El Auditorio Municipal “Isidro Campillejo Fuentes” vivió una noche cargada de emoción con la última representación de Troyanas. Mujeres en guerra, una experiencia de teatro inclusivo promovida por la Diputación de Badajoz que durante los últimos meses ha recorrido diversos municipios de la comarca de Tierra de Barros-Río Matachel, llevando a escena una reflexión sobre las consecuencias de la guerra desde la mirada de las mujeres y demostrando, al mismo tiempo, la capacidad del arte para unir, integrar y transformar.

La representación ribereña puso el broche a un intenso proceso humano y artístico que ha reunido a integrantes de Teatro Batilo de Ribera del Fresno, Palique Teatro de Hornachos, Plena Inclusión Villafranca de los Barros, La Providencia-Hogar de Nazaret y otros participantes de la comarca, bajo la dirección y dramaturgia de Miguel Ángel Latorre Caballero, de la compañía Atutiplan Teatro.

Visiblemente emocionado al finalizar la función, Miguel Ángel Latorre tomó la palabra en el escenario para dejar claro que la despedida no es definitiva.

“No ponemos el punto y final, no lo vamos a poner, vamos a poner puntos suspensivos. Ha sido un proceso intenso, emocionante, y yo creo que todos hemos cambiado un poquito y nos llevamos una transformación interna por lo que habéis visto, pero también por todo lo que no habéis visto que ocurre ahí detrás, una energía tan bonita, tan maravillosa, un encuentro de personas”, señaló el director, quien agradeció el respaldo de la Diputación de Badajoz, del Ayuntamiento de Ribera del Fresno y de todos los colectivos implicados, destacando que “hombres y mujeres maravillosos se han dejado la piel en esto”.

Una clausura que fue mucho más que una despedida

La actriz María Ángeles Hidalgo resumía el sentir de muchos participantes al afirmar que lo vivido había sido “maravilloso”, agradeciendo a Miguel Ángel Latorre su confianza, paciencia y tesón, y recordando las palabras pronunciadas por el propio director al finalizar la representación: “Esto es un hasta luego”.

En la misma línea se expresó María Miranda, integrante de Teatro Batilo, quien calificó el recorrido compartido como “un viaje maravilloso” que ha tejido “redes extraordinarias” y que tuvo en Ribera del Fresno “la guinda perfecta de un proyecto rotundo e inolvidable”. Para la actriz, la representación en su localidad adquirió un significado especial por todo lo que simboliza el compromiso con la cultura, la participación, la reflexión y la inclusión.

El reconocimiento del Ayuntamiento

Desde el Ayuntamiento de Ribera del Fresno se destacó la sensibilidad y los valores transmitidos por una representación que reflejó el trabajo desarrollado durante los talleres impulsados por la Diputación de Badajoz.

El consistorio agradeció la implicación de la dirección, el equipo técnico, las entidades colaboradoras y, especialmente, de todas las actrices y actores participantes, subrayando que la cultura constituye “un espacio de encuentro, participación y crecimiento colectivo”.

Una gira que dejó huella en la comarca

La despedida en Ribera del Fresno culminó un recorrido que arrancó en Villafranca de los Barros y continuó por Hornachos, Puebla de la Reina, Puebla del Prior, Palomas y otros municipios de la comarca.

En Villafranca, el estreno reunió sobre el escenario a un coro inclusivo de 28 personas que emocionó al público con una propuesta que mostraba “la realidad dura e incómoda de las guerras”, recibiendo el aplauso unánime por el extraordinario resultado obtenido.

En Hornachos, el alcalde Francisco Buenavista felicitó a las veintiocho personas participantes por una experiencia colectiva “donde no hay espacio para las diferencias”, destacando la vigencia del mensaje de una obra que denuncia el sufrimiento provocado por las guerras, especialmente sobre las mujeres.

Puebla de la Reina acogió igualmente una representación definida por sus protagonistas como “inclusiva, reivindicativa y participativa”, mientras que desde Puebla del Prior se describió como “una actuación intensa, desgarradora y emocionante” que dejó huella entre los asistentes.

También en Palomas se puso de relieve el carácter integrador del proyecto, impulsado mediante los presupuestos participativos de la Diputación de Badajoz y desarrollado por Atutiplan Ocio, Teatro y Turismo.

Meses de trabajo para un proyecto transformador

La iniciativa comenzó a gestarse a principios de año con talleres de teatro inclusivo desarrollados en diferentes localidades de la comarca y con la incorporación de entidades sociales como Plena Inclusión Villafranca y La Providencia-Hogar de Nazaret.

Lo que nació como un proceso formativo terminó convirtiéndose en una experiencia humana que sus participantes definen como una de las más enriquecedoras de sus vidas.

Por eso, al caer el telón en Ribera del Fresno, nadie habló de despedidas definitivas. Sobre el escenario y entre bastidores predominó una idea compartida por todos: Troyanas. Mujeres en guerra no termina, simplemente deja abiertos unos puntos suspensivos.

Porque, como recordó Miguel Ángel Latorre ante el público del Auditorio “Isidro Campillejo Fuentes”, “todos nos llevamos una transformación interna”, una huella que permanecerá mucho más allá de los aplausos finales.

Juan Francisco Llano