La asociación cultural acerca el patrimonio local a las nuevas generaciones con la actividad “¿Quiénes son los arqueólogos?”, una iniciativa que convierte a los más pequeños en investigadores del pasado y refuerza su compromiso con la divulgación histórica y la protección del legado ribereño.

La historia no solo se aprende en los libros; también puede descubrirse excavando, formulando preguntas y dejando volar la imaginación. Bajo esta premisa, la Asociación Cultural Baeturia Ribera ha vuelto a demostrar su firme compromiso con la divulgación del patrimonio organizando el taller “¿Quiénes son los arqueólogos? Aprendiendo a investigar el pasado”, una actividad que ha reunido durante estos días a 165 niños y niñas de entre 5 y 11 años participantes en el Campamento Municipal de Verano y la Ludoteca de Ribera del Fresno.

La propuesta ha permitido a los más pequeños acercarse al trabajo de la arqueología de una forma práctica, participativa y adaptada a su edad. Convertidos por unas horas en auténticos investigadores del pasado, los participantes tuvieron que buscar pistas, interpretar evidencias y formular hipótesis para reconstruir la historia de un lugar, comprendiendo así cómo trabajan los arqueólogos cuando intentan descifrar la vida de quienes habitaron un territorio siglos atrás.

Desde la asociación no ocultaban su satisfacción por la extraordinaria acogida de la actividad.

“Ha sido una experiencia muy enriquecedora en la que nos ha sorprendido su curiosidad, interés y atención desde el primer momento. Han participado con gran entusiasmo en todas las propuestas, especialmente en la actividad en la que, convertidos en auténticos arqueólogos, debían buscar e interpretar pistas para descubrir el pasado de un lugar. Ver su ilusión al hacer hallazgos, formular hipótesis y trabajar en equipo nos recuerda la importancia de acercar el patrimonio y la historia a las nuevas generaciones.”

La entidad quiso hacer extensivo su agradecimiento a las monitoras del campamento, cuya implicación resultó fundamental para el correcto desarrollo del taller, destacando la excelente colaboración existente entre las distintas asociaciones locales y el Ayuntamiento para enriquecer la programación estival destinada a la infancia.

Educar desde el patrimonio

La actividad forma parte de la filosofía con la que nació Baeturia Ribera, una asociación creada en noviembre de 2022 por un grupo de vecinos unidos por una inquietud común: investigar, proteger y divulgar el patrimonio histórico, natural, material e inmaterial de Ribera del Fresno.

Presentada públicamente en junio de 2023, la entidad adoptó el nombre de Baeturia en homenaje al antiguo territorio prerromano donde se asentó el Oppidum de Fornacis, uno de los enclaves arqueológicos más importantes de la comarca. Desde entonces, su labor se ha caracterizado por acercar la historia local a todos los públicos mediante conferencias, visitas culturales, actividades educativas y encuentros con algunos de los investigadores más destacados del panorama nacional.

En apenas unos años, la asociación ha logrado consolidarse como uno de los principales referentes culturales de la localidad, siempre bajo una premisa clara: conocer el pasado para comprender mejor el presente y proteger el futuro.

Una intensa labor divulgativa

Este taller infantil se suma a una intensa programación desarrollada durante los últimos meses.

Recientemente, Baeturia Ribera organizó la conferencia del historiador Esteban Mira Caballos, quien abordó la realidad de la esclavitud en Ribera del Fresno durante la Edad Moderna, despertando un notable interés entre los asistentes al revelar numerosos documentos inéditos sobre una de las etapas menos conocidas de la historia local.

Del mismo modo, la asociación continúa apostando por la arqueología como eje central de su programación. Prueba de ello fue la conferencia impartida por el catedrático Alonso Rodríguez Díaz sobre los últimos avances del Proyecto Fornacis, así como la inminente visita a Ribera del Fresno de Esther Rodríguez y Sebastián Celestino, directores de las excavaciones del yacimiento tartésico de Casas del Turuñuelo, quienes presentarán el libro Tarteso, considerado una de las publicaciones arqueológicas más relevantes de los últimos años.

Todas estas iniciativas consolidan una línea de trabajo que combina investigación, divulgación científica y participación ciudadana, acercando a la población algunos de los descubrimientos que están situando a Extremadura en el centro del panorama arqueológico internacional.

Aprender jugando

Uno de los aspectos más destacados del taller ha sido su enfoque pedagógico.

Lejos de limitarse a una explicación teórica, los niños pudieron experimentar de primera mano el método científico empleado por los arqueólogos: observar, interpretar, formular hipótesis y trabajar de manera colaborativa para reconstruir el pasado a partir de pequeñas evidencias.

Este tipo de dinámicas favorecen no solo el conocimiento histórico, sino también habilidades como la observación, el razonamiento lógico, el trabajo en equipo y el pensamiento crítico.

Además, la actividad permitió introducir a los participantes en conceptos relacionados con la conservación del patrimonio, haciéndoles comprender la importancia de proteger los vestigios históricos y respetar los yacimientos arqueológicos.

Sembrar curiosidad para construir futuro

La experiencia vivida durante el Campamento Municipal demuestra que la divulgación histórica encuentra en la infancia uno de sus mejores aliados.

Los responsables de Baeturia Ribera reiteraron que seguirán impulsando actividades destinadas a despertar el interés por la historia local entre los más jóvenes, convencidos de que solo desde el conocimiento puede surgir el respeto hacia el patrimonio.

En una localidad como Ribera del Fresno, cuyo término municipal conserva un importante legado histórico que abarca desde la Protohistoria hasta la Edad Contemporánea, iniciativas de este tipo contribuyen a fortalecer el sentimiento de pertenencia y a transmitir a las nuevas generaciones el valor de unas raíces que todavía siguen ofreciendo nuevos capítulos por descubrir.

Porque, como viene demostrando Baeturia Ribera desde su nacimiento, conocer el pasado no consiste únicamente en mirar hacia atrás, sino también en preparar el camino para que quienes hoy juegan a ser arqueólogos puedan convertirse mañana en los futuros guardianes del patrimonio y de la memoria colectiva de Ribera del Fresno.

Juan Francisco Llano