¿Tendría mucha audiencia si hablase de personas y de siglas sociopolíticas…? ¿Y, hablemos un poco de lubricidad, hipersexualidad, satiriasis, lujuria, lascivia y su influencia en la Historia?

– Dicen: «Habla-escribe de siglas«, y de los «nombres que representan esas siglas». Y, ya verás como aumenta la audiencia. Al aumentar los lectores, alguien de los grandes medios se fijará en ti. Y, ese sueño que tienes de décadas. Décadas si exagerar desde que eras joven, de publicar artículos de opinión en la prensa nacional de Madrid. Alguien se fijará en ti. Aún más  ahora que ya tienes muchas décadas sobre el corazón, y, el tiempo de la arena o la arena de tu tiempo puede irse terminando. Esto tiene tiempo final, telón final. Aunque no sepas cuándo.

Te dicen, o le dicen, o desde el interior esa voz suena y resuena. Como una especie de eco de las Tres Tentaciones del Nazareno. Evidentemente, el escribiente no es el Nazareno, ni tiene palabras de/con autoridad, ni menos «signos portentosos» como diría Juan el Evangelista. ¡Pero la tentación está…!

No critico a quién lo hace. Es necesario que existan cronistas y criticadores y analizadores de la realidad sociopolítica citando siglas y nombres de personas. Es necesario. Pero parece que la vida y la mente no me llevan por estos derroteros y destinos y silencios… Debo admitir el fracaso total o casi total como escritor y escribiente y escribano. Es lo que me ha tocado…

¡Espero que cuando se siegue la mies, a este modesto escribano no le toque, espero que nunca se siegue esta mies y estos campos de la libertad de conciencia, libertad de pensamiento, libertad de expresión, libertad de creencias… porque sobre ella se basa el futuro…!

– No eche usted toda la culpa de la historia de su familia a qué le tocó estar en un Lado de la Historia o en Otro. Que también. Sino analice su historia y su historia de su familia. Y, sea consciente, lo digo con respeto. No lo quiero ofender. Pero sea consciente que el problema esencial, no eran sólo los tiempos y las radicalizaciones de esos tiempos de hace ocho o diez o siete décadas. Las carestías que también. Y, mil otras variables de la ecuación socioeconómica, que también…

El problema esencial es que su abuelo o su bisabuelo –dejemos aparte las abuelas y bisabuelas, que las pobrecitas tenían que «cumplir»-. Es que su abuelo o su bisabuelo, o, uno de los dos o de los cuatro que tuvo «no se hizo un nudo, al menos algunos días mas, en el pitorro, pito, pene, cuesco, chorizo, flauta, pájaro, pajarito, macana, plátano, verga, falo, miembro viril, cabezón, pimiento, zanahoria, pistola, polla, salchicha, pilila, churra, pirula, cipote, soldadito, salchicha, manguera, carajo, falo…». ¡Y, en vez de tener tres hijos/as tuvo siete…! ¡Esta es una realidad que nadie o casi nadie quiere oír y escuchar…! ¡Casi nadie escribir…! ¡Su bisabuelo o su abuelo con tres hijos habría vivido mejor o al menos más holgadamente que con siete…!

Hoy, me he saltado la regla autoimpuesta de no escribir «tacos y palabras soeces», pero creo que hoy lo debía de hacer. Hoy, me he saltado la regla que me autoimpongo, y, que usted puede comprobar en los miles de artículos que se ha redactado esta pluma y tintero. Creo que es pertinente y necesario. Nadie se ofenda, porque no tengo edad, ni deseos de que nadie se sienta ofendido…

No le critico, sé y conozco el corazón de los hombres y humanos, en una gran parte de su realidad. Sé que no sólo todo era pasión, era un modo de personas que a edad muy joven tenían ya que trabajar, sé también que muchos niños e hijos fallecían a edades tempranas, nunca sabías cuántos llegarían a edad adulta, sé también que no existía seguridad social, ni jubilaciones y era una forma que te cuidarán de anciano, incluso dándote de comer, sé que no existía televisión, sé mil cosas…

No hecho la culpa ni a su abuelo, ni a su bisabuelo… pero debe usted reconocer, que no todo lo que le sucedió fue por razones sociopolíticas y socioeconómicas y socioculturales y socioreligiosas y socioideológicas… Que también, sino que una razón, y, razón esencial, fue que «no puso el abuelo y el bisabuelo entre las sábanas, no puso un poco de racionalidad prudente y cordura…».

¡Lamento tenérselo que decir, no niego otras razones! Ahora examine si es que lo sabe, y conoce, cuántos hijos tuvieron sus cuatro bisabuelos y sus dos abuelos… me refiero a los hombres y varones… por la razón antedicha no cito a las mujeres, a las abuelas y bisabuelas…!.

La realidad está formada por muchas variables. Las realidades humanas. Es fácil ser o escoger dos o tres y con ellas explicar toda la historia. Pero en la mar existen no sólo veinte clases de peces, ni en los bosques no sólo cien especies de árboles. Paz y bien…

JMM Caminero