La directora de producción y presidenta de la Academia de Cine de Extremadura es destacada por NowX como una de las figuras imprescindibles de la actualidad cultural extremeña gracias a una trayectoria avalada por premios nacionales e internacionales.


La cultura extremeña continúa proyectando al exterior el talento de sus profesionales, y una de las protagonistas de esta semana ha sido la ribereña Pilar Díaz Pardo, cuya trayectoria ha sido destacada por la plataforma cultural NowX (@nowextr) dentro de la Agenda Cultural de Extremadura, un espacio que recopila la actualidad de la música, el cine, las artes escénicas, la fotografía y otras disciplinas artísticas de la región.

La publicación, difundida este mediodía a través de las redes sociales de NowX, vuelve a situar a Pilar Díaz Pardo entre las figuras más representativas del panorama audiovisual extremeño, reconociendo una carrera que ha convertido su nombre en sinónimo de producción cinematográfica, innovación y compromiso con la industria del cine realizada desde Extremadura.

Una vida dedicada a hacer posible el cine

Directora de producción y productora ejecutiva especializada en animación, Pilar Díaz trabaja actualmente junto a algunas de las productoras más destacadas del panorama nacional, entre ellas The Glow AnimationMr. Miyagi y Filmakers Monkeys, donde desarrolla labores de dirección de producción y producción ejecutiva.

Desde su incorporación a The Glow Animation en 2010, ha participado en proyectos que han obtenido algunos de los reconocimientos más importantes del sector, como los Premios GoyaEuropean Film AwardsFestival Internacional de Annecy o los Premios Platino, consolidando a Extremadura como uno de los territorios emergentes dentro del cine de animación europeo.

“Buñuel en el laberinto de las tortugas”, el punto de inflexión

Uno de los proyectos que marcaron definitivamente su carrera fue “Buñuel en el laberinto de las tortugas”, largometraje inspirado en la novela gráfica del extremeño Fermín Solís que consiguió devolver a la actualidad la figura del cineasta Luis Buñuel y demostrar que desde Extremadura podían impulsarse producciones capaces de competir en los principales festivales internacionales.

La propia Pilar recuerda aquella experiencia como un antes y un después en su trayectoria profesional.

“Uno de los momentos más importantes en mi camino fue entrar como directora técnica en Buñuel en el laberinto de las tortugas. Ahí entendí realmente la dimensión que tiene levantar una película y todo lo que implica a nivel humano, creativo y de producción. Fue una experiencia que marcó muchísimo mi manera de entender esta profesión.”

Tras aquel éxito llegarían otros títulos igualmente relevantes como DecoradoEl estado del alma o El corto de Rubén, producciones que han contribuido a situar el nombre de Extremadura en el panorama internacional de la animación.

“Mi trabajo consiste en hacer que las cosas pasen”

Aunque desde pequeña sintió fascinación por el cine, Pilar Díaz descubrió muy pronto que su verdadera vocación estaba detrás de las cámaras.

“Siempre me atrajeron mucho las historias y el audiovisual, pero con el tiempo empecé a fijarme especialmente en todo lo que ocurría detrás de una película. Ahí entendí que mi sitio estaba en hacer que las cosas pasaran: organizar, coordinar, acompañar equipos y convertir ideas en proyectos reales.”

Una definición que resume perfectamente la figura del productor cinematográfico: el profesional que convierte una idea en una obra audiovisual viable.

Levantar una industria desde Extremadura

Para Pilar Díaz, desarrollar una carrera desde Extremadura supone enfrentarse diariamente a nuevos desafíos, aunque también considera que esa realidad ha fortalecido al sector.

“Trabajar desde Extremadura implica muchas veces abrir camino, generar alianzas y construir oportunidades que en otros lugares ya están más consolidadas. Eso exige muchísimo esfuerzo, pero también te obliga a desarrollar una forma de trabajar muy sólida y muy resolutiva.”

Su experiencia demuestra que el talento no depende del lugar de origen, sino del trabajo constante y de la capacidad para crear redes de colaboración.

Una apuesta por la animación inclusiva

Entre los proyectos que actualmente ocupan buena parte de su actividad destaca “A veces silencio”, largometraje de Filmakers Monkeys que incorpora una propuesta especialmente innovadora.

La película integra la lengua de signos dentro de la propia narrativa cinematográfica, haciendo de la inclusión uno de sus principales elementos creativos.

“Lo que más me apasiona de la animación es que no tiene límites. Permite crear universos y contar historias de una forma única. Ahora tengo la suerte de formar parte de A veces silencio, un largometraje que, además de contar una historia con tintes de realismo mágico, hace una apuesta muy especial por la inclusión. La lengua de signos no aparece solo como una herramienta de comunicación, sino que forma parte del propio lenguaje de la película y de su narrativa visual.”

Al frente de la Academia de Cine de Extremadura

Su implicación con el audiovisual extremeño trasciende el ámbito profesional.

Como presidenta de la Academia de Cine de Extremadura, Pilar Díaz trabaja para consolidar un tejido industrial capaz de ofrecer estabilidad a los profesionales de la región.

“Es un orgullo enorme, pero también una responsabilidad. La Academia representa una comunidad de profesionales que está trabajando para impulsar y consolidar el audiovisual en Extremadura, contribuir no solo a que existan proyectos, sino a que exista industria, tejido profesional y continuidad. Luchamos para que las nuevas generaciones encuentren referentes y oportunidades reales.”

El valor del esfuerzo y los referentes

Durante la entrevista, Pilar quiso recordar a quienes marcaron su camino profesional.

“Mis padres me enseñaron el valor del esfuerzo y la humildad. También he tenido la suerte de contar con referentes como José María Fernández de Vega, que me abrió las primeras puertas, y con mujeres como Belli Ramírez y otras profesionales que han demostrado que el talento y el liderazgo femenino tienen un lugar imprescindible en nuestra industria y han sido una inspiración en mi camino.”

El cine como una construcción colectiva

Lejos de centrar su discurso en los premios, Pilar Díaz reivindica el trabajo en equipo que existe detrás de cada producción.

“Más que un premio concreto, lo que más ilusión me hace siempre es ver que un proyecto al que le has dedicado tanto tiempo y tanta energía encuentra su sitio y conecta con la gente. Además, creo que los premios, en nuestro caso, siempre hablan de algo colectivo. El cine es un trabajo de equipo y para mí eso es lo más importante.”

Una filosofía que resume también su visión de la producción cinematográfica.

“Al final, el cine es emoción, pero también construcción. Y creo que muchas veces la producción consiste precisamente en eso: en convertir lo imposible en algo real.”

Y añade cuál considera el mayor desafío de cualquier película:

“Cada proyecto tiene sus propios retos, pero probablemente el mayor sea conseguir que todas las piezas encajen para hacerlo viable y sostenible.”

Un orgullo para Ribera del Fresno y para Extremadura

La aparición de Pilar Díaz Pardo en la Agenda Cultural de Extremadura supone un nuevo reconocimiento a una trayectoria que ha sido distinguida en numerosas ocasiones durante los últimos años. Desde su nombramiento como Ribereña del Año, su inclusión en el calendario “Mujeres que Inspiran”, el Premio Reyes Abades recibido en el Festival de Cine Español de Cáceres o la reciente exhibición en Ribera del Fresno de los dos Premios Goya vinculados a su trabajo profesional, la productora continúa consolidándose como uno de los grandes referentes del audiovisual extremeño.

Su carrera simboliza la evolución que ha experimentado el cine en la región durante la última década y demuestra que, con talento, formación y perseverancia, Extremadura puede seguir ocupando un lugar destacado en el panorama cinematográfico nacional e internacional, inspirando a nuevas generaciones de profesionales que encuentran en figuras como Pilar Díaz Pardo la prueba de que los sueños también pueden comenzar desde una pequeña localidad como Ribera del Fresno.

Juan Francisco Llano