Pablo Alborán puso este domingo el broche de oro al intenso fin de semana del STONE & MUSIC Festival con un concierto diseñado expresamente para el Teatro Romano de Mérida. El cantante malagueño transformó su actual gira para adaptarla a uno de los escenarios más espectaculares del mundo, ofreciendo una producción exclusiva, un repertorio más amplio de lo habitual y una noche de continua conexión con un Teatro Romano que ha vuelto a colgar el cartel de completo.

El artista irrumpió sobre el escenario con enorme fuerza interpretando ‘Clickbait’, sin introducción previa, despertando la primera gran ovación de la noche. Vestido con un elegante conjunto formado por un pantalón de pinzas oversize en tono camel y un amplio polo marrón, Pablo Alborán dejó claro desde el primer minuto que el concierto de Mérida iba a ser diferente.

Pero el repertorio no fue la única novedad. La puesta en escena también fue concebida especialmente para esta cita. Una gran escalera situada en el centro del escenario presidió toda la escenografía, permitiendo al cantante acercarse visualmente al graderío y jugar con los diferentes niveles del Teatro Romano. A ambos lados, una cuidada iluminación inspirada en pequeñas columnas dialogaba con la arquitectura del monumento, realzando la monumentalidad del espacio sin restarle protagonismo.

Tras un inicio arrollador con ‘Clickbait’, ‘Tabú, ‘Quién’, ‘Me quedo’ y ‘Vámonos de aquí’, el malagueño fue recorriendo algunas de las canciones más representativas de su carrera junto a los temas de su último trabajo. Sonaron ‘No vaya a ser’, ‘Qué tal te va’, ‘Tanto’, ‘Mis 36’, ‘Planta 7’ y ‘Algo de mí’, antes de dar paso a un emocionante medley y continuar con ‘Perfectos imperfectos’, ‘Que siempre sea verano’, ‘Tu refugio’ y ‘Dónde está el amor’.

Durante toda la actuación, Pablo Alborán mantuvo un contacto permanente con el público. En varias ocasiones bajó del escenario para cantar a escasos metros de los asistentes, buscando esa cercanía que caracteriza sus directos y que en Mérida adquirió un significado aún más especial gracias a la configuración diseñada para este concierto.

El artista también dedicó preciosas palabras al Teatro Romano y a la ciudad de Mérida, mostrando su admiración por un escenario que calificó como uno de los lugares más especiales donde ha tenido la oportunidad de actuar. Sus continuos elogios al monumento y al público emeritense encontraron respuesta en un Teatro Romano completamente entregado durante toda la velada.

En la recta final del concierto, la emoción fue creciendo con las interpretaciones de ‘Perdóname’, ‘Pasos de cero’, ‘Ecos’, ‘Tiempos bonitos’, ‘Saturno’, ‘Solamente tú’ y ‘Sobreviviré’, hasta llegar a uno de los momentos más celebrados de la noche: la aparición de Arcángel, que se unió a Pablo Alborán para interpretar ‘Por fin’. La colaboración entre ambos artistas desató una prolongada ovación y fue uno de los instantes más especiales del concierto.

La noche concluyó con ‘KMO’, ‘Prometo’, ‘Vívela’, ‘La fiesta’, ‘La vida que nos espera’ y ‘Si quisieras’, cerrando de la mejor manera posible un espectáculo que superó las dos horas de duración y que fue más extenso que el resto de conciertos de su gira.

Todo ello en una noche especial en la que el STONE & MUSIC Festival lució el color verde para recordar la celebración del Día Mundial de la ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica).