La Candidatura Independiente de Empresarios (CIEM) ha calificado de irónico que COEBA concurra al proceso electoral de la Cámara de Comercio cuando ha sido condenada por no convocar sus propios comicios, ejerciendo un derecho que sin embargo les niega a todos sus asociados.

Además, desde CIEM se ha considerado “extremadamente grave” el punto en el que la sentencia del Juzgado número 3 de Badajoz asegura que es “indiscutible” que el hecho de no haber convocado desde 2019 la asamblea de esta organización “supone una vulneración de los principios democráticos que deben regir la organización y funcionamiento de toda asociación”.

Esta acusación de “vulnerar los principios democráticos deslegitima cualquier intento de COEBA y su presidente, Javier Peinado, de concurrir a estos comicios, además de suponer un contrasentido que una entidad que solo busca excusas para no cumplir con las urnas y no renovar sus órganos, ya caducados, sí se presente a procesos externos y pida a los empresarios que voten”.

Y añaden que “primero fue una interinidad, luego fue la pandemia, luego que había un proceso judicial abierto, ahora que hay una sentencia y otro proceso electoral. Lo único cierto y verdad es que cualquier excusa es buena para seguir evitando las urnas”.

CIEM ha indicado que “la imagen que está dando esta organización, con su presidente a la cabeza, es muy negativa para el empresariado porque va en contra de la transparencia y la democracia, algo que no representa a los empresarios de Badajoz ni de Extremadura”.

También se ha alertado de “lo negativo que sería que la Cámara de Comercio cayera en manos de una organización como COEBA, que según sentencia judicial, vulnera sistemáticamente los más elementales principios que deben regir toda organización empresarial, afirmándose que es imposible que COEBA pueda asegurar una Cámara de Comercio abierta a todos los empresarios cuando el ejemplo que está dando en su organización es todo lo contrario”.

Por todo, desde la Candidatura Independiente de Empresarios se ha defendido una representación del empresariado independiente, integradora, abierta a todos los empresarios y autónomos y que esté comprometida con dar participación activa desde la transparencia en la actuación y en la toma de decisiones. En definitiva “que sea útil a los empresarios y no útil a ciertas personas”.