a igualar a todos los ciudadanos. Fruto de ello, señaló, es que “todos los pueblos que existían, existen hoy”.
De México y España afirmó que son pueblos unidos por una misma herencia: el idioma, que transmite el legado del latín desde el Imperio romano; el mestizaje, que llevó a mirar al otro como prójimo; y la religión, que los unió como hermanos.
De Hernán Cortés también dijo que fue un personaje “rudo”, presentándolo como una figura compleja marcada por el mestizaje cultural, el sincretismo y la dimensión global del encuentro entre dos mundos.
Nacho Cano se mostró emocionado de participar en la presentación de esta obra en Extremadura porque, como descendiente de Zalamea de la Serena, afirmó que fue aquí donde comenzó todo.
Aseguró que hay que sentirse orgullosos del papel que Extremadura y España tuvieron en la concepción del Nuevo Mundo. Recordó que existía un México antes de Hernán Cortés, otro durante su llegada y otro después. También destacó las riquezas con las que contaba México antes de vender parte de sus territorios a Estados Unidos, perdiendo recursos como el “oro de los españoles” de las minas de California y las reservas petrolíferas de Texas, que pasaron a manos estadounidenses. Según afirmó, de haber conservado esos territorios, México sería hoy la mayor potencia del mundo.
En la inauguración del evento, la presidenta de la Fundación Unidos por la Historia, Beatriz Paredes, agradeció la acogida en un espacio tan “especial”, que simboliza la unión entre patrimonio y modernidad. El Palacio Godoy, señalaron, representa además “el diálogo entre Extremadura y América, entre España y el mundo hispano”.
La intervención sirvió también para repasar los objetivos de la Fundación Unidos por la Historia, creada hace seis años con el propósito de promover una reflexión rigurosa sobre el pasado frente a la polarización social y la pérdida de referentes comunes.
“La historia no es únicamente el relato de lo ocurrido. Es una herramienta para comprender quiénes somos”, defendieron desde la organización, subrayando la necesidad de abordar el pasado desde “los documentos, los archivos, el pensamiento crítico y la confrontación serena de perspectivas diversas”.
La fundación sostiene que una sociedad cohesionada necesita compartir memoria, vínculos y referencias culturales comunes. Bajo el lema “quien conoce su pasado puede construir un futuro mejor”, la entidad impulsa actividades divulgativas, encuentros y proyectos culturales relacionados con la historia del mundo hispano.
Durante el acto también se animó a los asistentes a participar en las iniciativas de la fundación y a seguir el podcast Osos y Flamencos, historias de la diversidad hispana.
El promotor del Hotel Palacio Godoy, Fernando Palazuelo, agradeció a la Fundación Unidos por la Historia esta iniciativa para recuperar la historia de Extremadura y el legado de quienes cambiaron el mundo en el siglo XVI y que ahora están olvidados.
“Estamos en la casa de Godoy, que siguió el espíritu de Cortés: se fue a Perú y volvió. Estamos donde él quisiera acogernos, en un entorno con un espíritu de integración cultural”, afirmó.
Por su parte, el alcalde de Cáceres, Rafael Mateos, agradeció la presencia de Zunzunegui en la ciudad para celebrar un acto “tan importante” para Extremadura y Cáceres. También destacó el papel de tantos extremeños en el Nuevo Mundo y el que se tiene ahora para seguir construyendo desde España y América.


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