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La industria del turrón extremeño quiere captar a los jóvenes en Castuera

Viernes 16 diciembre 2016

La perdida de tradicion y familias con pocos miembros obligan a innovar en un sector que produce mas de 500 toneladas al ano

Felipe Rey Fernandez tuvo una ‘infancia dulce’. Crecio entre el olor a miel, azucar y clara de huevo en Castuera, un pueblo de la comarca de la Serena que conoce muy bien esos ingredientes. Mezclados con almendra forman el producto mas tipico de estas fechas: el turron, el mismo que su padre, que ahora tiene 84 anos de edad, empezo a elaborar en la decada de los sesenta. Por entonces, gran parte de las familias de esa localidad pacense lo vendia en mercadillos y ferias. Hoy, poco queda de eso que se ensenaba de generacion en generacion. Solo algunos castueranos han seguido la tradicion. Los suficientes para convertir a esta localidad en la unica de Extremadura donde se cocina este dulce navideno.

Actualmente, en el municipio hay cuatro fabricas (Turrones Fernandez, Artesanos de Castuera y Fernandez Galan y Turrones Rey) que desde que empieza la campana no paran de cocinar turron. A principios de agosto es cuando los fabricantes comienzan a hacer sus previsiones y a activar sus industrias de cara a una temporada que finaliza en diciembre. En ese tiempo, en Castuera se elaboran mas de 500.000 kilos de turron.

En Espana, en la Comunidad Valenciana es donde mas se produce debido a la Indicacion Geografica Protegida (IGP) Jijona. «Ellos fueron los primeros en hacer marketing, fueron los que mejor supieron venderse y eso ha tenido sus consecuencias», apunta Felipe Rey, quien prefiere no mirar atras y centrase en nuevos retos.

El principal es adaptarse a los tiempos que vienen. Las familias ya no son tan grandes como antes y la perdida de tradicion es cada vez mayor. «Hace anos nos sentabamos todos alrededor de la mesa y comiamos turron. Hoy eso esta cambiando muy lentamente. Hay que dar a los nuevos consumidores lo que quieren realmente. Hay que adaptar el turron a los milenials», asevera Felipe.

El se refiere a todos aquellos que llegaron a su vida adulta con el cambio de siglo, es decir, en el ano 2000. Quiere captar a esa generacion compuesta por jovenes que tienen entre 18 y 34 anos, con un alto nivel de estudios y que estan retrasando la formacion de un hogar por la situacion economica actual. Confia en que sus turrones convenzan a ese grupo de personas que maneja a la perfeccion las redes sociales y que compran productos y servicios por Internet.

En ellos se esta empezando a volcar la industria del turron extremeno. «Estamos cambiando formatos y sabores para conseguir hacer atractivos los productos. Ahora, practicamente todo el surtido lo tenemos en porciones individuales. Tambien estamos modificando las formulaciones. No usamos colorantes ni conservantes, salvo en aspectos muy puntuales. Tambien estamos sacando productos para celiacos y para personas que quieren conservar la linea», coinciden los turroneros de Castuera.

Destacan que la porcion individual y al peso esta adquiriendo cada vez mas importancia y senalan que la crisis se ha notado sobre todo en la distribucion en la tienda tradicional, es decir, en los productos destinados a lotes y cestas de Navidad. «Entre 2010 y 2013, la venta al por mayor de turron se mantuvo perfectamente, pero bajaron mucho los regalos de empresa».

Ante ese descenso, la exportacion se ha convertido en esencial, ya que es un factor que permite mantener la actividad durante todo el ano, acercarse a paises en mejores situaciones economicas y atacar el gran problema del sector, la estacionalizacion. «En el resto de Europa les sorprende que algo tan rico como el turron no se coma fuera del invierno», afirma Rey.

El 20 por ciento de la produccion extremena sale fuera de la region y llega a paises de Europa como Alemania, Francia, Suiza, y de Sudamerica como Argentina, Chile y Mexico. Tambien han logrado situarse en China y Estados Unidos.

Y todo siempre bajo una constante reclamacion de apoyo a la Administracion para que reciban el mismo trato que ofrece a otros productos extremenos como el jamon iberico de bellota, la torta del Casar o el pimenton de La Vera. «Actualmente contamos con el refuerzo de la marca Alimentos de Extremadura y participamos en campanas de Avante, con la asistencia a ferias y promociones en mercados exteriores por parte de la Junta, la camara de comercio y el Instituto Espanol de Comercio Exterior (ICEX)», matiza Rey Fernandez.

En Espana, sus productos se comercializan en casi todas las regiones, pero trabajan sobre todo en Madrid, Andalucia, Castilla y Leon y Cataluna, ademas de Extremadura. «Son muchos los extremenos que se convierten en embajadores de nuestro turron», anade.

El proceso

Las fabricas turroneras de Casturera suelen estar a pleno rendimiento durante septiembre, octubre y noviembre. Es en esos meses cuando mas trabajadores hay en planta. «En diciembre, la mayoria de la tarea se centra en pequenos pedidos», apuntan los fabricantes.

Durante la temporada alta, las industrias suelen estar en funcionamiento de ocho a dos y de cinco a siete de la tarde. En ellas, la gran protagonista es la almendra. En Espana se fabrican 215.000 toneladas de este fruto y se situa como segundo pais productor por delante de Australia (142.000 toneladas) y detras de Estados Unidos (1,4 millones de toneladas).

Hasta el municipio de Castuera llega desde la zona de Levante, aunque cada vez estan optando mas por la que se cultiva en Extremadura. «Se esta plantando mucho en la zona de Caceres y en las Vegas del Guadiana», apunta Rey, quien matiza que se estan buscando nuevas tecnicas para hacer frente a las inclemencias climatologicas. «Las heladas del invierno extremeno son muy perjudiciales para la almendra temprana y ahora se estan centrando en variedades mas tardias y adecuadas a nuestro clima».

Juan Perea preparando las porciones de turrón

Juan Perea preparando las porciones de turron / Jorge Rey

 

Si embargo, para que ese cultivo que ha empezado a extenderse por la region de sus frutos a grandes niveles habra que esperar varios anos. Mientras tanto, la mayoria de la materia prima llega del Levante espanol, aunque tambien es frecuente ver almendra procedente de California. «Solemos comprar a una partidora de almendras ubicada en la localidad pacense de Corte de Peleas», comentan desde Turrones Rey, una industria que dispone de un espacio de 2.000 metros cuadrados, con cuatro lineas de produccion (turrones clasicos, chocolates, frutas confitadas, y otra para garrapinadas y peladillas.

Lo que si es cien por cien extremeno es la fruta que se incluye en algunas de las variedades del dulce. Estas se suelen guardar en grandes almacenes con unas caracteristicas de conservacion muy especificas.

Pero si hay un producto que necesite un trato y un ‘mimo’ cuidadoso en este proceso ese es la almendra. Primero se lava y se escalda con agua caliente para posteriormente quitarle la piel. Luego se seca y pasa por un detector cromatico que discrimina las que no estan bien peladas. Seguidamente, en una cinta, varias mujeres realizan una segunda seleccion. En total, escogen unos 10.000 kilos al dia.

Tras ello, es el momento del tueste en tostadores de bola. Se hace en pequenas partidas porque no todas las almendras alcanzan su tostado al mismo tiempo y a la misma temperatura. Mientras tanto, en otro lado de la fabrica, se elabora el turron. Se hace en calderas al bano maria.

Primero se cuece el azucar y la miel y seguidamente se anade clara de huevo durante 20 o 40 minutos. En esta receta, la almendra supone el 60 por ciento, la miel el 20% y el azucar el otro 20%. La clara de huevo simplemente es para dar color. «Tener una buena materia prima es lo mas importante», explica Juan Perea Calderon, maestro turronero que lleva 35 anos elaborando este producto. El ha visto como las nuevas tecnologias tambien han llegado a una fabrica donde antes todo se hacia a mano. «En estas tres decadas ha cambiado todo. Ahora se tarda mucho menos tiempo en el proceso, pero la esencia es la misma, aqui sigue oliendo a tradicion», anade.

Tanto es asi que la almendra se mezcla con el turron sin la ayuda de ningun tipo de maquinaria. Todo con el objetivo de que este fruto seco mantenga su forma al cien por cien.

Con el producto ya elaborado, solo queda aportar la forma deseada al turron. «Hay tortas imperiales o tabletas, por ejemplo», comenta Perea justo antes de pasar el producto a las mujeres que se encargan de anadir la oblea.

Dos mujeres dando forma al turrón

Dos mujeres dando forma al turron / Jorge Rey

 

Con todos los elementos, se deja enfriar a temperatura ambiente y es extraido de los moldes y cortado en tabletas. Estas son envueltas en un plastico metalizado para evitar la exposicion a la luz y posteriormente son envasadas al vacio. Una maquina las introduce en estuches de carton y las cierra. Posteriormente son introducidas en cajas de 20 unidades y puestas sobre la paleta de madera.

El producto es almacenado en camaras a diferentes temperaturas, en funcion de cada variedad, que garantizan su mejor conservacion para que pueda llegar en las condiciones optimas al consumidor. En Turrones Rey, elaboran al dia aproximadamente unos 20.000 kilos de turron.

Es un ejemplo de la tradicion turronera de una tierra en la que unas 150 familias se dedican a la elaboracion de este dulce. Es una de las senas de identidad que se puede conocer a traves del Museo del Turron ubicado en este municipio. La fabrica de Harinas, un edificio de principio de siglo XX, alberga en la actualidad un espacio que se distribuye en cuatro plantas donde se puede encontrar toda la maquinaria original: las cintas transportadoras de grano, los molinos y el testigo del viejo motor que el dueno de la harinera compro en la Exposicion Universal de Barcelona, en 1929.

Esta fabrica atestigua el caracter decidido de la sociedad castuerana. A traves de modelos interpretativos, paneleria, grafismos, recreaciones de ambiente, un audiovisual y una seleccion de objetos originales, cedidos por turroneros de la localidad, el visitante llega a comprender la importancia del turron en Castuera.

A la izquierda, colocando las tortas de turrón para ser envasadas. A la derecha, dos mujeres empaquetan las piezas individuales de dulces.A la izquierda, colocando las tortas de turrón para ser envasadas. A la derecha, dos mujeres empaquetan las piezas individuales de dulces.

 

A la derecha, colocando las tortas de turron para ser envasadas. A la izquierda, dos mujeres empaquetan 
las piezas individuales de dulces. / Jorge Rey

 

Sobre el origen de como llego hasta la localidad poco se sabe. Se desconoce a ciencia cierta cuando y quien lo introdujo. Se ha hablado de romanos, arabes, cristianos, aunque la hipotesis mas verosimil es que se comercializo a traves de los arrieros, pasando de ser alimento de los caminantes a producto de venta.

En Castuera cuentan que desde el ano 600 despues de Cristo se empezo a elaborar turron en el municipio, aunque el primer documento que certifica ese producto hecho alli es del siglo XVII.

En cualquier caso, las industrias que aun siguen adelante prefieren no perderse en el pasado y mirar al futuro. Desde la mas grande confiesan que ya hay planes de continuidad para que el turron siga vivo en La Serena. Asi lo pone de manifiesto Felipe Rey: «Quizas sean los jovenes los que acaben estando al frente del turron castuerano. Seguro que ellos dan en el clavo con lo que les gusta».

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