CCOO exige al SES que actúe con contundencia y asuma su responsabilidad para resolver la penosa situación laboral de las trabajadoras de limpieza de los hospitales de Badajoz, una situación provocada por la empresa Tersum, que no solo sobreexplota a estas trabajadoras, sino que además pretende culpabilizarla con falsedades para intentar justificar los problemas de limpieza en estos centros.

CCOO del Hábitat subraya que la empresa adjudicataria Tersum es perfectamente consciente de que la realidad de la plantilla es muy distinta del exceso de absentismo del que habla. No se trata de absentismo, sino de incapacidades temporales derivadas del agotamiento físico y mental provocado por años de sobrecarga laboral, falta de personal, mala organización y vulneración sistemática de derechos laborales.

La empresa pretende trasladar la responsabilidad a quienes sostienen diariamente el servicio en condiciones extremas, muchas de ellas personas con discapacidad que han tenido que soportar ritmos de trabajo incompatibles con una mínima protección de la salud laboral. Las bajas médicas no aparecen por casualidad ni por comodidad; aparecen cuando se fuerza a la plantilla más allá de sus límites físicos y psicológicos.

Además, esta situación no es nueva ni exclusiva de Badajoz. Allí donde Tersum y el entramado de empresas de su grupo ha prestado servicio han existido conflictos laborales, denuncias y movilizaciones derivadas de la mala gestión y del incumplimiento de derechos. Ahí están los precedentes en los hospitales de Cáceres, Plasencia y Navalmoral de la Mata, donde las trabajadoras llevan años denunciando precariedad, presión constante y falta de soluciones reales.

Especialmente grave es el caso del Hospital de Navalmoral de la Mata, donde el contrato lleva años vencido sin que el SES saque nuevamente el servicio a concurso, perpetuando una situación que genera un enorme perjuicio económico y laboral para las trabajadoras, manteniéndolas en una incertidumbre permanente mientras la administración mira hacia otro lado.

Que una empresa afirme orgullosamente que “nunca ha sido penalizada” no significa que las condiciones sean adecuadas, sino que el sistema de control resulta claramente insuficiente frente a una realidad que padecen cada día trabajadores, pacientes y familiares. La limpieza hospitalaria no puede evaluarse únicamente desde despachos o informes burocráticos mientras las plantillas denuncian falta de medios, sobrecarga y deterioro del servicio.

También resulta preocupante el intento de desacreditar a CCOO del Hábitat de Extremadura y las trabajadoras que denuncian la situación. Las movilizaciones no nacen por capricho ni por intereses externos; nacen del cansancio, de los incumplimientos reiterados y de la desesperación de una plantilla que lleva demasiado tiempo soportando jornadas solapadas, descansos insuficientes y presión continua.

La verdadera “presión asistencial” no la sufren las empresas desde sus oficinas: la sufren las limpiadoras y limpiadores que sostienen los hospitales en condiciones cada vez más precarias, poniendo en riesgo su salud para cubrir carencias estructurales, que ni Tersum ni el SES quieren asumir.

CCOO del Hábitat afirma que lo que hace falta no son excusas ni culpabilizar a quienes enferman trabajando. Lo que hace falta es reforzar plantillas, respetar los derechos laborales, acabar con la sobrecarga de trabajo y garantizar unas condiciones dignas para todas las personas trabajadoras, con discapacidad o sin ella.