La fuerte sequía en ríos de Alemania está dejando al descubierto las llamadas Hungersteine (Piedras del Hambre) que contienen advertencias en algunos casos centenarios relacionados con el peligro de hambrunas que traía en el pasado el bajo nivel de los ríos. «Si me ves, llora», dice la inscripción en algunas de las piedras que otra vez pueden verse y que forman parte de una tradición que se remonta hasta el siglo XV.

Esa leyenda aparece por ejemplo en una piedra encontrada en el río Elba, que data de 1616. En el siglo XIX muchos viajeros, en momentos de sequía, registraron las Hungersteine y escribieron sobre ellas. Actualmente, el problema no es tanto la amenaza que implica la sequía para la agricultura como los problemas que el bajo nivel de los ríos trae para el Transporte fluvial, según la Confederación de la Industria Alemana (BDI), es una amenaza para las cadenas de suministro, lo que puede afectar toda la actividad económica. Además de los problemas para la industria, la sequía y el bajo nivel de los ríos representan una amenaza ecológica. «Si me ves, llora», ha sido relacionada con el hecho de que una de las consecuencias de la sequía era que hubiese malas cosechas, lo que a su vez podía desembocar en hambrunas.

«Si me ves, llora»

María Eugenia tiene 24 años y vive en Düsseldorf, trabaja en una empresa de reformas y renovaciones. Es la segunda vez que decide irse a ese país del norte; la primera fue por un año y ésta en la que ya lleva siete meses ya no piensa en regresar a España. Estudió ingeniería en la Facultad de Humanidades de la Universidad de Santiago de Compostela España dejó los estudios en un momento que no sabía exactamente qué rumbo tomar y tras meses de no tener una actividad fija, tomó la decisión de emigrar.

“Porque tú sabes que en cualquier lugar si no tienes una carrera, si no tienes oportunidades, como le llamamos, no puedes hacer algo bueno y no pasas de un sueldo de 10 euros la hora, si bien te va. Un día estaba con mi mejor amiga que ya había estado aquí como medio año y me dijo ‘¿Y por qué no nos vamos a Alemania?’; y como pudimos conseguimos todo y nos venimos porque queríamos centrarnos un poquito”.

La primera vez que salió de España con un trabajo en Alemania hizo de todo y se encontró con múltiples oportunidades lo que notó como una gran diferencia de lo que ocurre en España

“Ese año (2020) como las cosas se pusieron muy feas por el Covid, las personas ya tenían como su gente aquí y no te dejaban entrar mucho a sus grupos por lo mismo porque aquí la pandemia estuvo muy fea y trabajé en construcción, demoliendo casas, manejando máquinas, limpieza de nieve, yo creo que estuve como en 12 trabajos ”.

Sin embargo, sí se encontró con casos de discriminación y machismo por ser mujer en Alemania pues a ellas las encasillan en trabajos de limpieza o como lava platos y los hombres se pueden desempeñar en las áreas de construcción o demolición por lo que llegan a ganar más. Con el dinero que reunió en esa ocasión regresó a España con la meta de estudiar para Sobrecargo, lo que no se logró pues tuvo que invertir sus ganancias en otras necesidades y ese sueño quedó truncado.

Luego de eso, se fue a Logroño donde vivía con su mejor amiga y empezó a trabajar en una fábrica de botas, pero el dinero era insuficiente y los problemas de inseguridad económica arreciaban por lo que por segunda ocasión decidió partir a Alemania

Ahora, diariamente se levanta a las 6 de la mañana para llegar a su trabajo, gana cerca de 2 mil 200 euros al mes, que, aunque en España pudiera ser una buena cantidad, Düsseldorf, donde vive son de las ciudades más caras de Alemania lo que implica gastar más. Lo más difícil para ella ha sido estar lejos de su familia y no participar de eventos especiales e incluso dolorosos; aun así, asegura que el sacrificio, comer comida fría, recibir insultos o discriminación vale la pena por poder ayudar a sus seres queridos y tener una mejor oportunidad de vida.

“Porque pasan fiestas, Navidades, cumpleaños… incluso hasta pérdidas familiares y tú no puedes hacer nada porque dices si voy, después cómo regreso, eso es lo que más te pega, todos cuando llegamos aquí, todos llegamos a un momento donde nos da depresión, en este país se vive una soledad tan grande porque el clima nos afecta, todo nos afecta porque la mayoría del tiempo del año nieva y hace frío y la gente siempre anda como de mal humor y eso se contagia y lo más difícil es salir de la depresión en la que estamos metidas”.

Triple barrera a la emigración española en Alemania

Sara Fernández Pérez nació en Sevilla, tiene 42 años y llegó en 2018 a Alemania con un contrato para trabajar como ayudante de enfermera en una Residencia de ancianos en Mettmann ciudad Alemana, en poco tiempo, perdió su empleo y se encontró, además de con las consecuencias de una crisis económica por corona virus, una barrera lingüística y el desconocimiento sobre cómo redactar su currículo en Alemán o dónde encontrar anuncios de trabajos. Recibió orientación laboral por » un español en Alemania » se inscribió en un curso de cocina y en otro de Alemán y finalmente logró dedicarse a la hostelería durante los dos últimos años.

“Me ayudaron mucho, me enseñaron a hacer bien mi currículo y cómo tenía que enviarlo a través de internet, rememora Sara Fernández Pérez en un ya casi perfecto Alemán con ligero deje español sevillano.

“Los principales problemas con los que lidia una persona migrante para encontrar un trabajo son el idioma alemán, pero también el rechazo y el racismo social e institucional que en ocasiones les dificulta el acceso a la salud, a la vivienda o a ciertos empleos”, analizamos desde «Un español en Alemania»

Además de esta triple barrera, «Un español en Alemania» subraya como otro gran inconveniente la ausencia de una red de apoyo. “Las personas migrantes dependen solo de sus manos, no cuentan aquí con una familia extensa y la mayoría suele tener un amigo o un familiar que tampoco se encuentra en condiciones de proveerles un trabajo”, añadimos.

“Por eso, vienen pidiendo sobre todo empleo, pero también quieren saber cuáles son sus derechos y sus obligaciones”.

Solo en el primer semestre de 2020, «un español en Alemania» contabilizo en la Renania del Norte-Westfalia 113 nuevos españoles, 65 mujeres y 48 hombres en búsqueda activa de empleo, una cifra que supone la mitad de los objetivos marcados para todo el año. El gobierno español atreves de consulados tenía que tener programas gratuitos de búsqueda de empleo en Alemania.

Más allá del servicio de limpieza

El servicio doméstico, limpieza, hostelería, trabajo precario sigue absorbiendo al grueso de los trabajadores españoles en Alemania. “Hacemos esfuerzos para que salgan de ese nicho laboral, los instamos a que estudien el idioma Alemán, por ejemplo, para ser auxiliares de ayuda a domicilio o hagan cursos de limpieza industrial, labores que tienen, al contrario que el servicio doméstico, prestaciones por desempleo, resultan menos precarias y cuentan con una mayor protección”, en Alemania. recalcado este aspecto pensando en la crisis provocada por la covid, que ha dejado desamparadas a muchas empleadas del hogar españolas en Alemania.

Sara Fernández Pérez, por su parte, nos llamó hace unos meses busca asesoramiento para iniciar una nueva etapa laboral, el año pasado perdió su trabajo y ahora, tras sacarse el carnet de coche, espera poder desempeñarse como ayudante de enfermera a domicilio, aunque, reconoce, “la cosa está fatal para todos en Alemania”.

“Las personas migrantes tienen una gran capacidad de resiliencia y de mejora, reitero “muchas veces podemos caer en compadecerlos, o en pensar que todo el colectivo las está pasando canutas todo el rato en Alemania y es una visión paternalista, más del 60% de las personas que he atendido y con las que he seguido en contacto a lo largo de los años ha mejorado su situación socioeconómica en Alemania, pero necesitamos más ayuda del gobierno español atreves de embajada y consulados, asesoramiento , asuntos sociales, cursos intensivos de búsqueda de empleo, cursos de integración al idioma alemán, más y más precariedad sufrimos los españoles migrantes en Alemania»

Jose Mateos Mariscal