CCOO de Extremadura, con motivo del Día Mundial del Medioambiente, reivindica la necesidad de acelerar la transición hacia un modelo económico sostenible que combine la protección del medioambiente con la creación de empleo de calidad y la garantía de los derechos laborales.

El cambio climático ya está afectando a las condiciones de trabajo y por ello exigen una mayor participación de la representación sindical en las políticas ambientales.

La crisis climática ya no es un problema de futuro, sino una realidad que está afectando de forma directa a sectores clave de la economía extremeña y a las condiciones de trabajo de miles de personas. Las olas de calor cada vez más frecuentes, los periodos de sequía, los incendios forestales y otros fenómenos meteorológicos extremos tienen consecuencias sobre la salud laboral, la actividad económica y la cohesión territorial.

“El cambio climático también es una cuestión laboral. No podemos hablar de sostenibilidad sin proteger a quienes trabajan ni sin contar con ellos para diseñar las soluciones”, explican.

Desde CCOO de Extremadura defienden que las personas trabajadoras deben tener un papel activo en la transformación ecológica de las empresas, participando en cuestiones como la eficiencia energética, la gestión de residuos, la movilidad sostenible, el ahorro de agua o la implantación de medidas de economía circular.

Por ello, insisten en la necesidad de fortalecer la figura de los delegados y delegadas de medioambiente en los centros de trabajo y garantizar espacios reales de información, formación y participación sindical en todas aquellas decisiones empresariales con impacto ambiental.

Asimismo, consideran fundamental avanzar en la adaptación de las condiciones de trabajo a los efectos del cambio climático. La negociación de protocolos frente a fenómenos meteorológicos adversos y situaciones de emergencia climática debe convertirse en una prioridad para proteger la salud y la seguridad de las personas trabajadoras.

En una comunidad autónoma como Extremadura, inmersa en importantes procesos de transformación energética e industrial, reclamam que las inversiones vinculadas a la transición ecológica generen empleo estable y de calidad, contribuyan al desarrollo equilibrado del territorio y eviten nuevas desigualdades.

“Necesitamos una transición ecológica justa, que no deje a nadie atrás y que convierta la lucha contra el cambio climático en una oportunidad para generar empleo, mejorar las condiciones laborales y fortalecer nuestro tejido productivo”, señalan.

CCOO de Extremadura reafirma su compromiso con la defensa de un modelo de desarrollo sostenible que sitúe a las personas trabajadoras en el centro de las políticas climáticas y medioambientales, impulsando una transición justa que haga compatible la protección del planeta con el progreso social.