El Banco de España ha publicado en su página web el Informe Anual 2025, que dedica un capítulo específico a la vivienda. Los problemas de este mercado constituyen uno de los principales retos de la economía española y pueden tener efectos adversos sobre el crecimiento económico a largo plazo y la desigualdad.
El elevado esfuerzo para acceder a la vivienda retrasa la emancipación y puede afectar a decisiones como la natalidad, la movilidad laboral o la inversión en formación.
El acceso a la vivienda está condicionado por un aumento sostenido de los precios reales, tanto de compra como de alquiler, debido, principalmente, a que la demanda crece más rápido que la oferta. En este sentido, el déficit acumulado de viviendas se ha intensificado en los últimos años, concentrándose en determinadas provincias.
Las dificultades para acceder a la vivienda en propiedad desplazan la demanda hacia el alquiler, presionando al alza los precios y el esfuerzo de los hogares. Los elevados esfuerzos asociados al alquiler dificultan la emancipación de los jóvenes, la localización de los inmigrantes y resultan especialmente onerosos en los centros de las áreas urbanas.
El precio real* de compra de la vivienda en Extremadura ha crecido un 0,6% anual entre 2014 y 2025, muy por debajo de la media de España, que supera el 2%. Por su parte, el precio del alquiler ha aumentado un 0,7% anual entre 2014 y 2024.
El menor aumento de los precios implica un esfuerzo contenido para acceder a una vivienda. En concreto, en 2024, los hogares extremeños que no residían en viviendas de su propiedad debían destinar 3,6 años de su renta neta para adquirir su primera vivienda, mientras que aquellos que vivían de alquiler debían destinar el 20,4% de su renta neta al arrendamiento.
Estos niveles de esfuerzo se sitúan muy por debajo de la media de España (6,8 años y 26,7%, respectivamente).
En Extremadura, la evolución de los precios reales desde 2014 ha sido muy dispar entre las distintas zonas geográficas, registrándose los mayores incrementos y esfuerzos en las principales áreas urbanas, donde se concentra la actividad económica y el crecimiento demográfico (ver tabla**).
Por ejemplo, en el área urbana de Badajoz el precio real de compra ha crecido un 1,7% de media anual entre 2014 y 2025, mientras que a nivel provincial se registra un alza del 0,5% anual, lo que refleja que la demanda se concentra en la capital. Con el precio real del alquiler se observa la misma tendencia, ya que crece más en el área urbana que en el promedio de la provincia. En Cáceres se repite el fenómeno, con un incremento del precio real de compra del 1,7% anual.
Así, los hogares afrontan un mayor esfuerzo para acceder a la vivienda en las principales áreas urbanas de Extremadura. Por ejemplo, los hogares del área urbana de Badajoz que en 2024 no residían en viviendas de su propiedad debían destinar casi 5 años de su renta neta a la adquisición de su primera vivienda, superando el esfuerzo medio autonómico. En Cáceres el esfuerzo alcanzó los 4,6 años de renta media.
Por su parte, los hogares que vivían de alquiler en el área urbana de Badajoz debían destinar el 23,3% de su renta neta al pago del arrendamiento, mientras que los hogares cacereños debían destinar el 22,5%, superando, en ambos casos, el promedio provincial y autonómico.
A través de este enlace se accede al anejo en PowerBI del Informe Anual de 2025 con datos por comunidades autónomas, provincias y áreas urbanas de la evolución de los precios reales de la vivienda y el esfuerzo de acceso.


Sin comentarios