Tenemos que observar algo que lleva mucho tiempo ocurriendo en distintos puntos, no sólo en Murcia, Almería, Reino Unido y Estados Unidos.

Hay toda una industria o agroindustria que vive de la explotación, de tener jornaleros sin contrato y con jornadas interminables, de  personas que  viven en chabolas como si fueran desterrados. Vivir entre la miseria , sin protección social y un largo etc… Vivir entre las basuras, a riesgo de que algún loco les incendie la chabola como ya ha sucedido en otras ocasiones.

Todo esto sucede con la complicidad de las autoridades y el silencio de las mayorías que sólo hablan del tema cuando ocurren fenómenos como el de Torre Pacheco.

Unos se enriquecen a costa de explotar a muchos y esto sucede en la maravillosa zona de “democracia y estado de derecho”, que más bien parece un estado de torcidos.

Estas personas explotadas a nivel laboral viven en condiciones pésimas, casi como desde el lugar que vinieron en patera a buscar aquí una “vida mejor”.

Otros crean una zona de violencia y terror a través de las mal llamadas “redes sociales”, porque en realidad son redes antisociales ya que aíslan cada vez más al individuo y se manifiesta una realidad que no existe.

Todo para arañar unos cuantos votos más al caldero y así salirse con la suya. No se va a hacer ninguna justicia cuando se va por ahí con un palo o un machete al mejor estilo del oeste americano.

¿Quién eres tú para administrar justicia y menos de esa forma violenta ? Te pones a la misma altura de los que dices que cometieron un delito. Reparar un delito cometiendo otro delito. No son formas.

Algunos que están detrás de estas actuaciones violentas su pretensión siempre es la misma: crear una atmósfera de inseguridad, de alteración, eliminando con esto todo tipo de análisis o de pensamiento crítico.

Finalmente lo que quieren es que quede en el resquicio social de que el migrante es el malo de la película y los buenos somos nosotros, los blancos.

Los medios de comunicación están pillados o secuestrados por los gobiernos de turno y no dan para mucho en su estudio analítico de la situación más allá de fomentar un poco lo mismo: imágenes de violencia, morbo y nada más.

Por último decir que no se va a acabar con este tipo de situaciones porque se meta en la cárcel , que hay que hacerlo , a los responsables.

de estos actos indignos sino que debemos de aceptar de que el racismo existe así como comenzar a fomentar políticas claramente educativas de convergencia entre distintas culturas. No estar o estudiar separados, los migrantes en colegios públicos, los blancos en colegios privados.

Además de solucionar en problema fundamental de todo esto, donde está una de las raíces más fuertes y que analizamos al principio: la explotación del hombre por el hombre.

Entonces tendríamos que preguntarnos ¿quiénes son los que roban ?  ¿Las empresas del mar de plástico o el migrante?

Jesús Antonio Fernández Olmedo