Ingredientes: 

  • 1 pulpo de 2kg
  • 4 patatas gallegas
  • 1 remolacha
  • 2 chirivías
  • 50g de mantequilla
  • 100ml de leche
  • Pimentón dulce
  • Pimentón picante
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Sal en escamas

Elaboración:

Limpiar bien el pulpo. Poner a hervir abundante agua en una marmita, con un puñado de sal. Cuando arranque a hervir, coger el pulpo con unas pinzas y asustarle tres veces en el agua (introducirlo y sacarlo). Después meter en la marmita y dejar cocinar de 40 a 50 minutos junto con la remolacha, esto hará que nuestro pulpo adquiera un color aún más rosado.

Mientras, iremos pelando las patatas y las chirivías, las cortamos en cuadrados de unos tres centímetros y las fondeamos con la mantequilla previamente derretida alrededor de 10 minutos y añadimos la leche. Dejamos cocer otros 15 minutos, rectificamos de sal y pimienta negra y pasamos por una batidora. Nos debe quedar una crema suave y con mucho sabor a tierra.

Transcurrido el tiempo, pinchamos el pulpo con una puntilla y comprobamos que está blando. Lo sacamos y ponemos encima de una vaso de batidora o jarra, con la cabeza hacia arriba y las patas colgando. De esta forma nos quedará con una forma perfecta para poder cortar después sus patas.

Dispondremos por persona un poco del puré de patata y chirivía, una pata de pulpo encima cortada en rodajas y terminaremos con pimentón, aceite de oliva y sal en escamas.