En esto es cómo en las Oposiciones hay multitud de recetas y razones y motivos y causas. Hablaremos en general, después cada arte o actividad o saber tiene sus singularidades.
Es imposible encontrar todas las razones posibles y causas, porque también van cambiando de una persona a otra, de un siglo a otro, de una realidad a otra, pero entre otras, estarían las siguientes. Invito abajo a los comentarios que cada persona exprese su opinión y argumentación:
– Creo que este es un tema que debería se de discusión oficial y académica y en los medios. Porque existen miles, decenas de miles de personas que dedican un año o diez o treinta o cincuenta a una actividad cultural de autoría o de creación. Me gusta más la palabra autoría que es más modesta que creación. Y, no se comen una rosca. Es triste el panorama. Miles, decenas de miles de personas, más o menos, apenas tienen éxito… sean escribiendo poema, haciendo cuadros, creando obras de teatro o de música, produciendo artículos de opinión, criando viñetas de humor gráfico o lo que ustedes quieran…
– Se habla de una combinación de falta de talento, de falta de originalidad, de falta de creatividad. Se habla también de que no conocen dichas ramas del saber lo suficiente, es decir, no conocen suficiente de música o de arte o de literatura o lo que sea… también que no dedican suficiente tiempo. Que no encuentran una armonía entre su vida personal y familiar y su vocación artística y cultural. Otros hablan del lugar de residencia. Que en España hay que ir a Madrid necesariamente. Pero en Madrid, no se engañe usted, siglo tras siglo ha estado lleno de «tertulias», muchos los llamados pocos los escogidos. No atan en Madrid a los perros con longanizas culturales… ¡Pero, pero esto es una decisión de usted…!
– También se expresa que la mayoría que se dedican a esto, que empiezan en cualquier rama, no son conscientes, o no quieren serlo, que sólo como máximo, según disciplinas y tiempos, el diez por ciento viven de ello. Y, eso como mucho. Muchos combinándolos con otras actividades, algunos relacionados con esa disciplina. Otros, con muy diferente. También algunos expresan que los autores/as no llevan una vida ética y moral correcta, y, se pierden en experiencias y actos que no son buenos, ni para su salud moral, ni su salud psicológica, ni su salud biológica… Razón que una vez leí en un decálogo para el escritor, decía, más o menos: «Sólo tienes una mente y un cerebro cuídatelo…». Es decir, lleva una vida de salud psicológica y biológica y moral. Al menos, si no triunfas no habrás caído en alguna patología de algún tipo…
– También algunos indican que muchas personas buscan la fama, la notoriedad, el dinero, una vida de ser importantes en los medios, incluso de pasar a la historia de esa disciplina. A los libros con desmesura… También, otros expresan que entre bambalinas hay diversidad de poderes, grupos, colectivos, ideologías, bandos y bandas que desde abajo hasta arriba, mueven los hilos. Nadie se ofenda, pero se dice en los pasillos y círculos culturales y literarios, cuándo alguien ha bebido tres cervezas de más… ¿Porqué El Ateneo de Sevilla, en 1927, invitaron a siete, siete poetas, si mi memoria no me falla, a esos siete, y, porqué no a otros cientos que existían en Madrid, o por toda esta geografía ibérica…? ¿Porqué a esos siete u ocho…? En definitiva, el problema de la selección es un continúo preguntar y malestar… Como las Artes no son ciencia, no se puede aplicar la ley de la veracidad o falsabilidad de Popper –no explico ahora…-.
– Quién se dedica a esto. Sea en la rama que sea. Se hace esta pregunta. Quién no triunfa o no tiene aceptación o no puede vivir de ello o llega a una edad que sabe que se va a perder lo más seguro su producción. Se pregunta en qué ha fallado, es que no tenía talento, por vivir en la ciudad que ha existido, porque desde abajo, ni siquiera abajo le dieron la oportunidad para subir por la escalera… Los que han triunfado y han vivido de ello, existe, según parece una frase. Aunque han vivido de ello, en sus últimos años, se preguntan: «¿Voy a perdurar, alguna obra mía va a pasar a la historia de mi disciplina? ¿De la literatura por ejemplo?». Y, esto generación tras generación.
El maestro del articulismo Umbral, dicen que se hacia esta pregunta los últimos años de su vida. Alguna de sus obras pasará al río de la historia de la literatura. Creo que en el caso de Umbral, cuándo los ríos se calmen, se olviden heridas y sangres y temáticas de este autor, se olviden algunos de sus aspectos de su personalidad. Creo que alguna de sus obras perdurara, y, creo que merece estar al lado de Cervantes y Quevedo y Góngora y Lope de Vega/Calderón… Porque Umbral es la suma de los cuatro/cinco. Cosa, que son todos los escritores españoles. Algunos tienen también muchos gramos de sal y azúcar de Teresa de Jesús/Juan de la Cruz… ¡Estos siete autores son la síntesis de la literatura hispánica de estos cinco siglos! ¡Nadie se rasgue las vestiduras por esta afirmación…! ¡La mitad descendientes de judíos, posiblemente…!
– En este mundo, algunos/muchos dicen que existen muchas ambiciones, muchas zancadillas, muchas envidias y muchas competitividades exageradas. Muchos piensan que sólo ascenderán aplantando las cabezas de los otros. Es un error. Muchos piensan también que existe poca humildad y modestia. Que olvidamos que al final del siglo diecinueve en cada disciplina, genios y genialidades sean en Física o en Literatura, no pasan de diez en el planeta. Y, si recordásemos esto, seríamos más humildes todos. Pero no sólo los autores y autoras en cada disciplina, sino especialmente, también todos los oficios de la cultura, la crítica, los teorizadores, los promotores, las administraciones culturales, la empresa privada, los seleccionadores, las revistas, los directores de tal o cual, etc.
– Algunos indican también que hay personas que son más introvertidas y otras más extrovertidas. Las primeras tienen menos posibilidades en la vida real, de hacer y vender bien su producto. A los segundos les va mejor. Otros piensan que existe una gran ideologización, y, esto es un problema, o eres de los míos o de los otros. Y, por eso sólo no abren caminos a determinadas personas… También se habla que en cada siglo se incentivan algunas escuelas y tendencias. Pongamos el caso, en el siglo XVIII la Ilustración y los romanticismos, otros movimientos y nombres quedaron en las cunetas…
– Hay que terminar. Para mi una de las grandes razones. Es que no existen entidades y lugares, que se puedan conservar las obras. Que admitimos, que sólo puedan vivir el diez por ciento, y, la mitad a medias. El problema de la oferta y la demanda. Y, además de obras que son y existen ahora de hace veinte siglos, lo que no sucede con los tomates. Pero deberían existir, lugares, materiales y virtuales, que se pudiesen conservar, al menos obras en papel, que ocupen pequeño espacio. Para dentro de cien años, hubiese suficiente riqueza documental del presente. Para estudiar el presente. No sólo lo que haya quedado que tuvo valor en su tiempo, sino lo que no. Quizás, dentro de cien o doscientos años. La historia del pasado cultural, en tal disciplina se percibe de otro modo. Creo que este es el mayor error.
Pero para terminar, la realidad es que cada generación, miles, decenas de miles de autores y autoras en cada disciplina, se van perdiendo y destruyendo las obras. Creo que esto es el mayor drama… Mil poemas o diez mil poemas, de un autor que fue considerado de tercera fila o de quinta fila, que apenas publicó. Se van perdiendo. Este es el verdadero drama. Que sería fácil solucionarlo. Pero que parece ser, que no se desea hacerlo. Quizás porque no se desea que exista posibilidad de reescribir la historia cultural del pasado. ¡Pero…!
¡Usted tiene la palabra…!
JMM Caminero


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