Nosotros los seres humanos hemos perdido algo muy valioso, algo que no tiene precio: la libertad. Hoy hemos retrocedido a épocas oscuras donde la falta de libertad era lo normal.

Realmente podemos decir que existe toda una máscara de mundo libre y maquillado por distintos medios pero lo básico que es la libertad humana ha sido borrada, eliminada.
En primer lugar, la libertad de comunicación, de expresión, reunión y etc… en el mundo está muy arrinconada. La investigación de un artículo veraz está también en entredicho. Existe para ello, todo un repertorio de intimidación, no es casual. También ayuda para que no haya libertad o comunicación libre el mundo salvaje de lo virtual.
Hay toda unas leyes de difamación, desinformación, ciberdelito o terrorismo que se utilizan mas bien para blindar a los poderosos.
Por supuesto, ni que decir, consecuencia de estas leyes, que hubiera todo un tribunal como instrumento de intimidación para los seres comunes.
Por otro lado , el internet se ha configurado como un mecanismo de protocolo y control que sustituye a otros más de antiguo.
De qué sirve la tecnología si esta aprisiona y aísla cada día más al ser humano y no le da un registro amplio de libertad que es lo que necesitamos.
Y volviendo al principio, con este desarrollo que hemos hecho hoy con respecto a la libertad, es bien perceptible de que ella ha desaparecido de las vidas de la mayoría de las poblaciones.
¿Pero qué pretende hoy la gente? Si no le sale ayudar siquiera al próximo, no pretenderá que más allá de poner unos comentarios en Facebook tenga una vida libre.
Jesús Antonio Fernández Olmedo